Mercedes-Benz Unimog U 500 Black Edition

21 Agosto, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Imagina un “trasto” tuneado capaz de subir por las paredes. Curioso, ¿verdad? Pues es real y deriva del imparable Mercedes-Benz Unimog, el camión más versátil del planeta.

Se presentó en el Salón de Dubai hace tres años, una de esas citas excéntricas de las 4 cuatro ruedas donde cualquier capricho es posible a golpe de petrodólar. Allí, en medio de una nube de flashes inmortalizando flamantes Lamborghini, Porsche de toda clase y condición, BMW varios, caros y potentes Mercedes, Rolls-Royce, Bentley o Bugatti, muchos preparados y potenciados como les gustan a los árabes con dinero, se mostraba un singular y simpático camioncito que parecía salido de una obra.

Pero la realidad era bien distinta, como advirtieron los más avezados: ultimado por el especialista germano Brabus, pseudo filial Daimler al estilo AMG, y conocido por la agresiva y contundente filosofía de sus creaciones, el camioncito en cuestión era una bestia tuneada de nombre Unimog U 500 Black Edition.


Antes de detallar las características de tan singular producto, es preciso recordar qué es un Unimog. Objeto de codicia hasta para no profesionales pero amantes del offroad extremo, es el camión más rentable de la historia. Y en 4×4, lo más parecido a un Jeep Wrangler Rubicon, un Hummer H-1 –que no H2–, un Mercedes-Benz Clase G o un Toyota Land Cruiser “pata negra”, a los que supera con creces en las peores circunstancias posibles. De hecho, su reputación para adentrarse en bosques o rutas impracticables le precede.
El Unimog entierra sus raíces en 1951. Por entonces, la firma de la estrella detectó la necesidad un camión de pequeñas dimensiones para adentrarse en lugares inhóspitos tan estrechos –de ahí su peculiar fisonomía, intacta con el paso del tiempo– como difíciles. Su planteamiento era profesional, para acometer tareas forestales, servicios de bomberos, guardabosques, etc.

Así, tenía que ser pesado para arrastrar o portear, pero de altísima movilidad, con un diseño sólido y robusto y una fiabilidad fuera de dudas. El resultado, que en el tiempo se conoce por su apellido Unimog y no por el nombre de pila –Mercedes-Benz– fue un excelente 4×4 portaimplementos capaz de acometer lo más inverosímil. Del éxito de la fórmula hablan las más de 340.000 unidades vendidas en 150 países.
En otras palabras: se ha convertido en imprescindible para los sectores minero, militar, agroforestal, deportivo, de reconocimiento y mantenimiento de carreteras, para bomberos, asistencia médica y rescate, quitanieves, etc.


Lo más curioso es que desde su aparición se ha mantenido casi invariado, al menos en lo estructural. De acuerdo, ha evolucionado para ser más competitivo y rentable aprovechando sinergias, aplicando nuevas técnicas de montaje y reestructurando una gama que llegó a sumar 36 variantes.
Entre sus mejoras, más allá de automatismos o de un puesto de conducción a la altura de los tiempos, figura un chasis con guiado de ejes en tubos de empuje que permite a los trenes anterior y posterior cruzarse 30º. Suma su avance en vadeos y la capacidad de torsión de un bastidor con ejes de pórtico e imagina cómo se adentra sin parar por terrenos intrincados.


Doble opción
Hoy la oferta Unimog –de 80.000 a 330.000 euros en versiones expedicionarias– se articula en 2 líneas: los U 300, 400 y 500 con bastidor de largueros rectos remachados para soportar toda clase de implementos –grúas, bombas y mangueras, cortasetos, cosechadoras, quitanieves, arquitectura de rodaje sobre raíles para trabajos ferroviarios …–, y una segunda serie que toma de la anterior un 16% de componentes, los U 3000, 4000 y 5000. Su bastidor exhibe largueros en cuna para lograr una altísima movilidad en terrenos abruptos.
Ambas aplican la mecánica de la familia Mercedes-Benz 900 con elementos de los Atego y Actros, transmisión electroneumática Telligent EPS y un rango de potencia que parte de 150 CV y llega a 218 –superan las normas anticontaminación EU III y IV–. Hay Unimog de cabina sencilla o doble, y también con 2 batallas.
De la eficacia de este vehículo, fabricado en la planta germana de Wörth y que lleva por lema “superar cualquier obstáculo allí donde otros ni siquiera pueden acceder” habla su notable paso por la competición, donde se ha batido con éxito en pruebas exigentes como el Dakar. Otros fabricantes, como el gallego Uro, han tomado nota de sus proezas para desarrollar productos de similar competencia y eficacia campera.


Estilo deportivo
Con este bagaje, la marca detectó clientes particulares de 4×4 extremo dispuestos a hacerse con un Unimog para uso particular. De modo que para atender su demanda y ofrecer algo más echó mano de la característica imaginación de Brabus.


El imponente resultado, extrapolable al Dr. Jekyl y Mr. Hyde, es el impactante U 500 Black Edition: un interior refinado biplaza todo lujo –los asientos tipo báquet van forrados de cuero– combinado con una capacidad offroad inalterada, casi ilimitada. ¿Excéntrico? Puede, pero permite ir bien vestido al cine o la ópera y, mejor aún, superar trialeras extremas. En suma, un multiuso para individualistas solventes de vuelta de casi todo, capaz de sacar los colores a casi cualquier 4×4, sobre todo donde la cosa se pone fea.


El elevado puesto de conducción de este semi pick-up, y su gigantesco y envolvente parabrisas posibilitan un perfecto dominio del entorno. Además, sus compactas dimensiones y la dirección servoasistida permiten maniobrarlo como si fuese un compacto, pese a que calza gigantescos neumáticos camperos 455/70 sobre llantas de 24″.
Ni que decir tiene, su decoración es racing pero minimalista a partir de paneles y paragolpes específicos, o de una negra tonalidad que lo cubre en extremo. A ello añade guiños deportivos como la capilla de la instrumentación o los tiradores de las puertas en fibra de carbono, barras exteriores antivuelco y escapes de acero inoxidable pulido. También es de aluminio perforado el pedalier,y el volante va forrado en piel. Preside la consola el navegador –con DVD y brújula– Comand de la Clase S, con mando para órdenes verbales y display multifunción de 6,5″, flanqueado por un climatizador de doble ambiente. Por descontado, el equipo de sonido es de primera –integra cambiador de CD–, los vidrios van tintados y la atmósfera general rezuma lujo, calidad y suntuosidad. Nada que ver con sus “hermanos” de batalla…


El U 500 Black Edition, beneficiado por su corta longitud y unos proverbiales ángulos de trabajo, echa el resto en lo mecánico. Y es que el propulsor turbodiesel 6.4, conectado a un cambio automático y secuencial EAS, da 280 CV con una descomunal fuerza bruta de 1.100 Nm que lo capacitan para subir o bajar escaleras, tal cual. Por cierto, logra 120 km/h, que parecen pocos pero que no están mal valorando sus 11,99 toneladas. Y suma gancho trasero para remolcar nada menos que 4,3 toneladas. También disfruta de un mecanismo que hincha o desinfla los neumáticos desde el puesto de conducción para transitar con solvencia sobre arena o dunas. Imparable, sólo le falta volar.
¿Te imaginas mejor herramienta para arrastrar un yate y meterlo o sacarlo del agua, ir de excursión con independencia de nevadas, cruzar el desierto o atrevesar montañas? Nosotros no, aunque la broma, porque no nos negarás que este demoledor “cacharro” capaz de sacarte del mayor charco es de risa, cuesta la friolera de 230.000 euros.

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