Reportaje

Vídeo práctico: conducción 4×4

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23 de octubre, 2019

El mundo del 4x4 cada vez tiene más adeptos y, aunque la gente compra SUV en lugar de verdaderos todo terrenos, hay muchos conductores que se animan a salir fuera del asfalto, así que aquí van unos consejos prácticos para que lo hagas de forma más segura.

Aprovechando que teníamos un Jeep Wrangler Rubicon para someter a examen hemos creído interesante realizar este reportaje y  vídeo práctico sobre conducción 4×4. Aunque en las rutas de todo terreno hay infinitas situaciones distintas, vamos a empezar por lo básico.

Mi primer consejo es que sepamos cuáles son las características de nuestro coche, especialmente cuál es su sistema de tracción total y sus medidas. Debemos tener claro que las tres armas principales con las que contamos para avanzar fuera del asfalto son:

  1. La altura libre: no nos sirve de nada ni la tracción más eficaz del mundo, ni las mejores ruedas, ni el motor más potente ni la mejor suspensión si el coche está apoyado en el suelo y no sobre las ruedas. La altura libre va a condicionar nuestras cotas de 4×4 que son: el ángulo de ataque, el ángulo de salida, el ángulo ventral y la altura de vadeo, aunque ésta la podemos aumentar poniendo una toma de admisión elevada conocida como snorkel. Ojo con la altura libre porque, aunque cuanto más alta sea más fácil tenemos superar obstáculos, también hace que sea más fácil acabar volcando, algo más frecuente de lo que parece en el 4×4.
  2. El tipo de neumático: No hay un neumático que sirva para todo, dependiendo del tipo de terreno es mejor uno u otro, unas ruedas anchas o estrechas, con tacos más o menos gruesos, etc. También las presiones son un factor decisivo.
  3. El tipo de tracción total que tiene nuestro coche: Si tenemos diferencial central o no, si tenemos reductora o no, si es automático o manual, si disponemos de bloqueos de los diferenciales… en este caso tenemos un coche con cambio automático que puede ser mejor en algunos casos (es más fácil de conducir) pero que a veces es un incordio ya que para superar ciertos obstáculos a veces conviene poder dar un pequeño empellón soltando bruscamente el embrague, algo que no podemos hacer con un convertidor de par.

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Sólo si conocemos nuestro coche podemos sacarle partido y, además, evitar averías caras por no accionar correctamente los mecanismos de la tracción. Hay coches en los que se puede cambiar de tracción a un eje a total sin detenernos y otros en los que sí que hay que estar detenido, modelos que no se deben usar con tracción total salvo que la adherencia sea nula, etc. Revisa el manual de tu coche y el reportaje que tenemos en Autocasión sobre los tipos de tracción para estar más seguro de cuáles son los diferentes tipos de sistemas 4×4 que hay en el mercado y ver cuál es el tuyo.

Consejos generales para una ruta 4×4

Conocer las cotas críticas de nuestro coche es vital para salir adelante en las zonas complicadas.

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Una vez conocido nuestro coche, en este vídeo os explicamos cómo afrontar los principales tipos de obstáculos que hay cuando salimos del asfalto y estas reglas básicas:

  1. Nunca vayas solo en un 4×4: hay muchas maniobras que deberemos afrontar guiados porque no tenemos visibilidad y, además, en caso de quedarnos atrapados, con un copiloto tenemos muchas más probabilidades de salir del apuro porque nos podrá ayudar a calzar el coche, atarlo, etc.
  2. Ten sentido común: la mayor parte de los problemas no vendrán por las dificultades del terreno o por las limitaciones de nuestro coche sino por no tener un mínimo de sentido común a la hora de asumir un riesgo.
  3. Lleva calzado apropiado, guantes y como mínimo una eslinga siempre contigo en el coche.
  4. Sé respetuoso: se puede disfrutar del paisaje, de la conducción, hacer fotos formidables de naturaleza, animales o de nuestro coche sin estropear nada. Usa siempre las pistas, no hagas el cafre y ten siempre presente que es mentira eso de que el campo no es de nadie, es de todos, sobre todo de los animales y plantas que viven en él. No tires basura, no te salgas del camino si no es imprescindible y procura dejar todo como estaba antes de que tú pasases.
  5. Coloca los pulgares por fuera del aro del volante: las piedras y las zanjas provocan movimientos violentos del volante que pueden fracturarnos los dedos e incluso dislocarnos un hombro si llevamos las manos mal colocadas. Evita llevar los pulgares por el interior del volante y meter la mano por detrás del aro.

Cómo manejar los distintos tipos de tracción y diferenciales en un 4×4

Con las ruedas en cruce de puentes se pueden usar diferentes técnicas dependiendo de las características del vehículo.

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Dicho esto, vamos a ver qué herramientas tiene este Jeep para que podamos superar obstáculos, cómo usarlos y para qué sirven:

Con una palanca junto al selector de marchas seleccionamos el tipo de tracción. En este caso disponemos de un diferencial central, así que podremos circular por carretera con tracción trasera o total. Con la trasera gastaremos menos combustible, pero si hay humedad, lluvia o cualquier situación en la que la adherencia no sea perfecta, es recomendable ir en 4H.

