Réplicas de coches (II): ¿merecen la pena?

6 Agosto, 2013, modificada el 8 Agosto, 2013 por

El coste de adquisición y mantenimiento de un superdeportivo echa para atrás a cualquiera, y más en los tiempos que corren. Pero hay una forma “low cost” de hacerse con uno de estos coches… al menos, en apariencia.

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Este “Porsche 911 Carrera RS 2.7” (120.000 euros es el precio del modelo original) está hecho sobre la base de un 911 SC (puedes encontrarlos por 18.000 euros).

Réplicas de coches: ¿qué cubre el seguro? ¿Cómo se pasa la ITV?

Hablo de las réplicas de coches, tema de moda estos días. Automóviles que muestran, sobre la base de un modelo modesto, las credenciales de un deportivo de campanillas: lo bueno de uno -el coste- y gran parte de lo bueno del otro (la estética) a un precio mucho más aquilatado.

El mundo de los vehículos que “parecen, pero no son” viene de lejos. Desde hace más de 30 años, artesanos reputados -o no tanto- han centrado su trabajo en ofrecer un producto exclusivo a un coste razonable a caprichosos y aficionados. Especialmente famosas son las “copias” de los Excalibur, los Mercedes SSK o el minoritario AC Shelby Cobra. Sin embargo, mis recreaciones favoritas provienen de una empresa californiana que por 50.000 dólares (unos 38.000 euros) te hace un Porsche 550 Spyder “Little Bastard” a imitación del fetiche de James Dean. Ninguno de ellos sale barato, pero si tenemos en cuenta que cualquiera de los modelos mencionados en su versión original puede alcanzar holgadamente precios de seis dígitos…

Estos fabricantes a pequeña escala se han centrado en coches clásicos, dada su escasez en el mercado, pues su producción -en número reducido, para más inri- cesó ya hace años.

Luego llegó el mundo del tuning y el de los “kit cars” –háztelo tú mismo-; entre medias se coló Hollywood en su versión más austera: la de los telefilmes. Estos últimos, más limitados en presupuesto que sus hermanos de la gran pantalla, tuvieron que buscar un sustituto barato a los cochazos del cine -que en muchos casos acababan maltrechos- sin, al menos, renunciar a su estética. Así, sin querer, entre unos y otros se pusieron de acuerdo para conseguir unos kits de carrocería de fácil instalación que hicieran lucir en pantalla un humilde Pontiac Fiero como todo un Ferrari F40.

De ahí, los fabricantes no vieron problema en ampliar su negocio llevándolo hasta el público generalista. Como había mercado, poco a poco fueron mejorando su producto hasta dar con imitaciones que sacarían los colores a las mejores copias de electrónica japonesa de los años 80.

Es verdad que, como en todo, las hay mejores y peores, y no todo automóvil se configura como la mejor base para el mejor deportivo, pero con un buen kit y un montaje cuidadoso, todos y cada uno dan el pego. Para mí, las más logradas son las carrocerías de los Ferrari F360 y F430 sobre un Peugeot 406 coupé, las del Ferrari 355 sobre un Toyota MR2 y la del Lamborghini Murciélago “encima” de un Porsche Boxster. Las peores, un Audi R8 sobre la base de un Ford Cougar que, directamente, no hay por dónde cogerlo.

Hay mucha variedad: puedes echar un vistazo por ejemplo en carkitinc.com… No son los mejores, pero sí de los que más gama tienen (y si quieres ver algunos ejemplos más de trabajo “fino-catalino”, pero a un precio netamente mayor: kitcarempire.com)

Sin embargo, el tratamiento del interior, por lo general, sigue siendo la asignatura pendiente. En muchas ocasiones se reduce a poner un par de logotipos y poco más, disminuyendo en gran parte la experiencia o ilusión de conducir un “supercoche”.

¿Se puede comprar una réplica de un coche? ¿Cómo hay que mantenerla?

Pero ahora vamos a lo que vamos, que es a la idea de comprar en el mercado de coches de segunda mano… un modelo “de palo”. Aunque no de manera masiva, hay una serie de buenos ejemplos a la venta en nuestro país de estos autos “travestidos”. Sus dueños los venden entre un poco por encima y absurdamente por encima del precio de mercado del vehículo que en realidad es, dado lo “único y exclusivo” de su existencia.

Vale, mi primer consejo es “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Esto viene a decir que un Peugeot de 1999 o un Ford Probe del 95, por mucho que se parezcan a un Ferrari, son un Peugeot del 99 y un Ford Probe del 95. Obviamente, hemos de ser indulgentes y asumir el coste de la “seda”, esto es, del kit estético que nos llevamos… Lo que razonablemente subirá el precio entre un 15 y un 25% del valor del coche en sí. Lo digo porque más de uno le intenta sacar un 200 y 300% de beneficio a estos vehículos. “Ideal para publicidad y eventos” dicen, claro, como todos tenemos una agencia…

Por otra parte, por la buena, contaremos con un coste de mantenimiento relativamente bajo, ya que el modelo pagará el numerito como lo que es y no como lo que parece. Asimismo, las facturas de su seguro, sus revisiones y consumo de carburante serán bastante más asumibles que si hubiéramos de tratar con el original.

