Reportaje

Kamikazes: por qué lo hacen y qué debemos hacer si nos cruzamos con uno

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16 de enero, 2019

A continuación os traemos un reportaje en el que intentaremos explicaros cuáles pueden ser los motivos por los que los kamikazes tienen ese tipo de actuación y os explicamos qué se debe hacer en caso de pasar el mal trago de cruzarnos con uno de ellos.

En los últimos años, los casos de conductores kamikazes que han provocado accidentes han aumentado de manera considerable: las últimas cifras hablan de 140 incidentes anuales en España relacionados con los mismos. En este reportaje, os intentaremos explicar el porqué de estas actuaciones y qué hacer en caso de encontrarnos con uno de estos temerarios conductores.

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Primero nos detendremos en el origen del término kamikaze: es una palabra de origen japonés que acuñaron los traductores estadounidenses para identificar los ataques suicidas que efectuaron en muchas ocasiones los pilotos de la Armada Imperial Japonesa estrellando sus aviones directamente contra sus objetivos.

Sin embargo, existe una diferencia entre aquellos pilotos y nuestros protagonistas de hoy: los primeros luchaban por unos ideales y eran muy conscientes de que morirían en el ataque. Por el contrario, en el tráfico, son pocos los kamikazes que tienen intención de suicidarse.

En las carreteras, el término se utiliza para definir a aquellos conductores que circulan en sentido contrario a la marcha, arriesgando su vida y la de los demás. La Dirección General de Tráfico les atribuye las siglas CCC (Conductores en Condición Contraria). De los 140 accidentes anuales en los que estos conductores son culpables, se produce un balance de 25 a 30 fallecidos. Uno de los casos más populares de los últimos tiempos tuvo lugar el pasado 14 de enero en el carril BUS-VAO de la A6, a la salida de Madrid: un autobús recorrió hasta 11 km en dirección contraria. El conductor, que dio negativo en los test de alcohol y drogas, esquivó la barrera de seguridad y se cruzó con, al menos, 25 vehículos que intentaron advertirle de que no circulaba en el sentido correcto. En este enlace a la noticia de ABC podéis ver el vídeo.

¿Cómo son los kamikazes?

En cuanto al perfil de estos “conductores suicidas”, podemos diferenciar hasta 6 tipos diferentes:

  • El despistado: nos referimos a aquellos que se incorporan a una autovía o autopista en dirección contraria debido a un despiste o, en algunos casos, a una mala señalización de la vía. Los conductores que viajan desde el extranjero y que están de paso por nuestras carreteras representan un 20% de estos accidentes (muchas veces la señalización española con respecto a la que están acostumbrados es muy diferente).
  • El adicto a la adrenalina: sí, aunque no lo creáis, existe gente que es capaz de cometer este tipo de locuras con tal de tener esta sensación. Aquí podemos incluir también las apuestas, en las que un conductor gana dinero en caso de “atreverse” a poner en riesgo su vida y la de los usuarios de la carretera. En este caso concreto, el perfil es de jóvenes de entre 25 y 40 años con un alto poder adquisitivo. Y es que creerse Vin Diesel en “A todo gas” puede tener un precio muy elevado.
  • El irresponsable: estos son los que, después de haber consumido alcohol o drogas, deciden coger el coche. Representan el 25% de los casos.
  • Delincuentes: todos hemos visto imágenes grabadas por los cuerpos de seguridad en los que una persecución después de un acto delictivo acaba con el perseguido circulando en dirección contraria al tráfico para intentar zafarse de la policía.
  • El suicida: estos son casos aislados, puesto que la mayoría de kamikazes no tienen intención de quitarse la vida. Los suicidas utilizan el coche como medio para perder la vida sin importarles si se llevan por delante la de otras personas.
  • El desequilibrado: se trata de personas que tienen las capacidades psíquicas alteradas y que disfrutan con el sufrimiento del resto de personas. Buscan provocar el miedo en otros conductores para así alimentar su estado anímico.

¿Qué hacer en caso de encontrarnos con un conductor suicida?

  • Si vamos circulando por una vía y de repente nos percatamos de la existencia de un kamikaze en la carretera, la mejor opción es hacernos lo más visibles que podamos, puesto que en la mayoría de casos no buscan impactar contra otros vehículos e intentarán esquivarnos. En el caso de que esto nos pase de noche, hay que evitar dar ráfagas de luz, porque podemos deslumbrarle y que acabe siendo peor el remedio que la enfermedad.
  • No hay que frenar de manera brusca, ya que podemos provocar un accidente por alcance con los coches que vienen por detrás de nosotros.
  • En el caso de que se vaya acercando a nosotros, lo mejor es apartarse hacia la derecha. El motivo es que seguramente su tendencia sea la de circular por nuestro carril izquierdo, puesto que en caso de tratarse de un despistado, creerá que está circulando por una calzada de un carril para cada sentido.
  • Una vez que ya hayamos pasado el peligro de impacto con el kamikaze, debemos avisar de inmediato a la Guardia Civil o a la Policía.

¿Y si soy yo el kamikaze?

En caso de que seamos nosotros los kamikazes por error, debemos parar el coche lo más pegado posible al guardarraíl y cuanto antes (hay que recalcar la extrema peligrosidad que entraña esta situación).

Debemos bajar del coche y ponernos el chaleco reflectante (como si se tratara de una avería). Posteriormente, llamaremos a la policía o a la Guardia Civil para que nos socorran, ya que, si intentamos dar la vuelta en plena autopista por nuestra cuenta, el riesgo de sufrir un accidente se incrementa mucho.

¿Cuáles son las sanciones para un kamikaze?

En principio, se sancionaría por circular en sentido contrario al habitual, una infracción que conlleva una multa de 500 euros y por la que se retiran 6 puntos del carnet de conducir.

En casos extremos, en los que se ha puesto en peligro la vida de otros conductores, el Código Penal establece penas de cárcel de hasta 5 años y una retirada del permiso de conducir que puede llegar a ser hasta de 10 años.

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