Reportaje

Rusty Wrap: el óxido en los coches está de moda

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22 de junio, 2020

La técnica del vinilado de los coches es cada vez más sofisticada y permite decoraciones muy realistas. Una de las que más está arrasando es la de los "Rusty Wrap", vinilos que le dan al coche aspecto de chatarra vieja, pero que cada vez tiene más fans.

Está claro que hay gustos para todos los colores y buena muestra de ello es que, mientras algunos se afanan en tener el coche impecable e invierten fortunas en tratamientos para darles brillo, otros los forran para que parezcan chatarra. Se conoce como Rusty Wrap o Rusted Wrap y consiste en decorar el coche con un vinilo que imite estar oxidado y demacrado.

En realidad, esto no es una moda nueva. Entre los restauradores y preparadores de coches clásicos hace años que existe la tendencia del «Rat Look» o «Rat School». Los coches se dejan impecables a nivel mecánico y técnico, pero las carrocerías, en lugar de restaurarse, se limpian y se barnizan para proteger la pátina de óxido que ha tardado años en crearse.

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En el caso de los Rusty Wrap, la idea no es conservar la apariencia que el paso del tiempo ha esculpido en un clásico sino aparentar ese envejecimiento sobre una piel postiza.

Rusty Wrap: cochazos con aspecto de chatarra

Los vinilos imitan a la perfección el óxido.

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Desconchones, chorretones de óxido, perforaciones… hay quien incluso añade agujeros de bala o incluso manchas de sangre como si hubiesen atropellado algo o a alguien. Esta moda comenzó en los EE.UU. pero se ha extendido rápidamente y en la actualidad es en los países del este y en Rusia donde más auge está teniendo.

Cochazos como los Mercedes AMG GT, Ferrari, BMW i8, M3, Porsche… cuanto más exclusivo y caro sea el modelo, más morbo parece dar eso de que su aspecto parezca cochambroso.

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No es una moda barata. La aplicación de los vinilos es cara, debe realizarla personal muy especializado y, además, en la mayoría de los casos el diseño es personalizado para cada coche y se tiene que plotear sobre el vinilo esa apariencia para que las zonas oxidadas y las manchas encajen perfectamente en las zonas apropiadas.

Para hacernos una idea, un acabado como el del coche de esta portada o la furgoneta que puedes ver en la galería de fotos suele estar por encima de los 2.500 euros, llegando a multiplicar incluso por 3 esa cifra en algunos muy detallados.

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