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Qué significa el logo de Lotus

1 Agosto, 2016, modificada el 8 Febrero, 2017 por

¿Qué significa el logo de Lotus? El logo de Lotus corresponde a las iniciales del nombre completo del fundador de la marca, Anthony Colin Bruce Chapman, y el color verde es heredado de los coches de competición británicos.

Qué significa el logo de Lotus28

Lotus es una de esas compañías que, si preguntas a la mayoría de la gente, será asociada más con una marca de relojes que con el mundo de los coches. Sin embargo, si haces esa pregunta en el lugar apropiado, la mayoría responderá que es una marca de coches y no podrán disimular una sonrisa en sus caras. En efecto, Lotus es una de las marcas de automóviles más pasionales que hay en el mercado.

El significado del nombre de Lotus hace referencia a la flor de loto. El fundador de la compañía, Colin Chapman, eligió este nombre por estar asociado en la literatura clásica con la perfección y la belleza. Respecto a su logotipo, se trata de una circunferencia de color amarillo y en su interior hay una figura casi triangular de color verde con la palabra Lotus y sobre ella las letras AB unidas y CC superpuestas.

Este lío de letras corresponde a las iniciales del nombre completo del fundador de la marca, Anthony Colin Bruce Chapman. El color verde que da relleno a la forma triangular (que está inspirada en la geometría de un árbol de levas) es una herencia de los coches de competición británicos, que tenían este color para representar a su país en las carreras. El haber escogido el color amarillo para el fondo del logo no está claro, pero todo apunta a que se debe a que es el tono opuesto al verde, por lo que su contraste es máximo y resalta más el motivo central del logo.

Este emblema presidiría todos los modelos de la marca desde su fundación, en 1952, hasta la muerte de su creador (1982). En 1983 las riendas de la compañía fueron asumidas por un grupo de inversores y decidieron cambiar la forma del logo. La idea fue considerada un ultraje por los fans y clientes de la marca, así que tuvieron que “recular” y volver a poner el logo original en 1986, quedando así hasta nuestros días pese a los numerosos cambios de titularidad de la compañía, que no ha sido un ejemplo de estabilidad financiera precisamente.

Otra peculiaridad de los modelos de Lotus es que, salvo los denominados con un simple número (Mk I, MK II… ), todos los modelos de la marca empiezan con la letra E (Elan, Elite, Excell, Exige, Evora…).

Bueno, ya sabemos qué significa el logo de Lotus, pero vamos a ver algunas características más para conocer bien lo que se esconde detrás de esta fantástica marca de coches.

Lots Of Troubles Usually Serious

La fama de poca fiabilidad de los Lotus tiene cierto fundamento, aunque lo cierto es que si se hace un buen mantenimiento no son demasiado problemáticos.28
La fama de poca fiabilidad de los Lotus tiene cierto fundamento, aunque lo cierto es que, si se hace un buen mantenimiento, no son demasiado problemáticos.

En un principio, Lotus se fundó como un estudio de ingeniería para vender sus proyectos y asesorar a otras compañías, pero Colin Chapman era un loco de la velocidad, así que estaba claro que terminaría por fabricar sus propios coches, sobre todo si tenemos en cuenta que tenía unas ideas bastante revolucionarias en su cabeza y que para él iba a ser más difícil encontrar un coche que le “llenase” que hacerlo él mismo.

Chapman siempre prestó mucha más importancia al comportamiento dinámico que a la potencia de los motores. Para él, un coche debía ser rápido en todo momento, no sólo acelerando en una recta, así que le declaró la guerra al peso. Un coche ligero es más eficaz en curva y necesita un motor más pequeño (y por lo tanto ligero) para lograr unas buenas prestaciones. ¿Cómo eliminar peso? Además de con el uso de materiales ligeros, Colin Chapman opinaba que la mejor manera era eliminar todo aquello que no fuese imprescindible, una máxima que llevó a tal extremo que sus resultados fueron genialidades.

Por ejemplo, si en el eje trasero tengo que poner unas barras que transmitan el movimiento del diferencial a las ruedas, ¿para qué necesito unos brazos de suspensión?, aprovecho los palieres como brazos de suspensión, añado un pequeño tirante para que haga de barra de tiro y empuje del chasis y de paso soporte la mangueta con los muelles de suspensión y listo.

Llegar a tal nivel de simplicidad requiere de muchas horas de estudio, cierto talento innato y bastante valor por parte de sus pilotos probadores. El resultado de esta lucha contra el peso fueron coches con una construcción tan sencilla que hasta el más ínfimo tornillo es vital para su correcto funcionamiento. Si a esto sumamos que, en la mayoría de los casos, sus amos son unos apasionados de la velocidad y someten a importantes esfuerzos a sus coches, tenemos muchas papeletas para que surjan problemas, de ahí que los propietarios de estos modelos digan, medio en broma medio en serio, que LOTUS en realidad son las iniciales de Lots Of Troubles Usually Serious, que traducido al español significa “montones de problemas, normalmente graves”.

