OBD y OBD2

Escáner para el motor del coche iLC OBD2
Ampliar

03 de enero, 2022

La tecnología OBD nació para dar respuesta y garantías a los sistemas anticontaminantes. Literalmente, es el sistema de detección de averías en el vehículo y gracias a él se pueden diagnosticar los complejos sistemas actualmente.

OBD son las siglas inglesas de «diagnóstico a bordo». Se trata de un sistema de autodiagnosis que se hizo obligatorio en los automóviles de gasolina a partir de 1988 para poder detectar las averías en los sistemas de inyección de combustible y reducir así las emisiones contaminantes. A medida que los sistemas electrónicos a bordo de los vehículos se fueron complicando, se estableció un nuevo sistema de diagnosis más completo denominado OBD2, obligatorio para todos los vehículos matriculados a partir de 1996, tanto gasolina como diésel, híbridos, eléctricos, etc.

Te puede interesar: ¿Merece la pena comprar tu propio OBD?

Este sistema obliga a que una luz de advertencia se encienda en cuanto la unidad de control detecta que un fallo en el funcionamiento del motor no puede garantizar que las emisiones se mantengan por debajo del 1,5 veces las condiciones para las que fue diseñado el motor cuando funciona correctamente. En esas condiciones, el sistema del vehículo, además de encender la luz de alerta, debe reducir las prestaciones del mismo y funcionar en una especie de modo a prueba de fallos (Limp Home) con el que el vehículo pueda desplazarse con prestaciones limitadas para evitar elevados niveles de contaminación.

En la actualidad el puerto OBD2 (y EOBD) también se emplean para diagnosticar toda la red electrónica del vehículo, no sólo la que tenga que ver con las emisiones. Mediante el puerto OBD2 se pueden diagnosticar desde elementos de confort como el módulo de climatización hasta sistemas de seguridad como el control de estabilidad, el ABS, Airbag, etc.

Realmente se comporta ya como un puerto de comunicación entre el vehículo y los equipos de diagnosis, aunque por ley, los fabricantes sólo están obligados a que a través del OBD2 se puedan diagnosticar aquellos fallos que tengan que ver con las emisiones, cuyos códigos de avería van del P0001 al P1000. Para poder diagnosticar todo lo demás es preciso que el equipo de diagnosis esté preparado para comunicarse mediante los protocolos de cada marca y modelo. A diferencia de los códigos mencionados, estos códigos no son universales sino específicos de cada marca y modelo de vehículo y son necesarios equipos de diagnosis específicos.

La tendencia actual es a que incluso deje de existir el OBD2 y los vehículos se autodiagnostiquen telemáticamente, siendo necesaria una suscripción con el fabricante para obtener los diagnósticos, aunque esto no está plenamente implantado todavía legalmente.

Comentarios

* He leído la Política de privacidad.

Guarda mi nombre y correo electrónico en este navegador para la próxima vez que comente.

Aquí está tu coche