Hablando de seguros, éste cubrirá el vehículo como salió de fábrica, considerándose su estética como un kit accesorio, por lo que quedará excluido y todo daño causado repercutirá proporcionalmente en tu cartera. Por eso, y por la dificultad que puede revestir el repararlo, asegúrate de que el vendedor te facilite todo contacto con el fabricante y direcciones de talleres especializados en este tipo de reparaciones.

También es importante -indispensable, de hecho- contar con toda la documentación en regla. Las modificaciones, si han sido de calado, tienen que figurar en la ficha técnica, y toda pieza montada ha de estar homologada por el organismo pertinente. Si no, las ITV’s serán un enorme quebradero de cabeza.

Como accesorio, también sería bueno que los dueños pudiesen acreditar de alguna manera que las modificaciones técnicas (si las hay) son cuanto menos, sensibles (aceleración de 0 a 100 km/h, consumos medios, potencia en banco de rodillos, par…). Pero la verdad es que de la misma manera que un buen número de aficionados al tuning priman la estética sobre la dinámica, la mayoría de estos coches viene con el “look turbo” (unas ruedas gordas y un “tubarro” del tamaño del Eurotúnel en su vertiente francesa) y poco más.

Esto nos lleva a la parte mala -o la menos buena o previsible-: oro parece, pero plata no es. No esperes que tu coche “disfrazado” pueda hacer sombra al auténtico sobre la carretera. Aunque, realmente, no mucha gente necesita 650 CV y alcanzar los 360 km/h para su “autorrealización” personal y disfrute, por lo que yo lo consideraría un mal menor y otro factor que juega a favor (de nuevo, desde el punto de vista económico: mira la pasta que te vas a ahorrar en multas).

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4 Comentarios

Juan Antonio Martín 8 Agosto, 2013

Hola, os quería preguntar por la empresa fabricante de réplicas de Porsche 956, el Roadster y el VW Kubelwagen, llamada Intermeccanica, sita en Vancouver (Canada). Por lo que he visto en su página web, parece que los coches los hacen a mano y el conjunto motor-transmisión los piden a fábrica. ¿Esto es posible? ¿Se podrían importar y vender aquí, teniendo en cuenta la restrictiva normativa europea con respecto a la prueba de la EuroNCAP? Y por último si la respuesta de que sí se puedan vender, ¿se podrían fabricar aquí en España pidiendo los permisos y cómo habría que actuar? (lo pregunto por si alguien quiere ser un “emprendedor”).

http://www.intermeccanica.com/

Editor 9 Agosto, 2013

Estimado Juan Antonio.
Dada la extensa y restrictiva legislación española acerca de la fabricación y homologación de vehículos, la idea que tu propones se plantea como una quimera, sino imposible, sí harto difícil.
Las réplicas aquí se registran como “kit de carrocería”, cuya homologación en el proceso de ITV es tremendamente farragosa.
De todo ello, tienen una idea muy clara los que se dedican al tuning.
Crear una marca, del estilo Intermeccanica son palabras mayores.
Si quieres echar un vistazo rápido a las piedras en el camino que te puedes encontrar, más allá de las de el Ministerio de Industria, te recomiendo la edificante lectura del Real Decreto 2028/186 de 6 de junio referente a la homologación de tipos de vehículos, remolques, semiremolques, sus partes y piezas. O bien del Título II del Reglamento General de Vehículo 2822 del 23 de Diciembre del 98, con sus anexos.
Una pena.

Orphan 16 Marzo, 2015

Es algo antiguo el tema, pero voy a responder al hilo de comentarios.

Los Intermeccanica, que como bien dice el autor del primer comentario, son de Vancouver, tienen una filial europea en Gran Bretaña, y estan homologados en este pais, donde este proceso es mas sencillo que en España, por lo que son coches que pueden circular legalmente en Europa.

De cualquier forma, el de Intermeccanica es un caso bastante peculiar porque, aunque son replicas, no estan construidos sobre otros coches, sino que se trata de coches completos, fabricados desde cero de acuerdo a las especificaciones del cliente, e incluso construyen versiones adaptadas para los que, como yo, somos bastante altos, y no cabriamos en el Porsche 356 original.

¿Se podrían importar y vender en España? Sin lugar a dudas, aunque hay que tener en cuenta que no son coches baratos, sino que su precio ronda los 50-60.000 dolares…

Rubén Fidalgo 16 Marzo, 2015

Si está homologado para un país comunitario debería ser más o menos factible el homologarlo en España, el problema es si es en UK con el volante a la derecha… habría que homologar el cambio de volante.

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