Reportaje

Por qué el tubo de escape provoca tantos rechazos en la ITV

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10 de junio, 2019

Uno de los motivos que más frecuentemente provoca rechazos en las ITV es un fallo en el tubo de escape del coche. Te explicamos a qué se debe y cómo evitar encontrarte con la desagradable sorpresa de no obtener la ansiada pegatina de la ITV por un año más.

El sistema de escape de los coches es uno de los componentes aparentemente más simples, pero también de los que más quebraderos de cabeza provoca por culpa de los rechazos en la ITV. Para muchos no es más que un tubo lleno de curvas y con unas salidas de escape que a veces tienen adornos cromados, pero el tubo de escape del coche es una parte fundamental para el correcto funcionamiento de la mecánica y también para la seguridad.

Hay básicamente tres causas por las que el sistema de escape puede provocar que nuestro coche suspenda la ITV:

  • Fugas en el tubo de escape
  • Escape modificado no homologado
  • Exceso de ruido

De las tres causas, las dos primeras son las que más rechazos provocan en la ITV y tiene cierta lógica que sea así. En el caso de tener fugas en el escape, además del suspenso por ese motivo en sí mismo, suele ir asociado un problema de emisiones contaminantes en la prueba de gases. Vamos a ver uno a uno estos problemas y cómo atajarlos.

Rechazo en la ITV por fugas en el escape

Es una de las causas más frecuentes de suspenso en la inspección periódica. La mayor parte de las veces se debe a que la corrosión ha provocado perforaciones en el tubo de escape y los gases se escapan por ellas. En otras ocasiones se debe a que el colector de escape está mal apretado y la junta se acaba quemando y saliendo parte de los gases por ella. También, aunque con menos frecuencia, el problema es una brida mal ajustada.

El motivo por el que este fallo se considera grave y es un rechazo rotundo en las ITV es doble. Por un lado, una fuga de gases en el colector de escape o en cualquier otra zona puede provocar que entren esos gases en el habitáculo, lo cual es muy peligroso porque en el mejor de los casos produce somnolencia, pero también puede matarnos.

Por otro lado, si hay agujeros o fugas en el sistema de escape, es imposible conocer la composición de los gases en la prueba de emisiones, ya que entra aire por esa grieta en el escape y modifica la composición de los gases.

La mejor forma de saber si tenemos o no una fuga en el tubo de escape es taponar la salida. Se trata de un circuito hermético, de modo que, si tapamos la salida trasera, el motor no puede respirar y se apaga. Si al taponar la cola del escape el motor tiende a apagarse es que está todo ok. Si el motor no se apaga y empezamos a escuchar un resoplido, es que tenemos una fuga que debemos detectar y cerrar.

Rechazo en la ITV por un escape modificado

El tubo de escape del coche tiene que cumplir tres requisitos básicos: seguridad, emisiones y sonido. Para muchos lo importante es el aspecto del coche con unas salidas de escape y que suene a bólido, pero es necesario que cumpla a la perfección con su triple misión. Esto sólo lo garantiza el sistema de escape original o uno convenientemente homologado. Sí, ya sé que puede que mi colega Fran que es un artista soldando tubos me haga un escape a medida para mi coche mejor que el original, pero alguien tiene que verificar que eso es cierto y para eso hay que homologar.

En qué afecta a la segurida del sistema de escape

Los gases de escape son venenosos y además están muy calientes. El tubo de escape tiene que garantizar que no se van a meter en el habitáculo esos gases y, además, que es capaz de soportar la temperatura de los mismos sin poner en riesgo la integridad de otros elementos del vehículo.

A veces una cola de escape puede provocar rebufos y que los gases se metan en el habitáculo y en cuanto a la temperatura ya me he encontrado de todo.

Uno de los casos más escandalosos que me encontré trabajando en el taller fue un coche que se quedaba sin frenos porque le habían puesto un tubarro de esos bien gordos que molan tanto y al aumentar el diámetro del tubo, éste quedaba demasiado cerca de los tubos de freno del coche. Esto provocaba que, al calentarse el tubo de escape (que puede llegar a los 800 ºC en algunas partes), el líquido de frenos hervía y se quedaba sin frenos.

