Los coches de Marilyn Monroe

7 agosto, 2017 por

Es probable que hayas pensado que, siendo una mujer rica y famosa, sería lógico que Marilyn Monroe tuviese varios coches de lujo y deportivos, pero en su colección hay para todos los gustos y algunos sorprenden. Por ejemplo, ¿te imaginabas que uno de sus favoritos fuese un incomodísimo Land Rover? Pues no es la única sorpresa en su colección.

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Es curioso el mundo del coleccionismo. Mientras que objetos más cotidianos como vestidos o joyas de Marilyn se han subastado en cifras astronómicas y hay miles de coleccionistas de ellos, la mayoría de los coches de la famosa actriz han pasado inadvertidos, han desaparecido o se han olvidado. Sin embargo, eran una de sus pasiones y conducir, una de las pocas válvulas de escape de Marilyn Monroe.

Algo que deja clara la verdadera pasión que Norma Jeane Baker (nombre real con el que se conoce a la actriz, aunque su primer apellido fue Mortenson) sentía por los coches es que, a diferencia de otros famosos como Elvis, Marilyn no los quería para hacer ostentación o llamar la atención. Aunque muchos de sus coches eran automóviles de lujo y llamaban la atención de forma natural, sólo tenía uno realmente “escandaloso”, que era el que solía utilizar para acudir a los eventos, presentaciones, estrenos… Era llamativo por su tamaño y por su tapicería de color rojo, porque el coche era un Cadillac Eldorado de color blanco y absolutamente de serie… nada de chapados en oro, nada de piedras preciosas en la carrocería… no, a Marilyn le gustaban los coches completamente originales.

Las marcas solían regalarle coches a cambio de su promoción, como Chevrolet con el Corvette.11
Las marcas solían regalarle coches a cambio de su promoción, como Chevrolet con el Corvette.

Mientras Elvis y Sinatra se peleaban por ver quién la tenía más grande (la cuenta bancaria, me refiero) y disputaban por coches tan histriónicos como el Stutz Blackhawk, la rubia más famosa de Hollywood con lo que realmente disfrutaba era con su conducción y, aunque también le gustaban los deportivos y los coches potentes, sus prioridades eran sentirse segura y cómoda conduciéndolos. Siendo tan conocida y reconocible, una de las maneras de sentirse realmente a gusto conduciendo era tratando de pasar inadvertida, de ahí que eligiese normalmente colores discretos, casi siempre negros o blancos.

Realmente te tiene que apasionar conducir para que uno de tus coches favoritos sea un Land Rover de primera serie, un coche robusto y con el que puedes llegar a cualquier parte, pero francamente incómodo y lejos del concepto de coche con glamour en el que nos imaginamos a una estrella de cine como Marilyn Monroe. Pues con este todo terreno solía escaparse por el desierto de Nevada y era uno de sus favoritos, tal vez por esa sensación de libertad al saber que podría ir a prácticamente cualquier lugar con él.

El primer coche que compró Marilyn fue un Ford Super De Luxe Convertible de 1948 (como el que sale en la película de Grease, para entendernos). Era de segunda mano y, además de conducirlo, lo empleó para hacer sus primeras sesiones de fotos como modelo. Este coche es el culpable de que la actriz hiciese los famosos desnudos para el calendario, pues fue despedida por la productora de cine que la había contratado y, para poder seguir pagando el coche, aceptó realizar las famosas fotos.

Sea justo o no, lo cierto es que aquellas imágenes relanzaron en gran medida la carrera de Norma Jeane Baker y los contratos empezaron a lloverle, lo que le permitió dar un gran salto y comprarse su primer coche nuevo y pasar del popular Ford descapotable a un impresionante Cadillac Convertible del 54.

Este Mercedes 220 S cabrio perteneció a Marilyn Monroe.11
Este Mercedes 220 S cabrio perteneció a Marilyn Monroe.

Siendo uno de los personajes más mediáticos de su época, la mayoría de los coches de Marilyn Monroe fueron un regalo de las propias marcas (una foto de ella en un coche disparaba automáticamente las ventas de ese modelo) o bien de sus admiradores, productores o maridos.

Joe DiMaggio, su segundo marido, le regaló varios Cadillac, una de las marcas favoritas de Marilyn; Chevrolet le proporcionó un ejemplar del Corvette tras una promoción del modelo; Arthur Miller (su tercer marido) le regaló varios Ford Thunderbird, un coche que le gustaba especialmente porque con él podía pasar bastante inadvertida (tenía unos cristales pequeños y era un modelo bastante frecuente en aquella época)…

Entre el medio centenar de coches que atesoró Marilyn Monroe en su corta vida artística (su salto a la fama comenzó en 1952 y ella falleció en 1962) hubo pocos modelos europeos. Arthur Miller puso a su disposición un Jaguar XK 140 descapotable y un MK VII, pero ella prefería los Thunderbird. Con los modelos europeos con los que más cómoda se sentía eran el citado Land Rover y un Mercedes 220 SE descapotable.

Durante el rodaje de “Vidas Rebeldes”, tal vez su mejor película, Chrysler le regaló un ejemplar del Chrysler 300 Convertible del 62. El coche la encantó y aceptó hacer una sesión fotográfica junto a él, aunque los nervios de la actriz estaban ya lanzados en picado y apenas podía conducir por la medicación que acabaría con su vida pocos meses después, el 5 de agosto de 1962.

El último viaje de Marilyn fue en un Cadillac Fleetwood del 62, el 6 de agosto de 1962, hace ahora 50 años.

 

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Rubén Fidalgo

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