Salón del Automóvil de Madrid: más de un siglo de historia

Salón del Automóvil de Madrid: más de un siglo de historia

Aunque después del estallido de la Guerra Civil no ha sido capaz de recuperar el esplendor de ediciones anteriores, el Salón del Automóvil de Madrid (Madrid Auto) es una de las ferias más antiguas del mundo, cuya primera edición se llevó a cabo en un lejano 1907.

El Salón del Automóvil de Madrid es una feria bianual que se alterna con el Salón de Barcelona. Pese a que se trata de una de las más antiguas del mundo, en la actualidad no está considerada como uno de los grandes Salones Internacionales y tampoco ha podido afirmar su continuidad en todas las ediciones.

Tal vez haya sido esta falta de presencia en numerosas ediciones la que ha hecho que se caiga en el ranking. En la actualidad, Madrid Auto se celebra en las instalaciones de IFEMA de Madrid, pero ha tenido varias ubicaciones, entre otras el espectacular Palacio de Hielo ubicado en la Calle Duque de Medinacelli y que es una joya del arquitecto belga Edmon de Lune.

Salón del Automóvil de Madrid de 1907: el primero con S.E.A.T.

Stand de Catalonia S.E.A.T. en el Salón de Madrid de 1907
Stand de Catalonia S.E.A.T. en el Salón de Madrid de 1907
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Tal y como te contamos en nuestro reportaje sobre la historia de las matrículas, hasta el estallido de la Guerra Civil, España era uno de los países con más automóviles por sus calles. El Rey Alfonso XIII tenía una gran afición por este nuevo artefacto y supuso un importante acicate para que la afición por los coches creciese rápidamente.

Con estos antecedentes no es de extrañar que en mayo de 1907 se abriesen las puertas del Palacio de Bellas Artes (en el Paseo de la Castellana) para la “Primera Exposición Internacional del Automovilismo“, que gozó de bastante éxito tanto en asistencia de público como de marcas y que contó con un importante respaldo internacional por parte de los clubes de automóviles de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Bélgica, Italia y Estados Unidos.

Para hacernos una idea de la importancia del automóvil en la España de principios del siglo XX, en esta feria de 1907 se presentaban nada menos que tres marcas de coches españolas: Iberia, Catalonia e Hispano Suiza.

Como curiosidad, el nombre completo de la marca Catalonia era Catalonia S.E.A.T. pero aunque el acrónimo coincide, no tiene nada que ver con la Seat que ahora conocemos. Catalonia S.E.A.T. lo que hacía era producir coches de la marca Rebour francesa bajo licencia y sus siglas provenían de “Sociedad Española de Automóviles y Transportes“.

Salón del Automóvil de Madrid de 1924: en un Palacio de Hielo

Papel de una acción para el sufragio del edificio del Palacio de Hielo.
Papel de una acción para el sufragio del edificio del Palacio de Hielo.
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Aunque el primer Salón de Madrid de 1907 fue todo un éxito, no se volvió a celebrar una segunda edición hasta el año 1924, esta vez estrenando el nuevo edificio diseñado por Edmon de Lune y que se destinaría a ser un fastuoso palacio de hielo y salón de exposiciones. Aunque el edificio todavía está en pie, te aconsejo que busques imágenes de su formidable pista de hielo, que ya no existe, y que es una verdadera joya arquitectónica.

También obtuvo un buen éxito de asistencia de público y de marcas, pero hasta 1926 no llegaría la tercera edición del Salón, que tampoco tuvo continuidad debido a la Gran Depresión del 29 y a una serie de problemas políticos en Europa.

Por si fuera poco, en 1936 estalla la Guerra Civil en España y Madrid no estaba para estos dispendios en una posguerra muy dura, aislados del mundo, un mundo que empezaba su propia guerra cuando acabamos la nuestra.

La siguiente edición llegaría en 1944, aunque más que un Salón del Automóvil fue una exposición de vehículos militares, organizado por el Ministerio de Defensa de entonces.

Salón de Madrid: buscando su hueco

El Focus RS en color negro impone todavía más.
Madrid Auto es una feria con un carácter más transaccional que de showroom.
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La verdad es que ningún país cuenta con dos salones del automóvil que pretendan tener peso internacional. Incluso en Europa, París y Frankfurt se celebran en años alternos porque no hay “carne” para tanto. Sólo los EE.UU. (cuna del automóvil y con un mercado mucho mayor que Europa) abre dos salones con bastante peso: Detroit y Nueva York.

Es probable que la absurda lucha entre Madrid y Barcelona por intentar brillar una más que otra haya hecho que, en vez de juntar esfuerzos para hacer un gran salón internacional, haya logrado que ni uno ni otro acaben de lograr el éxito que se merece un país en el que la industria del automóvil tiene mucho peso por la cantidad de centros de producción que se ubican en la península.

En los últimos años el Salón de Madrid ha buscado reinventarse, pero no acaba de acertar con el enfoque que lo vuelva a convertir en uno de los grandes. Lo intentó como salón del vehículo ecológico pero, tal vez por anticiparse demasiado, no cuajó en el público ni tuvo la tenacidad de mantener esa línea.

En la actualidad, el Salón de Madrid tiene un enfoque muy transaccional. Las marcas acuden más a vender su producto que a mostrar sus novedades.

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