Otras veces un tubo de escape mal diseñado puede llegar a provocar incluso incendios en el coche debido a que no está bien aislado con guardacalores o lo suficientemente separado del suelo del coche.

En qué afecta a las emisiones el sistema de escape

El tubo de escape del coche forma parte de la puesta a punto del motor. No siempre un escape libre significa más caballos. Hay muchos conductores que están encantados con su escape deportivo porque hace más ruido y les da la sensación de que el coche corre más, pero en más ocasiones de las que imaginamos es todo lo contrario. No son pocas las veces que he metido un coche en un banco de potencia y dar menos caballos con un escape deportivo que con el original.

Un mal tubo de escape puede hacer que el motor pierda rendimiento y que aumenten las emisiones contaminantes, por no hablar de aquellos en los que se modifica o incluso se suprimen elementos como el catalizador o los filtros anti partículas.

En qué afecta al sonido el sistema de escape

El tubo de escape es literalmente como una trompeta de varillas. Modificando la geometría del tubo de escape hacemos que varíe la nota “musical”. En el tubo de escape tenemos al menos un silenciador, que es una caja de mayor diámetro que el tubo en la que se encierran los pulsos de los gases de escape y se les hace rebotar de una determinada manera para reducir su sonoridad.

Legalmente hay un límite máximo de ruido (87 dB) que puede emitir un motor y los escapes no homologados (o mal instalados) pueden superar ese límite.

Rechazo en la ITV por ruido del tubo de escape

A veces el tubo de escape está aparentemente en buen estado, no tiene fugas y es el original del coche, pero puede que nos echen atrás la ITV porque han detectado que hace demasiado ruido. La mayoría de las veces es porque alguien lo ha manipulado y ha vaciado los silenciosos pretendiendo darle un sonido más deportivo.

Otras veces, muy pocas, se debe a que se han ido desprendiendo los tubos que hay dentro del silencioso para reducir el ruido.

Si el tubo de escape emite un sonido con un ruido mayor de los 87 dB nos van a rechazar la ITV seguro.

Cuál es la multa por ir a escape libre

Si estás tentado a vaciar el sistema de escape de tu coche o instalar uno deportivo te recomiendo que eches un vistazo al código de circulación porque te puede salir por una pasta el capricho, y no me refiero al precio del “tubarro” sino a la multa que te puede caer:

  • 90 euros si superas hasta en 4 dB el máximo legal
  • 300 euros si superas hasta en 7 dB el máximo legal
  • 600 euros si superas en más de 7 dB el máximo legal, además de quedar inmovilizado el vehículo

Por qué se estropean los tubos de escape

Hay dos cosas que hacen que se estropeen los tubos de escape de los coches: los golpes y la corrosión. Cada vez que subimos una rampa del garaje o pasamos por un guardia tumbado y el coche roza en el suelo, lo más seguro es que haya sido el tubo de escape lo que ha dado el golpe. Esto debilita su estructura o incluso puede llegar a perforarlo directamente si el golpe o el rasconazo son muy bruscos. También puede ser que ese golpe afloje algunas de las bridas que unen las distintas partes del tubo de escape y provocar fugas por ellas.

El otro motivo es la corrosión. Ésta se debe a que los motores de combustión generan mucho vapor de agua que se condensa y deja agua acumulada en el tubo de escape cuando éste se enfría.  Esa humedad en el interior del tubo de escape tiene un doble efecto: oxida y erosiona. La humedad hace que el metal, si no es inoxidable, vaya oxidándose, apareciendo perforaciones en la zona más baja del tubo de escape. Normalmente se pudre la zona más lejana al motor, ya que es la que más tarda en calentarse y evaporar ese agua cuando circulamos.

Además, al encender el motor ese agua la escupimos por el tubo de escape al empezar a salir los gases. Esas gotas de agua golpean los tubos en las curvas y codos y producen una erosión, por eso siempre suelen perforarse en las partes más curvadas y no tanto en los tubos rectos.

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