Además de la tracción total disponemos de la posición 4L en la que se conectan las marchas cortas o reductora. Sirve para afrontar fuertes pendientes ascendentes o descendentes ya que con ella se multiplica la fuerza del motor al acortar los desarrollos. Es como poner el plato pequeño en una bicicleta de montaña. También nos sirve para atacar obstáculos complicados como piedras o zanjas a baja velocidad y con precisión.

Bloqueo del diferencial central: sirve para que el motor envíe siempre el 50% de la potencia a cada eje. Lo tendremos que usar de forma imperativa en las rampas (luego veréis porqué) o cuando la adherencia sea baja.

Bloqueo del diferencial trasero: sólo se debe usar en condiciones de muy baja adherencia o si tenemos el riesgo de entrar en cruce de puentes.

Bloqueo del diferencial delantero: muy pocos coches lo tienen y debemos recurrir a él sólo en caso desesperado cuando no tengamos adherencia más que en una rueda delantera. Es muy fácil hacer saltar por los aires una transmisión si giramos la dirección demasiado con este bloqueo activado en cuanto las dos ruedas delanteras se apoyen en el firme y tengan adherencia, así que ojo con él.

Desbloqueo de las estabilizadoras: las barras estabilizadoras reducen el balanceo en carretera a alta velocidad, pero limitan el recorrido de la suspensión. Al usar este desbloqueo, las ruedas quedan libres en su recorrido vertical y es más difícil que pierdan el contacto con el suelo, adaptándose mejor a las irregularidades del terreno.

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Bien, vamos a ver cómo usar todas estas herramientas en los principales problemas que uno se encuentra al hacer una ruta 4×4.

Cómo se afronta una rampa con un 4×4

Las rampas se deben atacar con velocidad y algo de inercia, sobre todo si la adherencia es escasa.

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Nuestro primer ejercicio va a ser cómo subir una rampa, en este caso corta. Es importante asegurarse de que primero la podemos atacar, de ahí el nombre de ángulo de ataque. Quédate con dos cosas muy importantes aquí:

La pierna izquierda es una asesina. Ni se te ocurra pisar el embrague durante un ascenso. Esto es un consejo aplicable a todas las maniobras con un 4×4. En este caso no tenemos embrague porque es automático, pero que te quede claro.

Mejor pasarnos que quedarnos cortos. En el cuerpo de francotiradores dicen que para asegurar un objetivo de se debe utilizar un arma el doble de precisa a la mitad de distancia, pues aquí lo mismo. Para asegurarnos de que coronamos debemos preparar todo lo que tengamos para conseguirlo.

Las rampas se deben afrontar siempre con las marchas cortas para que el coche sea una mula y tenga mucha fuerza y como mínimo con el diferencial central bloqueado. ¿por qué? Pues porque en una rampa el peso del coche se apoya sobre el eje trasero y el delantero tiene muy poca adherencia. Si no bloqueamos el diferencial central se iría toda la fuerza del motor a las ruedas delanteras que patinan.

En una rampa hay 3 puntos críticos: la entrada, la propia rampa y la salida. Una rampa debe atacarse siempre perfectamente alineado con ella para evitar volcar y con cierta velocidad ya que es más fácil coronar con la inercia que con la tracción, pero si vamos muy rápido podemos destrozar el morro del coche al entrar en ella, dar un bote y salirnos, etc. La experiencia es la que nos hará acertar con la velocidad a la que atacaremos una rampa, pero como normal general, una rampa como ésta se afronta en segunda o tercera corta y con algo de velocidad inicial.

Sin duda, lo peor que nos puede pasar cuando atacamos una rampa es no llegar a coronar.

No te pongas nervioso, no pises el embrague, pisa el freno y da igual que se cale el motor. Si pisas el embrague tienes todas las papeletas para que el coche caiga cuesta abajo. Así lo tenemos parado y seguro, aunque no hayamos coronado.

JAMÁS BAJES UNA RAMPA SOBRE EL FRENO, DESEMBRAGADO O EN PUNTO MUERTO.

Si haces esto lo más seguro es que el coche trate de girar sobre sí mismo porque el morro tiene más masa que la trasera. En el momento que el coche esté transversal a la pendiente volcaremos.

Desde aquí debemos poner la marcha atrás, soltar el embrague y cuando el coche esté tirando soltar el freno para que bajemos con el vehículo sujeto por la retención del motor sobre las 4 ruedas.

La salida de una rampa es crítica porque en ella podemos empanzar debido al ángulo ventral y por dos errores muy comunes:

Dejamos de acelerar en cuanto el eje delantero ya está arriba, pero nos olvidamos de que todavía tenemos ¾ partes del coche en la rampa. Además, al dejar de acelerar la inercia hace que el coche baje el morro y reducimos la altura, aumentando el riesgo de empanzar.

Somos muy brutos con el acelerador hasta el final, lo cual es muy peligroso en coches cortos como éste, que pueden acabar dando una voltereta hacia atrás.

