Qué son los neumáticos Crossclimate, Allweather…de todo tiempo

3 Julio, 2017, modificada el 17 Julio, 2017 por

Hasta no hace mucho se conocían como neumáticos de “todo tiempo” a los normales que casi todos montamos en los coches. Poco a poco se han ido especializando tanto para las condiciones de verano que han surgido una nueva categoría de neumáticos más adaptados para su uso tanto con lluvia como en invierno o verano.

Qué son los neumáticos Crossclimate, Allweather…de todo tiempo

Cada vez son más los conductores que se deciden por una nueva categoría de neumáticos que se conocen como “todo tiempo”. Cada marca los denomina de una manera: Michelin Crossclimtate, Goodyear Allweather, Continental Four Season… pero en el fondo todos son más o menos lo mismo, un tipo de neumático que va suficientemente bien en casi todas las situaciones.

Como siempre, no se puede ser el mejor en todo y lo normal es que, cuanto más especializado estemos en algo, menos dominaremos otras materias. En el caso de los neumáticos tipo Crossclimate, Allweather, 4Seasons, etcétera, estamos ante un tipo de ruedas que funcionan de manera muy digna en casi todos los escenarios, incluida la nieve en invierno, pero que no son los mejores en ningún caso concreto. Esto no es un defecto, pero debemos tenerlo en cuenta a la hora de cambiar las ruedas del coche, porque si buscamos algo específico podríamos equivocarnos.

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En general, con los límites de velocidad que tenemos en España lo más razonable es comprar este tipo de neumáticos, pues sus prestaciones son más que buenas incluso en las temperaturas veraniegas. Además, España no es un país con climas muy extremos, de modo que para la mayoría de los conductores podrían ser la alternativa más recomendable.

Vamos a ver cuáles son sus puntos fuertes, sus desventajas y cómo son los neumáticos de “todo tiempo”.

Cómo son las ruedas de todo tiempo

Los neumáticos de invierno tienen limitada la profundidad mínima a 6 mm.
Los neumáticos de todo tiempo emplean compuestos que funcionan bien en un amplio rango de temperaturas.

Los neumáticos se caracterizan (además de por sus medidas, códigos de velocidad, diseño del dibujo de la banda de rodadura…) por el tipo de goma que los compone. En los neumáticos que usamos con más frecuencia (los denominados “de verano”) se emplea un compuesto que aguante bien las temperaturas altas para que no se deforme demasiado. De este modo no se degrada rápidamente ni aparece el flaneo en las curvas. Su dibujo puede estar mejor o peor diseñado para evacuar el agua en caso de lluvia, pero su goma está pensada para trabajar en un rango de temperaturas entre 10 y 40 grados centígrados.

Este hecho hace que en invierno, o con temperaturas por debajo de 7ºC, el compuesto de estas ruedas se endurezca demasiado y su agarre y rendimiento cae drásticamente.

En el extremo opuesto tenemos a los conocidos como neumáticos de invierno. Además de un dibujo especialmente diseñado para conseguir motricidad sobre nieve y hielo, este tipo de ruedas emplea un compuesto muy blando para que se mantenga flexible y “gomoso” a temperaturas muy bajas.

En un punto intermedio tenemos a los nuevos neumáticos de “todo tiempo”. En ellos se emplean varios tipos de gomas diferentes que buscan combinar lo bueno de ambos mundos (el de los de verano y los de invierno) y que van suficientemente bien tanto sobre la nieve como sobre el asfalto seco. Como es lógico, son mejores que unos de verano en invierno y que unos de invierno en verano, pero son peores que los de invierno en invierno y los de verano en verano.

Si no son tan buenos como los especializados, ¿por qué son recomendables los neumáticos de todo tiempo?, pues porque aunque no son los mejores, la mayoría de los conductores no sacan todo el rendimiento de sus neumáticos y los de “todo tiempo” tienen sus ventajas.

Cuáles son las ventajas de los neumáticos de todo tiempo

Prueba Mazda MX-5 2.0 Sport 2015, Baiona, Rubén Fidalgo
Incluso en verano uno nunca está libre de un buen chaparrón.

La principal ventaja de estas ruedas es que funcionan suficientemente bien para la mayoría de los conductores en la mayoría de las condiciones climatológicas, de modo que no hay que preocuparse de tener dos juegos de ruedas (uno para verano y otro para invierno), lo cual es un verdadero incordio. Además, nunca estás libre de que te caiga una nevada en mayo cuando ya has montado las de verano.

Si tenemos en cuenta que en la mayoría del territorio español el invierno no es extremo y que los límites de velocidad hacen que los neumáticos no sufran demasiado por temperatura (siempre que llevemos las presiones correctas), son la alternativa más recomendable. Ahora bien, si vives en una zona de alta montaña en la que en invierno las nevadas y heladas sean duras o todo lo contrario, con muchos días con temperaturas por encima de los 30ºC o bien porque practiques una conducción un poco “sport”, lo más recomendable es montar neumáticos específicos para esas condiciones.

Aunque no se degradan tanto con el calor como los neumáticos 100% de invierno, los todo tiempo tienden a desprender trozos de la banda de rodadura si se conduce rápido sobre un asfalto muy caliente y son muy sensibles a unas presiones de inflado inadecuadas, por lo que, en zonas muy calurosas o para conducción deportiva, no son recomendables.

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Rubén Fidalgo

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