Mini Challenge

18 Mayo, 2010, modificada el 1 Febrero, 2011 por

Arranca la Mini Challenge 2010 y, en hoyMotor, nos ponemos al volante de uno de los bólidos derivados de los Mini John Cooper Works que correrá en sus 6 circuitos. La primera impresión es la que cuenta. 

Con motivo de la presentación de la segunda edición de la Mini Challenge en el madrileño Circuito del Jarama, nos pusimos al volante de uno de los Mini Challenge John Cooper Works que competirá esta temporada, con 6 carreras por delante –Valencia con el DTM, y Jarama, Albacete, Estoril, Jerez y Montmeló que conincidirán con el campeonato GT Sport-.


Nos pusimos el casco y nos metimos dentro del Mini, acción algo más complicada de lo habitual que en un John Cooper Works de serie por los asientos de competición -bacquets- Recaro, con grandes pétalos que más tarde nos sujetarían a la perfección en cada viraje, y la jaula que refuerza el conjunto para no atrapar a los ocupantes en caso de accidente -para lo que también cuenta con un extintor-. Llama la atención el cuadro que da información al piloto, el volante Sparco -desmontable- y el reloj de cuenta atrás. ¿Puede ser más racing? La verdad es que no, pero tampoco más de serie, porque se mantiene intacta la mecánica y su rendimiento. Sólo cambian piezas de la caja de cambios manual de 6 velocidades -como los anillos de sincronización- que se refuerzan.


Insertamos primera y, según vamos engranando marchas superiores, notamos un sonido de escape potenciado por un tubo de mayor diámetro. Llega la primera curva y el volante dirige el morro de nuestro bólido exactamente a donde queremos. El tacto es como el de cualquier tope de gama Mini, pero con un agarre y potencia de frenada demenciales, gracias al spoiler delantero, al alerón trasero y al equipo de frenos -el delantero AP Racing y el trasero de serie- capaces de parar desde los 100 km/h en 3,1 segundos utilizando sólo 31 metros.


La barra de refuerzo delantero, la suspensión deportiva y ajustable KW y los neumáticos Dunlop de compuesto específico, montados sobre llantas como las de serie -pero con 7,5 pulgadas de ancho-, dan como resultado una máquina de competición de 1.160 kg de peso afinada, con reacciones de kart más descaradas que en el modelo de calle por la adopción de un autoblocante delantero que deriva de las versiones M de BMW, en lugar del electrónico del modelo normal.


En definitiva, una joya con la que la marca quiere acercar la competición, la diversión y la igualdad entre equipos -con carpas taller en las que todos los equipos comparten experiencias y disponen de 1.000 repuestos en cada circuito-, además de ser referencia en España e impulsar la renovación de sus productos -prueba de ello es el Mini Countryman-.


Seguro que te preguntas cuánto cuesta correr en esta copa monomarca. Pues el coste por piloto es de 33.000 euros9.000 de inscripción incluida- si el equipo es de dos. El coche ronda los 42.000 euros, pero por 1.160 euros mensuales puedes tener un bólido para optar a los 120.000 euros en premios de este año. Los patrocinadores de la Mini Challenge son Dunlop, Parrot, Eberhard y Castrol.


Calendario:
21 y 23 de mayo: Cheste.
5 y 6 de junio: Jarama.
3 y 4 de julio: Albacete.
4 y 5 de septiembre: Estoril.
16 y 17 de octubre: Jerez.
30 y 31 de octubre: Montmeló.

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