La forma correcta es mantener el mismo gas que traíamos durante la rampa y reducirlo sólo cuando el eje trasero ya ha coronado.

Cómo bajar una rampa con un 4×4

En los descensos es vital mantener la calma y no tocar el freno ni el embrague.

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De nuevo 3 puntos críticos, al entrar porque no vamos a tener visibilidad y podemos empanzar, en medio de la rampa porque tendremos la tentación de pisar el freno y al final de la rampa porque podemos picar el morro si nuestro ángulo de ataque no es suficiente.

Es importantísimo colocar bien el coche antes de empezar a bajar. No empieces a bajar con el coche oblicuo porque puedes volcar. Siempre el coche perfectamente longitudinal a la rampa.

Aquí, además de eso de que la pierna izquierda es una asesina, también el freno puede ser un asesino. Con la reductora y la primera corta el coche tiene una capacidad de retención brutal que es más que suficiente para mantener una velocidad de descenso controlada. Al tocar el freno lo más fácil es que bloqueemos una rueda y perdamos el control del coche.

Una rampa pronunciada debe atacarse en primera corta, alineamos el coche y nos dejamos caer con ella engranada y el pedal del embrague completamente suelto. Un error muy frecuente y peligroso es dejarnos caer y que la marcha no esté correctamente engranada. Por eso es mejor pararnos antes de la rampa con todo preparado y tener que avanzar un poco con la marcha puesta antes de empezar a bajar.

Cuando la rampa está embarrada o tiene muy poca adherencia, debemos bajar en segunda corta para evitar que el excesivo freno motor bloquee las ruedas y, en situaciones extremas, puede que incluso necesitemos acelerar durante el descenso para que seamos nosotros los que llevamos el control. Es algo parecido a remar en una fuerte corriente. Sólo eres capaz de controlar tu trayectoria si eres capaz de remar más rápido que la corriente, pues cuando estás patinando cuesta abajo, lo mismo… hay que echarle pelotas y correr más que el barro o la arena que se desliza.

Cruce de puentes en un 4×4

El cruce de puentes sucede cuando dos ruedas de distinto eje pierden contacto con el suelo.

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Otra de las situaciones críticas en un 4×4 es lo que se conoce como cruce de puentes, que no tiene nada que ver con cruzar un río sobre dos maderos. Se refiere a una situación en la que el coche se queda sin motricidad porque una de las ruedas delanteras y otra de las traseras se quedan en el aire o apenas rozan el suelo. En esta situación el coche no avanza porque los diferenciales hacen que toda la potencia del motor se vaya por las ruedas que no tienen casi contacto con el suelo.

Dependiendo de las características de nuestro coche, este problema se supera de distintas maneras. Un truco básico es tirar un poco del freno de mano para bloquear una de las ruedas que gira loca y que llegue algo de fuerza a la otra, pero a veces no es suficiente. Si el coche tiene un buen control de tracción, él lo solucionará automáticamente y para ello lo único que debemos hacer es mantener el pie sobre el acelerador para que el sistema trabaje y salgamos del apuro.

Otra forma es afrontar el obstáculo con un poco más de velocidad de forma que la inercia nos lleve a la postura siguiente en la que ya hemos salvado el cruce de puentes.

En este caso, simplemente con desactivar la barra estabilizadora para que la rueda se apoye en el suelo o bloqueando el diferencial trasero ya salimos del problema.

Inclinación lateral con un 4×4

En las inclinaciones laterales es vital tirarse a favor de la pendiente con la dirección si intuimos que podemos volcar.

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A veces tenemos que pasar por zonas que están inclinadas porque el camino está cortado y tenemos que movernos por un lateral de una zanja o afrontar una rampa en zigzag. Siempre que sea posible debemos evitar circular con el coche inclinado porque, precisamente por la altura de las carrocerías, son vehículos muy propensos a volcar.

Si tenemos que rodar con el coche tan inclinado lo que debemos hacer es ir lo más despacio posible y, ante cualquier amago de vuelco o movimiento extraño, girar rápidamente el volante a favor de la pendiente.

Cambiar una rueda en un 4×4

Aunque no lo parezca, ésta es la forma más segura de cambiar una rueda en un 4×4, mucho mejor que usar el gato.

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En nuestro vídeo práctico os explicamos que para cambiar una rueda el gato debía estar bien apoyado sobre una superficie segura. En las rutas 4×4 no es fácil que tengamos un suelo firme como para cambiar una rueda de forma segura. Lo mejor es forzar un cruce de puentes y que la propia postura del coche nos deje una rueda en el aire. No hace falta que sea algo tan exagerado como esto, pero es para que veais que así es perfectamente seguro cambiar una rueda, mucho más que usando el gato.

Hay más situaciones como vadeos, conducción en barro, arena o cómo hacer un rescate con una eslinga cuando el coche se queda atrapado, pero con estas herramientas básicas que hemos tratado en este vídeo tenemos un excelente punto de partida. En futuras entregas esperamos poder atacar esos otros obstáculos.

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