Viaja seguro con tu mascota en vacaciones

Viaja seguro con tu mascota en vacaciones

Nos vamos de vacaciones y, ¿qué hacemos con el perro o con el gato? Fácil. Llévalo contigo, ¡es uno más de la familia! Pero es un miembro un poco especial, que necesita unos cuidados especiales. Y esto afecta a su traslado en coche. Nosotros te damos todos los consejos necesarios para disfrutar de las vacaciones con tu mascota de forma segura.

Todos lo hemos vivido alguna vez, ya sea en primera persona o a través de algún familiar o conocido. Nos vamos de vacaciones y el perro se convierte en un dolor de cabeza. Pero hay que tener en cuenta que él es un miembro más de la familia, con lo que también merece disfrutar de las vacaciones, ya sea en la playa o en la montaña. Y como miembro especial de la familia que es, requiere un tratamiento especial a la hora de viajar de forma segura, tanto él como el resto de los ocupantes del vehículo.

El viaje en coche con perro puede suponer un motivo de distracción para el conductor o dificultar la visibilidad. Por eso es imprescindible cumplir ciertas medidas de seguridad que garanticen un viaje seguro, tanto para las personas como para la propia mascota.

  • Existen distintos sistemas para alojar al perro en el automóvil que facilitan un desplazamiento seguro para todos, como son:
  • Redes y barras separadoras de los asientos delanteros o de la zona de pasajeros.
  • Arnés de seguridad que, mediante una correa, se abrocha al enganche del cinturón.
  • Cuando el perro es pequeño, se puede usar un trasportín, que se ubicaría en el suelo de los asientos traseros, como haríamos con un gato. Tiene que ser amplio en función del tamaño del perro, y mejor si lleva una base absorbente.

Por otro lado, para hacer que el viaje sea más cómodo para el perro, se recomiendan las siguientes medidas y cuidados:

  • Hacer paradas cada 2-3 horas para que haga sus necesidades, beba agua y “estire las patas”.
  • Nunca colocar al perro en el maletero si no comunica con el habitáculo. Existe el riesgo de calor excesivo, de mala ventilación y de sensación de claustrofobia.
  • No dejar al animal en el interior del coche si hacemos una parada: con las altas temperaturas puede sufrir un golpe de calor, aunque esté a la sombra. Si fuera por causa mayor, debe quedar al menos una rendija abierta, para que haya ventilación, pero sigue suponiendo un gran riesgo para el perro.
  • Evitar que saque la cabeza por la ventanilla durante la marcha. Puede golpearse con algún objeto exterior o al frenar el vehículo, además de correr el riesgo de otitis o conjuntivitis.

¿Y si tenemos un gato?

Si en lugar de un perro tenemos un gato, las necesidades de viaje de éste son ligeramente diferentes. Lo que hay que tener en cuenta es lo siguiente:

  • Antes de emprender un viaje largo, acostumbrar al gato al coche con trayectos cortos.
  • Para evitar mareos, dejarle unas horas antes en ayunas. Si aun así es propenso a marearse, acude al veterinario antes de viajar para que te recete algún medicamento.
  • Si el gato es muy nervioso, existen diversos métodos, como por ejemplo rociar de feromonas felinas el trasportín. Además, para evitar el estrés del animal, se pueden utilizar nutrientes concretos que nos recomendará el veterinario.
  • El gato nunca debe viajar suelto en el coche. Lo ideal es que el gato viaje en un trasportín acorde con el tamaño del animal y con algo absorbente en el suelo, que debe ir colocado en el suelo de los asientos posteriores del vehículo, detrás del asiento del conductor o del asiento del copiloto, y dispuesto de forma que la ventanilla del trasportín esté colocada mirando a los laterales.
  • En trayectos largos, que requieran paradas intermedias, se recomienda sacarle del trasportín con las puertas del coche cerradas para que no se escape, con el fin de que estire las patas y que beba agua, si lo desea. Nunca hay que dejarle dentro del coche sin que estemos nosotros, y mucho menos al sol, es una forma innecesaria de poner en riesgo su vida.
  • Al llegar al destino final, únicamente se le ofrecerá agua y solo pasado un tiempo, cuando el animal se tranquilice y se habitúe al nuevo lugar.

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Comenta este artículo

Amigo de los perros 12 agosto, 2014

Espero que lean esta completa guía todos aquellos que en algún momento siquiera se plantean el abandono de su mascota. Esa gente me da asco.

Jorge Morillo 12 agosto, 2014

Y si no te quieres llevar a tu mascota de vacaciones, siempre hay centros que los acogen y los tratan como reyes. ¡Abandono nunca!

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