La verdad es que esta fama tiene algo de fundamento. Por ejemplo, en los primeros Lotus Elan, los faros eran escamoteables. Para aligerar peso, en lugar de pesadas palancas o motores eléctricos, lo que hacía que éstos se elevasen o se ocultasen era un mecanismo neumático. El vacío generado en el colector de admisión se almacenaba en un pequeño depósito. Unos tubos llevaban ese vacío hasta unos pequeños pulmones y, al accionar los faros, la depresión en éstos hacía que se elevasen.

El sistema estaba bien pensado, pero tenía un defecto: si había la menor fuga de aire en la instalación, los faros poco a poco se iban “cerrando” y te quedabas “tuerto o ciego” si se bajaba uno o los dos a la vez. La solución fue bien simple. En la segunda serie se añadió un muelle al faro que era el que lo mantenía levantado y la fuerza del vacío era lo que lo bajaba. De este modo, en caso de fallo, lo que pasaba es que ibas siempre con los faros levantados (poco estético, pero más seguro). Ya tienes una forma de saber si el Lotus Elan clásico que te estás a punto de comprar es un primera serie o es más moderno: suelta uno de los tubos de vacío y observa. Si el faro se mantiene abajo, es de los primeros; si se levanta, es posterior. También sabes cuál es el problema si ves un día uno con un faro levantado y otro bajado.

Si a este temperamento algo caprichoso de las piezas de los Lotus sumamos el hecho de que se trata de coches fabricados casi artesanalmente y muy especializados, lo que tenemos es que son piezas caras de reparar y de sustituir, de ahí que, además de problemas, éstos suelen generar facturas importantes (por eso lo de “normalmente graves”).

Lotus Seven, el número de la suerte

El Lotus Seven es el germen que ha dado lugar a toda la exitosa saga Caterham.28
El Lotus Seven es el germen que ha dado lugar a toda la exitosa saga Caterham.

Es uno de los coches que más dinero ha podido dar a la compañía Lotus y, sin embargo, ya no lo fabrica la marca original. Se trata del Lotus Seven (fabricado entre 1957 y 1975), un coche en el que la máxima de “sólo lo esencial” se llevó al extremo, vamos, que le pusieron ruedas de casualidad. Este pequeño roadster ultra ligero es uno de esos coches que se convierten en algo eterno sin saberse muy bien por qué, o tal vez sí. Al fin y al cabo dicen que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita, y, en el fondo, lo único que necesitamos para disfrutar del coche son sensaciones.

El Lotus Seven fue un coche “replicado” por muchas compañías, incluso en España se llegó a fabricar un modelo muy similar con la mecánica del Seat 1430 denominado Hispano-Alemán Mallorca, con un logotipo que también era una especie de copia del de Porsche. Aquel experimento tuvo cierto éxito, pero no se puede comparar con el que ha alcanzado la compañía que ha hecho inmortal este juguete con ruedas: Caterham, quien sigue fabricando el Seven prácticamente sin cambios respecto al modelo de Lotus.

El nombre de Seven era muy sencillo, se trataba del séptimo automóvil diseñado por Lotus, así que el proyecto VII dio origen al Lotus Seven, un número que les trajo buena suerte.

No es el único coche de la marca que se ha convertido en un éxito bajo otro logo. El Mazda MX-5 de primera generación era simplemente el mismo concepto del Lotus Elan clásico, con un chasis en forma de X como espina dorsal y una carrocería de fibra para cubrir este esqueleto. Aunque, en el caso del Mazda, optaron por una piel de acero y algunas ventajas “modernas”, la inspiración en el Elan es evidente.

Lotus Europa, el pick up deportivo con motor de berlina

El Lotus Europa es uno de los modelos menos conocidos de la marca británica, y de los más personales.28
El Lotus Europa es uno de los modelos menos conocidos de la marca británica, y de los más personales.

Hoy en día es un clásico bastante cotizado y claramente en alza, pero las peculiares formas del Lotus Europa y su motor de Renault 16 han hecho que haya pasado un purgatorio bastante prolongado. Cuando se presentó en 1966, las líneas del Lotus Europa no convencieron demasiado. Su techo apenas sobresale un metro del suelo y la parte trasera parece una bañera. La vista lateral recuerda a una especie de pick up, sobre todo en las series posteriores al lanzamiento, en las que se bajaron un poco los pontones laterales para mejorar la visibilidad y darle una silueta más atractiva.

Para muchos era decepcionante encontrarse con el motor de una berlina tan tranquila como el Renault 16 bajo el capó trasero -una mecánica indigna de ir en un Lotus-, pero lo cierto es que era un motor muy moderno y bastante ligero en la época. Su aerodinámica, su escaso peso (poco más de 600 kg) y los retoques en la carburación para mejorar la respuesta del 4 cilindros hacían que sus 82 CV rozasen los 200 km/h.

