Reportaje

Por qué agarra un neumático de invierno sobre el hielo o la nieve

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12 de enero, 2021

La nieve y el hielo tienen en su temperatura y en su bajo coeficiente de fricción los principales enemigos para los neumáticos. Para conseguir que las ruedas de invierno agarren sobre ellos, deben adaptarse al frío y sacar adherencia de esta forma tan original.

La mayoría de los materiales se vuelven más rígidos con el frío y eso le pasa también a los neumáticos. Para evitar esa rigidez excesiva, las ruedas de invierno necesitan estar diseñadas de una forma muy particular para que sigan siendo lo bastante flexibles como para adaptarse a la superficie que pisan y conservar la adherencia. Los neumáticos de verano pierden toda su capacidad de mantenernos atados al suelo porque:

  • Su banda de rodadura no está diseñada para adherirse a una superficie como la del hielo
  • El frío hace que la goma esté demasiado dura y pierda una de sus principales propiedades: la de deformarse y pegarse a la superficie por la que rueda.

Para conseguir sacar adherencia de donde parece que no la hay, las ruedas de invierno tienen que estar diseñadas de una manera muy específica, con un diseño especial de su banda de rodadura y también un compuesto elástico diferente.

Banda de rodadura y tipo de goma

Los neumáticos de invierno tienen limitada la profundidad mínima a 6 mm.

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Los neumáticos de invierno están diseñados para evitar estos dos inconvenientes. Su banda de rodadura tiene un diseño específico para evacuar mejor el agua y «morder» (literalmente hablando) el hielo, mientras que su composición química es específica para mantener la goma flexible a temperaturas por debajo de los 7ºC.

En contra de lo que podamos pensar, los neumáticos de invierno no tienen necesariamente que tener un dibujo de tacos como si de un todo terreno o una moto de cross se tratase. En realidad, el truco genial es que en su diseño hay unas pequeñas ranuras que lo que hacen es pellizcar el hielo cuando el neumático se chafa contra el asfalto a medida que rueda.

Aunque el neumático tenga esas láminas, si la goma estuviese demasiado rígida (por efecto del frío o por la caducidad del compuesto), no tendría la capacidad de deformación necesaria para poder «dar esos pellizcos», de modo que el tipo de goma del neumático también es fundamental para que funcione correctamente.

Por supuesto, la presión del neumático también es fundamental. Unas buenas ruedas de invierno no nos sirven de nada si llevamos la presión incorrecta.

Su eficacia es incontestable y basta con probrarlas para convencerse de su efectividad. Para entender mejor cómo son capaces de conseguir adherencia en este tipo de superficies resbaladizas, lo mejor es que veas el vídeo que te ponemos a continuación.

Vídeo de cómo funciona un neumático de invierno

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Comentarios

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  • Pablo F

    Hola, Es un poco cansino ya el tema, el enfrentar cada invierno los neumáticos de invierno frente a los sistemas de cadenas tradicionales o similares. Parece ser que va ganando la batalla el neumático de invierno o bien el «all season», por su versatilidad de poder llevarlo todo el año instalado y evitar el engorro de tener que bajar del coche para colocar las cadenas y ensuciarte las manos, que si sabes ponerlas es una tarea realmente fácil y hasta divertida. Sin embargo no te permite llevarlas puestas de continuo e incluso cuando la carretera está solo parcialmente nevada es una incertidumbre ponerlas o no.
    Lo que si puedo contarte por experiencia es que tipos de nieve hay muchas, texturas y grados de dureza. Cuando ésta acaba convirtiéndose en hielo, por el transito de otros coches o por deshacerse y volverse a compactar de madrugada ya en forma de hielo, por las bajas temperaturas, la cadena de eslabones o sistemas similares te van a dar un plus en tracción y agarre, lo que el neumático de invierno (sin clavos) no te lo va a dar por muy Michelin que sea.
    Ningún neumático de invierno agarra mas en hielo que unas cadenas de eslabones o sistema de clavos. Lo que las marcas de neumáticos publiciten es una cosa, y la realidad otra. No olvides que ellos tratan de vender.
    Nunca confundir nieve de cualquier tipo con hielo, que parece que la gente no acaba de entenderlo, siendo cosas bastante diferentes. Y cuando hablo de hielo me refiero a esa capa que no deja huella ni se rompe al pisar. Puede ser muy fina incluso, pero estar treméndamente endurecida.

    Se ven comparativas de videos de coches con cadenas frente neumáticos de invierno, pero casi nunca el piso es hielo auténtico, sino, solo nieve o bien algo endurecida.

    • Rubén Fidalgo

      Hola Pablo, muchas gracias por tu comentario. Es cierto que hay condiciones como las que mencionas en las que las cadenas (salvo las de tela, que no sirven para mucho en esos casos) son mejores que los neumáticos específicos, pero son situaciones muy concretas. Es más frecuente circular por una carretera en las condiciones en las que el neumático de invierno sí es claramente la mejor opción, simplemente por la temperatura, aunque no haya hielo ni nieve, el asfalto está a temperaturas muy bajas en las que los neumáticos normales pierden muchísima adherencia. Las situaciones en las que las cadenas o clavos son la mejor alternativa son muy excepcionales en nuestras latitudes. Un saludo y de nuevo gracias por tu aportación.

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