*

Tracción total: agarre invernal-total

19 Enero, 2016, modificada el 15 Octubre, 2016 por

En estas fechas es especialmente importante tener en cuenta ciertos aspectos de nuestro vehículo que nos harán sentirnos mucho más seguros en la carretera. Un todoterreno es una de las soluciones que garantiza una movilidad idónea en esta temporada invernal.

Tracción total: agarre invernal-total7

Dicen que sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y yo digo que sólo nos acordamos de San Cuatro por Cuatro cuando nieva. Y es que ante la llegada del invierno, algunos se plantean la adquisición de un coche de tracción total que garantice su movilidad esta temporada.

En estos tiempos que corren de “SUV” ligeros que no ven el campo más allá de los matorrales de los márgenes de la autopista, todavía hay gente dispuesta a apostar por un 4×4 “de verdad”, y no sólo por no hacer el ridículo en el parking del hotel de la estación de esquí que toque o al superar un charco de un palmo de profundidad, sino al procurarse la misma movilidad, comodidad y seguridad sea cual sea el tiempo que haga o el estado del asfalto… si lo hay.

Está muy bien, y este es un momento tan bueno como cualquier otro para lanzarse al mercado de ocasión a por uno de estos coches, pues, dada su difusión, parece que los compraventas no contemplan a los 4×4 como coches estacionales, algo que sí sucede y hacen con otros (los descapotables, por ejemplo, que suben en primavera…).

 

Hay que tener en cuenta algunos aspectos en invierno7
La tracción total y el control de descenso son muy importantes

Por otro lado, dado el furor que estos SUV han despertado en nuestro mercado, huelga acudir al mercado de vehículo nuevo, pues su oferta es tan abundante en el mercado de ocasión que casi casi podremos elegir un coche a la carta ahorrándonos un buen dinero. Eso mientras no lo quieras gasolina, como dice un buen amigo mío…

Qué tracción total elegir

Puestos a elegir, hay mucho y bueno, ya que rara vez estos automóviles han visto puestas a prueba sus aptitudes offroad. Lo más seguro es que hayan llevado una existencia tranquila en alguna urbanización de las afueras de una gran ciudad, lo que nos viene de escándalo a la hora de conseguir un buen seminuevo.

En función de las necesidades de cada uno, yo apostaría por un todo terreno compacto, ya que se desarrollan sobre chasis de coches “normales”, con lo que su comportamiento en asfalto mejora, consumen menos y disfrutan de mayor maniobrabilidad. Nissan Qashqai, Kia Sportage, Skoda Yeti, Hyundai Tucson, Renault Kadjar, Volkswagen Tiguan, Subaru Forester… hay de todo para todos, y todos pueden contar con la tracción 4×4.

Aquí hemos de valorar cuánto la necesitamos, ya que un coche cualquiera con tracción sencilla y neumáticos de invierno (también llamados “de contacto”) nos puede sacar los colores en un momento dado. Pero entiendo que la idea no es andar cambiando gomas y sí que el coche se mueva siempre igual con el mismo calzado. En ese caso sí tiene sentido el 4×4. Y yo, personalmente, creo que es lo suyo en este tipo de automóviles, pues no sólo de distancia libre al suelo vive el campero…

Ahora mismo los sistemas más extendidos son los llamados “tracción integral conectable”. Mediante rosca o botón podemos escoger entre 4×2, 4×4 permanente (reparto 50/50 entre ambos ejes) o modo Auto (en función de la motricidad disponible, el coche decide cuánta potencia y par le pasa a cada rueda de cada eje). Estos sistemas son los más cómodos y te ahorran pensar qué diferencial tienes que bloquear para tal o cual cosa. Eso ya son palabras mayores y, aunque algún coche todavía la mantiene, la llamada “caja transfer” con su palanquita corta al lado del cambio de marchas es ya casi un recuerdo del pasado. Funcionaba, yo de hecho tuve un Nissan Patrol (“6 cilindros” ponía orgulloso en sus laterales…) con ella y lo que hacía era básicamente lo mismo que el botón-rosca de la actualidad.

Hay que tener en cuenta algunos aspectos en invierno7
La tracción total y el control de descenso son muy importantes

Bien, pues tenemos coche elevado, tracción 4×4 conectable y ya está, ¿no?… Pues no.

Hay un detalle que pocos tienen y sí que es interesante: hablo del control de descensos (no confundir con la reductora), un accesorio muy recomendable a la hora de bajar cuestas con firme deslizante sin tirar de frenos (con el riesgo de patinamiento que ello conlleva) y manteniendo una velocidad, baja, constante. Puestos a batallar con nieve, hielo, agua y barro, mejor contar con ello.

Qué mirar en un tracción total de segunda mano

A la hora de examinar un coche de estas características procedente del mercado de ocasión, la “moda” o “furor” a los que he hecho alusión al principio nos lo han puesto muy fácil. Lo más seguro es que la mayoría de coches que miremos se encuentren en un estado perfecto, pues toda la vida han pisado asfalto. Pero siempre hay algunos que sí han sido utilizados para lo que fueron pensados, y de ellos nos tenemos que fijar principalmente en sus bajos.

El agua/nieve/hielo ya no es problema para los chasis de acero inoxidable y carrocerías galvanizadas de los coches modernos. Sin embargo, sí que conservan dos enemigos: la sal y las piedras.

Donde hay hielo o es habitual que haya hielo lo normal es que la autoridad competente en carreteras tapice profusamente el asfalto con toneladas de sal, y esa sal, si se deja adherida mucho tiempo a los bajos de nuestro coche, corroe desde los tornillos hasta el silencioso del escape. Por eso, todavía tiene sentido tirarse a mirar los bajos de un coche que ha estado circulando por zonas de montaña para verificar que no se le está desintegrando el esqueleto.

Las piedras, entendidas como “los golpes contra ellas”, causan daños, generalmente por el exceso de confianza en la altura de su 4×4 por parte de sus dueños. Tampoco suelen acarrear un daño grave, pero mejor que un coche usado no tenga abollones ni por encima ni por debajo de su carrocería.

Me acuerdo de un pequeño Suzuki Samurai que fui a ver con un amigo cuyo aspecto exterior poco tenía que ver con lo que escondía de la mitad para abajo. El protector del diferencial trasero parecía un balón de fútbol pinchado de la cantidad de porrazos que ofrecía. “Es sólo el protector”, nos decía el comercial. “Ya, y también los parachoques y tampoco aceptaríamos un coche con ellos en este estado”, le dijimos nosotros.

Por lo demás, el uso y mantenimiento de estos automóviles apenas difiere del de una berlina cualquiera. Obviamente, todo irá en función del castigo al que se los someta. Aquí sí que tengo que decir que “cuanto más viejos, más duros”, por si alguien lo quiere tener en cuenta.

Y es que, de la misma manera que se estima que hoy en día aún ruedan el 85% de todos los Land Rover (Defender) fabricados hasta la fecha, no me imagino dentro de 50 años ni a un tercio de los SUV actuales, sumando todas las marcas, por nuestras carreteras.

Nada más a este respecto. Simplemente añadir que siempre contéis con guantes y ropa de abrigo, pues, cuando la naturaleza se pone brava y nos lanza todas sus inclemencias invernales, no descartéis, por bueno que sea vuestro coche, tener que bajaros a poner las dichosas cadenas.

¡Descubre la web de Curro San Miguel y hazte con sus libros!

Te puede interesar...

Curro San Miguel

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba