Qué significa el logo de Peugeot

18 Noviembre, 2016, modificada el 8 Febrero, 2017 por

¿Qué significa el logo de Peugeot? Peugeot se fundó casi 70 años de que naciese el primer automóvil, pero es que la marca más antigua del mercado nació fabricando cosas muy distintas a los coches. Si quieres saber cómo empezó esta compañía y qué significa su logo, sigue leyendo.

Qué significa el logo de Peugeot24

Cuando en 1810 se funda la marca Peugeot en París (no en Lyon como mucha gente presupone por su logo), la compañía francesa tenía clara su vocación industrial, pero también que había que adaptarse a los tiempos. Como es lógico, si la invención del automóvil movido por motor de combustión se atribuye a Karl Benz en 1886, es poco probable que Peugeot pudiese fabricar coches 76 años antes.

Como muchas otras marcas de automóviles, Peugeot comenzó su andadura fabricando otros productos, concretamente sierras y herramientas de acero. A medida que la industria avanzaba e iban surgiendo nuevos artilugios, la familia Peugeot los iba incorporando a su catálogo: molinillos de café o pimienta, bicicletas (en 1885)… y finalmente, en 1889, automóviles y motocicletas.

El león que preside los productos de Peugeot tiene su origen en 1858 y su diseño era más escultural y clásico que el actual. Era un león poderoso caminando sobre una flecha y se eligió este animal como símbolo identificador de la marca Peugeot por su imagen de poder, robustez y agilidad, tres cualidades que tenían las sierras de acero de la compañía, con afilados dientes que no perdían su capacidad de corte fácilmente y que eran capaces de trabajar a alta velocidad sin agrietarse ni desdentarse.

Aunque los primeros productos Peugeot no tenían un león, el primer automóvil Peugeot sí contaba con esta mascota como imagen de marca y esas tres ideas caracterizarían a los coches de la compañía, que destacarían especialmente por su fiabilidad y robustez.

Con el paso de los años la recargada figura del león de Peugeot se iría actualizando. Dejó de ir caminando sobre una flecha a incorporarse sobre sus patas traseras – como il cavallino rampante de Ferrari– e incluso perdió su cuerpo y fue sólo un busto durante algunos años, pero siempre se vio claramente que se trataba de un león, el león de Peugeot.

Ya sabemos qué significa Peugeot (es el apellido de la familia fundadora) y su logo, un feroz león, ahora vamos a ver algunas de sus singularidades.

Peugeot L76 de 1912, el primer motor de 16 válvulas

El Peugeot L76 fue el primer coche con un motor con el esquema que siguen todas las mecánicas modernas.24
El Peugeot L76 fue el primer coche con un motor con el esquema que siguen todas las mecánicas modernas.

Aunque los coches de Peugeot eran principalmente utilitarios, coches versátiles y, sobre todo, robustos, la compañía tenía claro que la competición era una buena plataforma publicitaria. Por un lado era un fenómeno mediático en los primeros años del automóvil y, por otro, las victorias garantizaban una imagen de tecnología avanzada y fiabilidad, pues la mayoría de los coches no terminaban las carreras por averías o accidentes.

En 1912 llegó un modelo revolucionario a las carreras. Se trataba del Peugeot L76, un bólido con un motor radical para la época y con unas prestaciones asombrosas gracias a sus culatas con 4 válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. Esta configuración mecánica era casi ciencia ficción hace 104 años, hoy en día es la base para la inmensa mayoría de los motores actuales, que tienen idéntico diseño.

Pese a la durísima y amarga derrota padecida en el Gran Premio de Francia de 1914– pocas semanas antes del inicio de la Primera Guerra Mundial- este motor supuso una verdadera revolución tecnológica y aupó a Peugeot a los puestos de cabeza en competición.

Puede que ahora nos parezcan unas cifras ridículas, pero que en 1912 surgiese un motor capaz de rendir 148 CV a 2.200 rpm (incluso en la actualidad hay pocos motores que entreguen esa potencia a tan pocas revoluciones) con 4 cilindros y sin sobrealimentación- aunque con una brutal cilindrada de 7,6 litros- era algo asombroso.

Su régimen de giro era también destacable. Con unos pistones mucho más pesados de lo que la tecnología de materiales permite en la actualidad, lograr girar a 2.200 rpm era todo un prodigio. El secreto era la capacidad de respiración que las 4 válvulas por cilindro permitían, además de que gracias a los dos árboles de levas en cabeza se podían colocar éstas formando un ángulo perfecto en una cámara de combustión prácticamente hemisférica.

El hecho de que después de un siglo no se haya conseguido hacer un sistema de distribución más perfecto deja clara la genialidad de este motor diseñado por los mecánicos de Peugeot, capaz de hacer rozar los 200 km/h a los bólidos franceses, que, en aquellos años, estaban incluso por delante de Bugatti.

PSA, mucho más que Peugeot, Citroën y DS

Así era la primera imagen del logo de Peugeot hace más de cien años.24
Así era la primera imagen del logo de Peugeot hace más de cien años.

