Reportaje

¿Por qué se llaman así los modelos de Peugeot?

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23 de enero, 2019

Nada es casualidad, y como no podía ser de otra manera, los modelos de Peugeot se denominan como lo hacen después de varios acontecimientos e historias. Desde el año 1931, Peugeot sólo ha variado en una ocasión la manera de darle apellido a sus coches.

Debería haberse llamado Peugeot 629, lo que significaba la abreviatura de “6 CV 1929”. Sin embargo, el caprichoso destino quiso que se llamase Peugeot 201, puesto que se trataba de ser el proyecto 201 de la marca del león. Anteriormente el sistema de nomenclaturas de los coches no era tan rígido como ahora, y se podían dar casos, como por ejemplo el del Peugeot 190, que se comercializaba como “el Peugeot de 5 CV”.

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El Peugeot 201 se convirtió en el primer coche de la historia que asociaba de una manera tan estrecha la marca y el nombre del modelo, quedándose ya definitivamente asentado en los años 30. En esos años, la estrategia de la marca pasaba por contar con un solo modelo en su catálogo, del que se derivarían una amplia gama de carrocerías: berlina, roadster, cabriolet…

El modelo 201 se convirtió en el modelo arquetípico de la marca en los años 30, con una gran variedad de carrocerías, siluetas y versiones. A lo largo de su trayectoria comercial, incorporó numerosas innovaciones: fue el primer automóvil en serie en montar suspensión delantera independiente, consiguiendo un comportamiento en carretera espectacular para los estándares de entonces. Gracias a esto, su carrera deportiva logró tener algunas victorias destacadas, como la conseguida en el Rally de Monte Carlo del año 1932.

El Peugeot 301 fue el primer coche en montar en serie una suspensión delantera independiente

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Peugeot tuvo su primera gama de modelos en 1932

Sin embargo, la Gran Depresión azotó la industria del automóvil, obligando a la familia Peugeot a agudizar su ingenio para aumentar el número de ventas. En otoño de 1931, Jean-Pierre Peugeot, presidente de la marca, y su hermano Francois, iniciaron una ruta de visitas por la red comercial en busca de consejos  y soluciones. Después de muchas horas de conversaciones, la conclusión fue que se debían hacer más modelos para lograr llegar a un mayor número de clientes.

La marca se puso manos a la obra, desarrollando un vehículo más grande y más potente que el Peugeot 201. Se trataba del 301, lanzado comercialmente en el año 1932 y siendo seguidos por los modelos 401 y 601, dando lugar a la primera gama de modelos en la historia de la marca gala. Al estilo de las actuales plataformas modulares, todos ellos compartían carrocería, ejes y suspensiones. Este hito fue todo un golpe en la mesa de la marca y definió el modo en el que se iba a dar nombre a sus coches durante casi un siglo.

Sin embargo, como en toda regla, tiene que existir una excepción: esta fue el Peugeot 309 de 1985. Este modelo estaba destinado, en principio, a llevar la insignia de Talbot en su capó, por lo que descuadró la nomenclatura clásica de Peugeot.

Tras la llegada en el año 2008 de nuevos segmentos a la marca, como monovolúmenes o SUV, la marca optó por distinguirlos con dos ceros centrales en lugar de hacerlo sólo con uno. En 2012, debido al lanzamiento del Peugeot 301, un apellido ya heredado, se decidió seguir una numeración diferente para los mercados emergentes. Sin embargo, un año después, la marca decidió mantener el 8 final, siendo este símbolo de la buena suerte en China, para las siguientes generaciones del modelo compacto de la marca.

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