Reportaje

¿Se puede lavar el coche con lavavajillas?

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04 de agosto, 2017

Aunque la mayoría de la gente lava el coche en túneles de lavado o a mano (pero en centros con mangueras de alta presión), todavía hay quien lo hace como toda la vida, con esponja, jabón y un caldero. Sin duda es la mejor forma de lavar el coche, pero ¿qué jabón usas?

Lavar el coche a mano es la mejor manera de garantizar que no vamos a estropear la pintura. Los túneles de lavado rayan bastante la pintura (sobre todo cuando justo antes han lavado un coche muy sucio o con barro), las limpiezas en seco no garantizan los mejores resultados y los lavaderos con agua a presión tienen muchas veces unos cepillos muy desgastados o llenos de grasa de un lavado anterior.

Esponja, caldero y agua templada son siempre una garantía, pero, ¿qué jabón uso para lavar el coche?. Aunque hay jabones específicos en el mercado, a veces no los tenemos a mano o nos da pereza comprarlos o, simplemente, creemos que con los productos de limpieza que tenemos en casa ya es suficiente.

El lavavajillas es uno de los productos estrella que tenemos en casa, lo usamos para todo y sí, quita muy bien las manchas de grasa de las manos (mejor que el jabón de tocador). También es cierto que ese poder antigrasa es muy agresivo con la piel, la reseca y, lo peor, la desprotege. La chapa del coche no es biológica, así que quizás no se vea dañada si lavamos nuestro vehículo con un líquido tipo Fairy… ¿o sí? Entonces…¿se puede lavar el coche con lavavajillas?

En los centros de lavado, cuentan con jabones específicos y mangueras de agua a presión

En los centros de lavado, cuentan con jabones específicos y mangueras de agua a presión

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En realidad, lo mismo que pasa con nuestra piel ocurre con el coche. Para un apuro no pasa nada por lavarlo con lavavajillas -del mismo modo que, a veces, cuando se nos acaba el champú nos podemos lavar el pelo con el gel de ducha-, pero, si lo hacemos con frecuencia, acabaremos estropeando la pintura del coche.

Lavar una vez el coche con lavavajillas no va a apagar su brillo ni es un problema y sus resultados estéticos son aceptables, pero, si lo convertimos en un hábito, con el tiempo veremos que las gomas y molduras se van resecando, dejan de ser negras y se ponen grisáceas, que el color de la pintura se apaga y, sobre todo, que los plásticos de los faros delanteros y pilotos traseros se ponen mates.

Los lavavajillas son productos muy agresivos, porque están diseñados para eliminar elevadas concentraciones de grasa sobre superficies de materiales muy resistentes a la erosión que producen los productos químicos contenidos en el jabón (cristal, acero inoxidable, cerámica…), pero resultan muy abrasivos sobre otras superficies o materiales para los que no está formulado el lavavajillas.

Para lavar el coche, lo mejor es utilizar jabones específicos y, MUY IMPORTANTE, hacerlo en la proporción que nos indica en el bote. Los españoles tendemos a creer que más significa mejor y no es así. Si en las instrucciones del jabón nos dicen que diluyamos un tapón en 5 litros de agua, ésa es la proporción correcta. Echar dos tapones hará más espuma y a lo mejor creemos que estamos limpiando mejor el coche, pero lo único que haremos será gastar el doble y contaminar el doble. Sigue las instrucciones del fabricante, nadie sabe mejor que él cómo funciona su producto.

Conclusión: sí se puede lavar el coche con lavavajillas de forma esporádica, pero no es bueno hacerlo con frecuencia.

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Comentarios

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  • Manuel

    Totalmente de acuerdo 🙂
    Además es importante seguir una rutina en la limpieza de la carrocería de un coche para cuidar bien su pintura

  • James Bond

    Discrepo totalmente del contenido de este artículo porque es inexacto. En realidad lavar un coche lleva varios procesos. Uno de ellos, el primero, es meterle manguera a presión en toda la carrocería para eliminar todos los “sólidos” que estén depositados sobre la chapa y que podrían rallarla al lavarlo. Una vez hecho eso, hay que usar una manopla de buena calidad, (de lana de cordero por ejemplo) y dos calderos, en uno agua limpia sin más y en otro agua con jabón. Y sí, si que vale el Fairy. La función principal del jabón aquí no es limpiar sino hacer de lubricante entre la chapa y el guante de limpieza de modo que se deslice sin rallar. Empapamos el guante en agua/jabón y lo pasamos por la carrocería desde arriba hacia abajo, es decir, empezamos por lo alto del coche y terminamos por lo más bajo. Cada paño que limpiemos aclararemos el guante en el caldero que solo tiene agua y repetimos hasta completar el coche. Luego, sin dejarlo secar, le pasamos agua a presión abundantemente hasta que no quede ni rastro del jabón. Y, para acabar, lo secamos bien seco con toalla de microfibra específica para secado de carrocerías. Luego podemos optar por alguna cera suave o, si lo preferimos, por cera de larga duración (esta última no hace falta echarla cada lavado sino una vez cada tres meses o más). Y, así, a grosso modo se lava un coche. Con Fairy, SI. Mi coche es la muestra de que la pintura no sufre lo más mínimo.

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