Qué prueban en los coches de las fotos espía

19 Septiembre, 2016, modificada el 8 Febrero, 2017 por

¿Qué prueban en los coches de las fotos espía? En los coches de las fotos espía que las marcas someten a examen en todo tipo de carreteras tienen un duro trabajo. Desde comprobar los consumos y las emisiones hasta ensayos de durabilidad de sus componentes o nuevas tecnologías. Aquí tienes para qué sirven estas pruebas.

Qué prueban en los coches de las fotos espía10

Aunque los modelos matemáticos son cada vez más precisos y los ordenadores tienen más y más potencia, hay cosas que no se pueden imitar. Otras, que sí se pueden simular, deben ser contrastadas con los resultados reales. Por este motivo, los alumnos de Medicina siguen teniendo que diseccionar cadáveres y los fabricantes de coches, hacer pruebas reales con modelos a escala 1:1.

Es cierto que las simulaciones informáticas han ahorrado millones a los fabricantes, que cada vez necesitan hacer menos ensayos para lograr resultados concluyentes, pero las pruebas en tráfico real son las únicas que permiten saber definitivamente si algo es válido o no, o el consumo real y las emisiones de una mecánica, etc.

Para poder medir todo aquello que se ha especificado en el proyecto de un nuevo modelo, los coches de pruebas que se ven en las fotos espía están cargados de sensores, sistemas de medición, ordenadores, cámaras… Tienen que saber todo lo que sucede en el coche en cada momento y la causa de ello.

En las imágenes puedes ver sensores de la velocidad y temperatura del aire, de la presión atmosférica, salidas de escape con adaptadores para los sistemas de medición de emisiones, tomas rápidas para conectar los medidores de consumo y gases, ordenadores que van dando instrucciones al probador y en los que se introducen los datos de la ruta.

Qué prueban en los coches de las fotos espía 110
Los ordenadores dan instrucciones al conductor, además de registrar los datos que éste introduzca.

Algo que puede que te llame la atención en las imágenes de los interiores (además de su desorden y la cantidad de cables que hay desperdigados) es la seta de seguridad. Este elemento se emplea en caso de emergencia para desconectar la electrónica del vehículo.

No debemos pensar que las pruebas en carretera consisten en rodar a fondo con los coches, no es así para nada. Lo normal es que el comportamiento en conducción extrema lo hayan comprobado en un circuito con pilotos especialistas. En carretera, lo que más interesa es probar cosas concretas, por lo que los probadores deben seguir una pauta especificada por el grupo de desarrolladores.

Por ejemplo, si se quiere comprobar la durabilidad de una caja de cambios, le pedirán que cambie de marcha al llegar a 2.000 rpm durante tantos kilómetros, luego a 3.000 rpm, luego a 4.000 rpm… En otras ocasiones, le pedirán circular en una fuerte pendiente con el motor en una marcha muy larga para forzar la mecánica, etc.

Es prioritario que el probador sea muy preciso y disciplinado para llevar a cabo todas estas rutinas. Si por algún motivo el probador pierde la concentración y no sigue la rutina, todo el trabajo de ese recorrido puede invalidarse y se deberá repetir.

Para simular diferentes escenarios, los coches se lastran con depósitos de agua sobre los asientos a modo de pasajeros, se les acopla un remolque con un peso concreto, se repite exactamente el mismo recorrido con las mismas pautas pero con diferentes pesos, diferentes presiones en los neumáticos… Se trata de una tarea muy monótona y ardua, aunque te pueda parecer que estar todo el día conduciendo coches último modelo sería el trabajo de tus sueños.

Qué prueban en los coches de las fotos espía 310
Esta salida de escape permite acoplar la salida de gases al analizador.

Una de las principales finalidades de las pruebas que se llevan a cabo es analizar y homologar los consumos de diversos modelos. En la jornada que pasé en la zona de pruebas a la que acuden multitud de marcas, pude observar los ensayos de emisiones de los BMW Serie 2 Active Tourer, así como los consumos de los nuevos Renault Scénic y Espace.

La anécdota es que me llamaba la atención ver a los modelos del rombo con las 4 ruedas de chapa y con neumáticos bastante más estrechos de lo que uno suele ver en los coches que se comercializan. Esto se debe a que las pruebas de consumo y emisiones para homologación se suelen hacer en las condiciones más favorables. Es decir, si el coche tiene 5 posibles medidas de neumáticos homologadas para una versión concreta y varios niveles de equipamiento, siempre se elegirán las ruedas que menos rozamiento y pérdidas produzcan y versiones que no añadan peso al coche (sin techo panorámico, sin asientos eléctricos… nada que suba el peso y los consumos).

Para poder simular las condiciones de homologación, algunas marcas llevan camiones climatizados, de forma que se puedan medir y comprobar los arranques en frío. Aunque la temperatura exterior esos días rozaba los 40ºC, los camiones frigoríficos permitían simular a los probadores los arranques a temperaturas muy inferiores.

Las pruebas que se realizan pretenden examinar cada detalle que nos podamos imaginar, desde los obvios como son el consumo y la potencia hasta cosas en las que no pensamos, como cuánto aguantan los plásticos del salpicadero aparcados al sol, qué temperatura alcanza el habitáculo tras un tiempo estacionado… Los fabricantes quieren controlar todas las variables imaginables.

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba