Museo Frey: la mejor colección Mazda del mundo

Museo Frey: la mejor colección Mazda del mundo

En Augsburgo (Alemania) se encuentra el mejor museo de coches Mazda del mundo. Con 120 vehículos de todo tipo y con una dedicación especial al motor rotativo, esta colección pertenece a la familia Frey y acaba de cumplir el primer aniversario de su apertura.

El Museo Frey se aloja en una gran nave de ladrillo -patrimonio protegido- que refleja bien la arquitectura industrial de finales del siglo XIX. Eran, desde 1897, las cocheras de los tranvías de Augsburgo (la ciudad donde nació el padre de Mozart y la sede de la banca Fugger, que financió las guerras de nuestro rey Carlos V) y junto a ellas se encuentra el concesionario Mazda propiedad de la familia Frey desde 1971. Su patriarca, Walter Frey fue quien inició la colección de coches clásicos Mazda que hoy cuenta con 120 magníficos ejemplares que corresponden a cada modelo y serie que ha comercializado la marca desde los años 30, y que es aún mejor que el Museo Mazda de Hiroshima.

Los hijos de Walter Frey, Markus y Joachim, han heredado el afán coleccionista de su padre y han trabajado con él en el concesionario, así que, de manera natural y en familia, hace ahora un año decidieron fundar este museo con el apoyo de Mazda Alemania.

La familia Frey, padre e hijos, fundadores de este museo
La familia Frey, padre e hijos, fundadores de este museo
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En la gran nave, muy luminosa, se exponen a la vez 45 modelos, perfectamente conservados y con carteles identificativos en los que se resume su procedencia y su historia.  Van rotando según las semanas para que toda la colección pueda ser admirada por el público. Autocasión ha tenido la oportunidad de visitarla y de que uno de sus dueños (Joachim Frey) nos hiciera de guía (en el vídeo que incluimos podéis disfrutar vosotros también de esta visita guiada) y nos contara multitud de anécdotas sobre estos clásicos y sobre cómo los encontraron, los compraron y los restauraron.

A diferencia de otros museos automovilísticos, en este se ha hecho un esfuerzo didáctico importante. En la entrada hay un gran panel donde se explica la historia de la marca y de sus modelos de manera resumida, gráfica y muy pedagógica, para que cualquier visitante curioso, aunque no sepa mucho de Mazda, aprenda y disfrute recorriendo esta gran sala, en la que, además de coches, también se exponen carteles publicitarios, algunas maquetas y hasta los restos de los raíles usados por los tranvías que se guarecían cada noche en estas instalaciones.

La joya Mazda de la colección Frey

Mazda Cosmo, el primer coche con motor rotativo
Mazda Cosmo Sport, el primer coche con motor rotativo
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Quizá la joya más preciada del Museo Frey sea el Mazda Cosmo Sport de 1967, el primer modelo con motor rotativo (el famoso motor Wankel, que también cuenta con un rincón en el que se rinde homenaje al ingeniero que lo creó). Walter Frey ha sido un ávido coleccionista durante más de 30 años, pero su colección comenzó cuando descubrió y compró ese Mazda Cosmo Sport en Nueva Jersey en 1980.

Otras curiosidades son el Mazda Luce RX87 de 1960 o el Mazda RX-7 de 1992, el vehículo con motor rotativo más vendido de la historia. Sin embargo, lo mejor de este museo es que se puede hacer un recorrido perfecto por la historia de esta marca japonesa, desde sus primeros pequeños utilitarios -kei cars- hasta sus creaciones más modernas, pasando por rarezas como el Mazda Pathfinder (usado por la policía de Birmania como vehículo de trabajo). No te pierdas nuestra galería de fotos, donde hemos hecho un recopilatorio de lo mejor de esta colección.

En su primer año de vida, el Museo Frey ha recibido la visita de más de 5.200 fans de la marca procedentes de toda Europa. Si tú también admiras la historia de Mazda y quieres conocer el museo, en este vídeo puedes disfrutar de una visita guiada muy original.

Vídeo: Joachim Frey nos habla de los modelos Mazda de su colección

Félix Wankel: un ingeniero sin carnet de conducir

Walter Frey comenzó su colección porque le apasionaba la tecnología y era un admirador del motor rotativo, llamado también motor Wankel por el nombre del ingeniero que lo inventó. De hecho, en este museo se pueden ver de cerca muchos de los modelos de producción que montan un motor rotativo.

Todos los modelos Mazda con motor rotativo
Todos los modelos Mazda con motor rotativo
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Felix Wankel, de origen alemán, ideó un motor en el que los pistones eran sustituidos por un rotor y las autoridades nazis apoyaron en un principio su idea, aunque la Segunda Guerra Mundial acabó con el proyecto. Este renació gracias al fabricante de motocicletas NSU, también alemán, con el que Wankel desarrolló su idea.

Tsuneji Matsuda, entonces presidente de Mazda, vio el inmenso potencial de este motor y firmó un acuerdo con NSU en 1961 para el desarrollo de su propia versión de la mecánica Wankel, cuyo principal problema era que las vibraciones del rotor y sus vértices dañaban las paredes de la cámara de combustión, además de generar un gran consumo de aceite.

Los ingenieros de Mazda lograron resolver esos problemas en 1963, año en el que se fabricó la primera unidad de pruebas: el L8A, con dos rotores y casi 800 cm3. Ese motor propulsó uno de  los primeros prototipos del Cosmo Sport, un deportivo concebido específicamente para él. Por fin, el 30 de mayo de 1967 Mazda lanzó en el mercado japonés el Cosmo Sport, el primer automóvil con motor birrotor de la historia.

El Cosmo Sport que se puede ver en este museo es una de esas unidades puestas a la venta ese día de 1967. Se trata de un biplaza con motor rotativo que fuera de Japón fue conocido como 110S y del que sólo se produjeron 1.176 unidades. Gracias a él, Mazda dejó de ser conocido como un fabricante de vehículos industriales y utilitarios para transformarse en una marca única en muchos aspectos (y que aún hoy tiene a gala hacer las cosas de otra manera, sin seguir lo establecido).

Ya hemos visto cuánto les costó a los ingenieros de Mazda hacer viable el motor rotativo de Wankel, pero, una vez que consiguieron que tuviera el mismo nivel de prestaciones que los motores de pistones más grandes y pesados, llegaron a fabricar más de 2 millones de vehículos con él.

En el mundo de la competición, los grandes éxitos de Mazda se deben precisamente a este motor: el Mazda RX-7 dominó las carreras de la IMSA (International Motor Sport Association) durante los años 80 y, en junio de 1991, un Mazda 787B dotado de motor rotativo de 2,6 litros y 4 rotores ganó las 24 Horas de Le Mans. Sí, ha sido la única ocasión en que un coche con motor sin pistones se ha llevado la victoria.

Cómo visitar el Museo Frey

Así es por dentro el Museo Frey
Así es por dentro el Museo Frey
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En la web del Museo Frey tienes toda la información necesaria para organizar una visita. Abren de martes a domingo de 10 de la mañana a 6 de la tarde y las entradas tienen precios muy asequibles (5 euros para adultos, 2,5 euros para estudiantes y jubilados, gratis para niños menores de 13 años). Expone un máximo de 50 coches (de los 120 que integran la colección completa).

Augsburgo, a una hora de Múnich, es una ciudad muy atractiva para hacer turismo y, si te gustan los coches, no te puedes perder este museo en el que puedes pasar desde dos horas hasta… todo el tiempo que quieras, si te quieres fijar en cada detalle de los modelos Mazda expuestos.

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