Si con esa mecánica sus prestaciones eran buenas, imaginad lo que podría lograr este pequeño modelo con el motor Twin Cam 1.6 de Ford de 165 CV… un verdadero bólido.

El Lotus Europa hacía gala de un comportamiento dinámico excelente, con unas suspensiones eficaces, una dirección precisa y una mecánica colocada en posición central trasera que lo convertía en un automóvil de carreras matriculable. Su paso por curva era endiablado. Su mayor defecto (aparte de su estética, que le costó sus críticas) era un habitáculo muy reducido y en el que el calor de la mecánica lo convertía en una auténtica sauna que deshidrataba a sus ocupantes.

Hasta hace una década, el Lotus Europa era casi desconocido y apenas valorado, incluso por los fanáticos de la marca, que pagaban cifras mucho más elevadas por el Elan. Sin embargo, en los últimos tiempos su cotización está en alza y se llegan a superar los 35.000 euros para las versiones JPS (John Player Special) de color negro y dorado, como los de la escudería de Fórmula 1.

Lotus en la F1

Ayrton Senna fue uno de los grandes pilotos que llevaron a Lotus a lo más alto.28
Ayrton Senna fue uno de los grandes pilotos que llevaron a Lotus a lo más alto.

Al igual que Ferrari, la verdadera razón de ser de Lotus es la competición. Desde su fundación en 1958 hasta 1994 (ha vuelto a las carreras en 2011), el Lotus Team es el cuarto equipo de Fórmula 1 con más campeonatos. En total, Lotus cuenta en sus estanterías con 7 campeonatos de constructores y con el orgullo de haber servido de coche escuela para campeones de la talla de Ayrton Senna.

Además del peso, Colin Chapman tenía otra obsesión: la aerodinámica. Se considera que Lotus ha sido la inventora del “efecto suelo“. De lo que se trata es de que el coche no deje pasar aire por debajo de sí mismo a medida que avanza. Esto genera el mismo efecto que una ventosa y pega el coche al asfalto. Chapman puso unos prominentes faldones en la parte delantera del coche para reducir la entrada de aire por debajo del suelo del mismo. Para evitar que por los laterales pudiese salir o entrar aire, añadió unas faldillas de madera de balsa (es ligera) que casi rozaban el asfalto. El resultado era una succión tan grande que sus coches iban, literalmente, pegados a la pista y su paso por curva era brutal. De hecho, cuanto mayor era la velocidad, más adherencia producían. Esta genialidad le permitió una enorme ventaja frente a sus rivales.

Esta técnica tiene un inconveniente y es que el agarre del coche al asfalto depende de que no entre nada de aire por debajo de éste. Si por cualquier motivo (una rotura del faldón delantero, de las faldillas laterales o simplemente que el coche diese un bote en un cambio de rasante) entraba algo de aire en la parte baja, adiós adherencia, igual que si metemos aire en una ventosa. Esto era muy peligroso y provocó algunos accidentes graves, por lo que se limitó la aerodinámica de los coches para reducir el llamado “efecto suelo”, lo cual quitó competitividad a los monoplazas negros y dorados del equipo Lotus John Player Special.

Lotus Esprit, el Lotus de James Bond

El Lotus Esprit Turbo tenía un diseño y prestaciones dignos de ser el coche del superagente 007.28
El Lotus Esprit Turbo tenía un diseño y prestaciones dignos de ser el coche del superagente 007.

Si hay un modelo de Lotus realmente conocido por la mayoría, es el que compartió protagonismo con 007 en “Sólo para tus ojos”. Sus formas afiladas hacían que el Lotus Esprit pareciese una especie de coche de ciencia ficción en 1976.

El peso de las primeras series era muy reducido, no llegaba a 900 kg, y su potencia de 160 CV proporcionaba un rendimiento excelente al coche. Para lograr una mayor compacidad mecánica y menos piezas en el eje trasero, el Lotus Esprit montaba la misma caja de cambios y el diferencial del Citroën SM, con los discos de freno montados a la salida del diferencial para reducir las masas no suspendidas y mejorar el comportamiento dinámico.

En 1980 llegó la tecnología que arrasaba en la Formula 1 a los Lotus de calle y se presentó el Lotus Esprit Turbo Essex, el que acabó protagonizando la famosa película de James Bond. Si su silueta era espectacular, las prestaciones de su motor de 4 cilindros turbo de 210 CV y un peso de 1.140 kg permitían al Lotus Esprit rozar los 230 km/h y pasar de 0 a 100 km/h en sólo 6 segundos.

El diseño de este deportivo es tan atemporal que sus líneas básicas se mantuvieron casi inalteradas hasta 2004, año en el que cesó la producción del Lotus Esprit V8 de 350 CV, un automóvil que también montó otro componente heredado de la marca de los chevrones: los retrovisores del Citroën CX, considerados idóneos por su aerodinámica y aspecto deportivo y presentes en otros superdeportivos de la época como el impresionante Jaguar XJ220 o los Venturi franceses.

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Rubén Fidalgo

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