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Placas de matrícula: las más queridas y las más odiadas

1 Octubre, 2015, modificada el 6 Octubre, 2015 por

Los números y las letras de las placas de matrícula parecen no tener importancia, pero pueden hacer que el vehículo que las porta sea deseado, rechazado o que exprese determinados valores sobre su conductor.

En el mundo de la compraventa de los coches de ocasión, cualquier detalle cuenta a la hora de obtener el mejor trato. Pequeños elementos en cierto modo alejados del vehículo en cuestión tienen su peso a la hora de sumar o restar valor.

Así afectan al mercado de segunda mano

El “mundo” de las placas de matrícula es un asunto que puede escapar del conocimiento del público general, pero que los compraventa cuidan con esmero.

Muchos de ellos vivieron la época de las matrículas con el código de la región, y se curtieron a fuerza de descubrir lo difícil que era vender un coche con la doble S de San Sebastián en Madrid o con la M de esta ciudad en la mismísima Barcelona.

Las placas de matrícula más y menos deseadas9
Las matrículas más curiosas: el 7, un número muy solicitado

Son sólo un par de ejemplos, pero, como en este país somos tan dados a los piques locales, vender en una ciudad un coche con placa de otra era, básicamente, una pesadilla.

Y así seguimos, pues, mientras casi todos los países de Europa han ido recuperando sus distintivos regionales, aquí mantenemos la asepsia y el anonimato con nuestros tristes cuatro números y tres letras. Spain is different, you know…

Sin embargo, sabedores de que esta identificación fiscal y administrativa puede seguir teniendo algo que ver y que decir con vistas a la compra o a la venta, se sigue escrutando con cuidado.

Antes de ponerme quisquilloso con la cuestión, diré que los coches rematriculados son los que peor salida tienen en el mercado. Por bueno que sea el motivo que ha llevado a su dueño a “actualizar” la placa a su coche,  no vale. Como dice un amigo policía, “por buena que sea la explicación, mejor que no haga falta”.

Sí, sé que hay cambios de residencia, vencimiento de licencias turísticas o diplomáticas, incluso reconversiones de coches oficiales a civiles que implican este trámite, pero, de antiguo, el rematricular se asocia a la intención de borrar cierta parte del pasado del coche, como el del estigma del coche barato traído de Alemania en no se sabe qué estado para luego venderlo aquí como coche nacional “seminuevo”.

Total que, si estabais pensando en cambiarle la matrícula a vuestro Ford Escort con distintivo de Murcia para sacarle algo más de dinero, ahorrároslo, porque lo vais a perder. Por otro lado, volviendo a lo de los piques paletos… creo que nadie le tiene manía a Murcia.

Ahora vamos con lo que tenemos, que ya es suficiente -como veréis- para establecer diferencias.

Primero voy a hablar de la placa en sí.

Si dais una vuelta por la exposición de un establecimiento de compra-venta de automóviles serio y con aspiraciones, veréis cómo todas las matrículas de sus coches lucen como nuevas. Y eso será seguramente porque son nuevas.

Matrículas curiosas: como James Bond9
Matrículas curiosas: como James Bond

En los acondicionamientos a fondo que realizan estos establecimientos, incluyen el cambio de las viejas chapas impresas, generalmente poco cuidadas y abolladas, por las nuevas “ecológicas”, sin relieve y más brillantes.

Estrictamente lo mismo da una que otra, pero el diablo está en los detalles, y acompañar un coche usado reluciente de una placa también reluciente completa el conjunto y genera en el posible comprador una imagen mental de automóvil muy cuidado.

Eso en cuanto al material, en cuanto a lo que hay impreso en él, también tiene enjundia.

Letras buenas y malas para las matrículas de coche

Por ejemplo, los coches con la última tanda de serie de letras valen menos que los primeros de la siguiente, esto es, un xxxxGZZ se tasará peor que un xxxxHBB, aunque se lleven días.

Las placas de matrícula más y menos deseadas9
Las matrículas más curiosas: vale menos porque acaba en ZZZ

Pasa igual que con los vehículos matriculados el 30 de diciembre, que se pagan peor que los del 2 de enero siguiente.

Es una tontería y es injusto (que me lo digan a mí, que tengo especial puntería con las zetas…), pero, en la mente del futuro propietario, una “G” es una “G” (de 2008 a fines de 2010, aproximadamente), mientras que una “H”, es mucho más “moderna”.

¿Sabéis lo de los precios psicológicos de 9,95 y demás? Pues esto es lo mismo.

También mis conocidos del sector me comentan que, respecto a las letras, algunos rizan el rizo y, aún sin haber vocales, ponen atención en aquellas combinaciones que pueden ser deseables o indeseables para el gran público. Entre las primeras me hablan de “FCK” (por el taco que evoca en inglés), “BBB” (bueno, bonito y barato, supongo), “GTR” (porque mola), así como todas las que tengan una doble X.

Las placas de matrícula más y menos deseadas9
Las matrículas más curiosas: esta es muy querida por los clientes

En el lado contrario, las matrículas más rechazadas son las que llevan “GLP” (por gilipollas), “HDP” (por “hijo de …”) y “HJP” (por lo mismo).  Tampoco gustan las que llevan doble J –supongo que hace feo- y la doble P (entiendo que por cuestiones políticas).

Seguro que vosotros, como yo, vais por la carretera formando palabras con las letras de los coches que os preceden. Yo en algún atasco he hecho auténticas competiciones a cara de perro con mis acompañantes. Si recodáis alguna que os haya gustado o disgustado especialmente y os apetece compartirla, no dudéis en dejarnos un comentario.

Los números de la matrícula también importan

Con los números la cosa es más discreta.

Como siempre, venden más las matrículas “singulares” del tipo 0000 o 0006 y cosas así, que yo creo que hay que tener familia en la DGT para que te las den.

Las placas de matrícula más y menos deseadas9
Las matrículas más curiosas: 0000-DDD, esta es un tanto peculiar

Hace no mucho vi un Ferrari Testarossa a la venta con placa M-0000-ON. El dueño sabía del valor de la placa y lo hacía notar en su anuncio. Lo malo es que un coche así debería haber sido blanco lunar (por la palabra en inglés que parece formarse en su matrícula: “moon”, “luna”), y creo recordar que era amarillo…

Luego están las capicúas. Siempre gustan mucho. De hecho, tienen el mismo encanto que las “singulares”.

También hay placas “malditas”, pero, claro, según para quien, porque igual un legionario de Cristo huye del 0666 mientras que a otro ciudadano cualquiera le hace gracia conducir un Clio con el número de la bestia. Y, para llevar la contraria a los supersticiosos, me dicen que el “13” se vende como cualquier otro número.

El cuatro tiene connotaciones negativas en la cultura china, al contrario que el ocho. El 7 y el 9 son muy queridos por otras creencias y los españoles parece que sentimos predilección por el 1 y el 6, según un estudio nada científico hecho a pie de barra con unos compañeros.

Las placas de matrícula más y menos deseadas9
Las matrículas más curiosas: el 9, un número muy solicitado

De todas formas, y para ir echando el cierre ya, que nadie se preocupe por tener una matrícula fea y que tampoco dé saltos de alegría por llevar una de las más deseadas. Si bien he dicho que algunas marcan la diferencia, también he hablado de que son detalles, y como tal se valoran. El valor que suman o restan es casi marginal, pero, oye, también es dinero.

A falta de placas personalizadas, podíamos hacer como en Reino Unido, donde puedes quedarte para siempre con tu matrícula y luego venderla, llegándose a pagar cifras de 7 dígitos por la combinación de letras y números más chula o apropiada. Entonces seguro que íbamos a poner más cuidado en cuál nos tocaba…

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Curro San Miguel

2 Comentarios

Carlos 1 Octubre, 2015

La mejor placa de matrícula en España sería
O – 0000 – O

Alex 2 Octubre, 2015

Vendiendo coches desde 2006, me he encontrado combinaciones con muchas matriculas. Sin duda las que más me gustaron fueron xxxx-FLZ (Feliz, para más inri en un Dacia Logan) y xxxx-GGG en un Suzuki swift sport. Al entregarlo le bromeé al cliente diciéndole que su coche era un cachondo, que siempre se estaba riendo. A pesar de explicarle la broma, siguio sonriendo perplejo, pensando: ¡Tio, se te ha debido de olvidar tomar la medicación!

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