Puede que Peugeot no haya sido una marca que haya sobresalido especialmente por su audacia. Sus coches no pretendieron ser revolucionarios sino útiles y duraderos. Tal vez por eso es una marca que ha sobrevivido a varias crisis económicas mundiales y cuya estabilidad financiera le ha permitido ir absorbiendo a muchos de sus competidores.

Tras la adquisición a finales de 1974 de su gran rival, Citroën, se constituye el grupo PSA y empieza un camino de crecimiento empresarial en la industria del automóvil. En 1977 se hace con el control de la división europea de Chrysler (que poseía las marcas como Talbot y Simca). Su crecimiento le llevó en 1980 a cambiar su razón social y pasar de PSA Peugeot a PSA Peugeot-Citroën y en 2015 a PSA Peugeot-Citroën-DS.

En la actualidad es el segundo mayor constructor europeo de automóviles, por detrás del grupo Volkswagen.

Por qué casi todos los Peugeot tienen un cero

Los nombres de los modelos de Peugeot llevan un "0" para poder introducir la manivela de arranque en su día.24
Los nombres de los modelos de Peugeot llevan un “0” para poder introducir la manivela de arranque en su día.

Aunque los primeros modelos de la marca francesa seguían otro tipo de denominaciones – como el “Bebé” diseñado por Bugatti o, actualmente, el RCZ- desde el lanzamiento del Peugeot 201 en 1929 los modelos de Peugeot se denomian con tres dígitos en los que el central es siempre un cero.

Aunque hay rumores que afirman que ese cero se debe a que era la forma en la que podían dejar un hueco por el que meter la manivela de arranque en los modelos clásicos, lo cierto es que el Peugeot 201, sin ir más lejos, nació con ese nombre colocado en la parte alta del radiador, muy lejos del hueco para introducir la manivela.

El Peugeot 201 se lanzó al mercado con ese nombre porque era así como se denominó el proyecto durante su desarrollo y en aquellos años los departamentos de marketing no se rompían la cabeza con nombres rimbombantes.

A partir de ese modelo se decidió que los Peugeot se fuesen denominando con un número de 3 cifras. La primera indicaría la gama, la segunda sería un cero (para crear un nexo entre todas ellas) y la tercera indicaría la generación.

Es decir, el Peugeot 201 sería sucedido por el 202, que por encima tendría al 302 y por debajo al 102. Esta tradición se saltó en el lanzamiento del Peugeot 309, que se saltó 4 generaciones, sucesor del 305 en 1989. También desde el lanzamiento de la segunda generación del Peugeot 308 en 2012 se decidió que ya se había tocado techo en esta tradición y ya no pasarían las sucesivas generaciones del número 8.

Peugeot 205: contigo al fin del mundo

El Peugeot 205 ha sido un pilar fundamental para la marca.24
El Peugeot 205 ha sido un pilar fundamental para la marca.

En 1983 nació un auténtico prodigio. Ya sé que no es el modelo más espectacular de la marca, pero es justo reconocer el protagonismo que se merecen los de abajo, los que gracias a su esfuerzo y sus excelentes cualidades sirven de pilar para sostener el resto de la estructura.

El Peugeot 205 tuvo un eslogan que parecía pretencioso, pero que definía muy bien al producto. La publicidad de la época rezaba “Peugeot 205, contigo al fin del mundo“. Esta frase resumía perfectamente dos cualidades extraordinarias del coche: su bajo consumo y su fiabilidad legendaria.

Su diseño fue lo bastante llamativo en la época como para que se mantuviese vigente desde 1983 hasta 1998, tres lustros en los que se ganó el corazón de miles de propietarios que siguen echándolo de menos. Con apenas 3,7 m de longitud tenía 5 plazas, un maletero decente y una gama muy completa en la que había desde las versiones básicas de gasolina hasta los potentes GTi, pasando por los diésel, que, con un irrompible motor atmosférico, eran capaces de rodar centenas de kilómetros con un cuentagotas.

El 205 de Peugeot lo logró prácticamente todo. Fue un práctico utilitario, un GTi matagigantes, e incluso contó con un modelo turbo necesario para homologar una auténtica bestia parda para la competición. Bajo la dirección de nada menos que Jean Todt (conocido recientemente por ser el director del equipo Ferrari de Fórmula 1 entre 1993 y 2008) se transformó al pequeño Peugeot en una máquina definitiva.

El Peugeot 205 Turbo 16 logró un palmarés envidiable. Fue campeón del Mundial de Rallys en 1985 y 1986, y todo parecía indicar que seguiría siéndolo de no ser por el final de los Grupo B. Tras la prohibición de estos monstruos de las carreras fuera de circuitos, el coche se mostró lo bastante fiable y competitivo como para asumir retos todavía más duros y atravesar desiertos, ganando las ediciones del Rally París-Dakar (considerada una de las pruebas más duras del mundo) en las ediciones de 1987 y 1988.

Cuando se decidió retirar con honores al Peugeot 205 en 1998 se habían vendido casi 5,3 millones de unidades, siendo uno de los modelos más vendidos de la historia de la marca y asentando, todavía más, la imagen de calidad y fiabilidad de Peugeot.

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba