Cómo (no) hacerse rico restaurando coches en la televisión

17 Mayo, 2017 por

Los programas de TV sobre modificaciones de coches clásicos importados de EEUU copan los canales temáticos en nuestro país. Sin embargo, sus copias hispanas no logran el éxito esperado. ¿Por qué? Te contamos las principales trabas que impiden su fama en España.

Cómo (no) hacerse rico restaurando coches en la televisión7

Cada vez son más los programas dedicados a los coches que, llegados del otro lado del Atlántico, integran la programación de nuestra televisión queriendo darnos una idea de cosas que en la realidad no es.

Fast n`Loud, Misfit Garaje, Wheelers Dealers, Diesel brothers, Overhaulin´, Ese coche es para mí (Texas Car Sharks), Retrotuneados, Los Rescatacoches, Garage Squad, etcétera; todos ellos nos venden la misma idea: compra una chatarra barata, repara o restaura y véndelo por una pasta sacando pingües beneficios.

En base a eso, no son pocos los que creyeron ver una posibilidad rentable en importar el concepto a nuestro país, y se sorprendieron mucho al descubrir, poco tiempo después, que no sólo no se hacían ricos con la fórmula, sino que, prácticamente desde el primer minuto, estaban perdiendo dinero. Y es que lo que puede ser tan obvio para algunos -la tele tiende a “mentir”- no lo fue para ellos.

Por eso, y por curiosidad, analicemos el fenómeno y veamos por qué es difícil que funcione por acá.

No puedes hacerte rico restaurando coches en España

Estopa participó con un Seat 124 en un capítulo de MTV Tuning España.7
Estopa participó con un Seat 124 en un capítulo de MTV Tuning España.

En primer lugar, hay que decir que todos estos programas de televisión no pretenden ser otra cosa que un mero entretenimiento. Puro espectáculo como sólo los norteamericanos saben hacer. Se pautan las situaciones, se retocan los diálogos, se introducen las pertinentes dosis de acción, suman un componente cómico y todo se edita y se vuelve a editar para que resulte un producto visualmente atractivo que llame a la audiencia y, por ende, a los anunciantes.

Por supuesto, todo lo referente a los automóviles que tratan no surge de la improvisación, sino que está atado de antemano; y los tiempos, por supuesto, también están dramatizados. Respecto a los beneficios… rara vez se computan las horas de trabajo del personal. No vemos un papel de pago (fajos de billetes sí, pero pueden ser tan reales como ficticios) ni nos hablan de las comisiones y gastos por llevar un coche a subasta, transferirlo y demás.

Pero da igual, como programas, son entretenidos.

Ahora bien, ponte aquí a aplicar la idea y es fácil que te salga mal. Apuntemos tan sólo media docena de motivos.

El primero es que en España no hay cultura de coches. Es así. Ni se conocen ni se quieren. Gastar dinero en automóviles singulares está mal visto. Lo suyo es poner tus ahorros en tres pisos con sus tres correspondientes hipotecas.

Los coches clásicos, protagonistas de estos programas

Ford Mustang en Overhaulin'.7
Ford Mustang en Overhaulin’.

El segundo es que la mayoría de los vehículos tratados en estos programas corresponden al sector de coches clásicos, un nicho diminuto en nuestro país dada la precariedad vehicular a la que nos obligó el franquismo, con importaciones gravadas al extremo y condenados a escoger entre el producto nacional: lo que fabricaba FASA Renault, Citröen en Vigo, Seat en Martorell, algún Dodge reconvertido por Barreiros y poco más. No sueñes con encontrar en el pajar de tu abuelo del pueblo un Chevrolet Corvette Stingray del 68, porque, a lo sumo, encontrarás un carro roído. Y eso con suerte. Nos falta “materia prima”, aunque la estamos empezando a importar.

Un tercer obstáculo viene dado por el segundo. A falta de productos, faltan mecánicos especializados y recambios de ese producto. En Estados Unidos parece que hasta un niño de tres años es capaz de desmontar -y luego volver a montar- un bloque V8 Ford de 289 pulgadas cúbicas. Aquí nuestros queridos “tuercas” son más duchos en afinar el paupérrimo motor de un Seat 600 limándole la junta de la culata que en tratar con un Leviatán de más de cinco litros de cilindrada.

Y lo de las piezas es otra. Estudia inglés, porque lo vas a necesitar para pasarte el día pidiendo cosas de ultramar.

Trabas particulares: legislación y economía

Jeep Wrangler de Diesel Brothers. Una modificación que sería difícil de homologar en España.7
Jeep Wrangler de Diesel Brothers. Una modificación que sería difícil de homologar en España.

Otro estorbo es la legislación (siempre lo es). No todo se puede hacer, ya que no se puede homologar, ergo tampoco se puede matricular. Esto que se lo digan a Jota Caballero cuando apostó por el MTV Tuning España y todas sus grandes ideas de diseño que chocaban con las limitaciones que imponía la ITV de turno. Ese y los coches lamentables que se vieron obligados a “tunear” (Seat Panda – Marbella incluido)  fueron los dos problemas principales por los que el programa no tuvo continuidad.

Además, si te planteas comprar y vender, siempre habrá un impuesto que tengas que pagar. Y olvídate del fajo de billetes. Más de 1.500 euros tienen que ir por transferencia sí o sí.

El quinto escollo lo vinculo con el cuarto, y es la falta de opciones a la hora de vender. En España no existen las subastas abiertas a particulares y las profesionales son más de corte “industrial”. Siempre son compraventas comprándose a compraventas al menor precio posible, con lo que a ti sólo te dejan el canal convencional: poner anuncios y esperar a que suene el teléfono.

Como sexto y último hándicap de esta reducida lista, incluyo el papel del propio comprador, que, erróneamente adoctrinado también por estos programas, busca regatear con un vendedor ya espoleado por todo lo antedicho, lo que le predispone a un claro “no” a la petición de cualquier rebaja o negociación.

Lauren Bohlander, esposa del piloto de carreras Tony Kanaan, en una aparición en el programa Garage Squad.7
Lauren Bohlander, esposa del piloto de carreras Tony Kanaan, en una aparición en el programa Garage Squad.

Y eso atascará el trato, ya que, visto lo visto, el comprador pensará que el vendedor se quiere forrar. (Otra de las peores cosas que puede hacer una persona por aquí es ganar dinero -o pretenderlo-, a menos que seas futbolista).

Y es que una cosa es la ficción y otra muy distinta, la realidad. Nos guste o no.

La única temporada del loable intento que se hizo en Discovery Max con una producción nacional, con José Vicente de MM Clásicos y su House of Cars, nos dice que no sólo es difícil de importar el modelo de negocio, sino incluso el concepto de programa como tal.

Si te ha interesado este artículo, puedes visitar la página web del autor aquí.

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Curro San Miguel

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