Gruístas, grúos y grueros: avisos y consejos con la asistencia en carretera

Gruístas, grúos y grueros: avisos y consejos con la asistencia en carretera

Ojalá nunca necesites de asistencia en carretera, pero si llega el momento, atento a estos avisos y consejos. Como en todas las profesiones, existen los que intentan engañar y abusar de los más despistados o confiados.

A todos nos puede pasar: tenemos una avería en carretera y llamamos a la asistencia para que nos envíen ayuda. A partir de ahí y dada nuestra situación de necesidad, podemos ser blanco de todo tipo de abusos y malas artes.

Por cierto, ni “gruístas” ni “grueros”, ninguno de estos términos es académicamente correcto, aunque se puede usar en el “lenguaje coloquial” para referirnos al chófer o conductor de grúa, que parece ser su denominación oportuna.

Hecha esta primera aclaración, me veo impelido en base a mi buena experiencia personal a hacer una segunda. Sé que la mayoría de profesionales de este sector es gente legal y correcta, y que es un trabajo muy duro al que hay que dedicarle muchas horas y cada vez peor pagado por las aseguradoras.  Para todos ellos mi respeto, y mi condena al resto, que es de quienes nos tenemos que guardar los conductores a los que va destinado este artículo.

Vamos a empezar con lo más grave, que son los “conductores de grúa piratas”.

Cómo actúan las grúas piratas

Estos individuos se disponen estratégicamente en vías periféricas encontrando en los últimos tiempos un filón en las autopistas y autovías del Mediterráneo frecuentadas por turistas extranjeros. Ellos son una presa más fácil, pero, como dije, dada la incomodidad de la situación, todos podemos caer en sus redes.

Su proceder es sencillo. Están al acecho escuchando varias emisoras, a ver si en algún momento salta un aviso cerca de su posición. Un aviso que va para otro, uno de los serios y legales. Ellos llegan antes y se ofrecen a solucionar el problema, una solución que siempre será montar el coche en su grúa y llevarlo al taller o a una base cercana. Del coste nos dirán que se hará cargo nuestro seguro y nos dan a firmar un papel confuso que, en nuestra situación de mayor confusión, firmamos (y es que muchos confunden esa grúa ilegal con la que les iba a mandar su seguro).

Cuándo pidas una grúa, solicita el número del conductor. Así evitarás problemas.
Cuándo pidas una grúa, solicita, por lo menos, el número del conductor. Así evitarás problemas.
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En ese punto ya estamos en sus manos: hemos dado nuestro consentimiento a que nos cobren unas tarifas que son el triple de las legales y, sorpresa-sorpresa, una vez llegados a destino, nos dicen que no nos bajan el coche sino no les pagamos en el acto, y que luego echemos cuentas con el seguro.

Y claro, tragas, y tu seguro no, y tampoco te vas a poder defender de la estafa, porque has firmado un papel que les permite cobrarte hasta 200.000.000.000 por hacerse cargo de tu coche (la cifra es una exageración, de ver tanto cero seguro que nos dábamos cuenta).

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Para evitar esto, una vez solicitada la asistencia en carretera, el operador telefónico nos debe indicar el servicio de grúa concertado, el número de teléfono del conductor y, si la tiene, la matrícula del vehículo. Así no hay confusión. Podemos descartar a todo aquel que no sea él por mucho y muy bueno que nos ofrezcan.

Por cierto, no os preocupéis si tenéis el seguro, por ejemplo, con Pelayo y os llega una grúa de Mapfre. La rotulación es básicamente publicitaria, pero una misma grúa atiende a varias aseguradoras.

Llegados a este punto, pasamos a asuntos menores, pero también importantes de considerar.

Dudas frecuentes ante una grúa

Tenemos al “gruísta” correcto y nuestro coche averiado. ¿Le decimos que lo monte y ya está? Pues no. Todos estos servicios de asistencia tienen como máxima no trasladar el vehículo al taller si no es estrictamente necesario, por motivos mecánicos y de seguridad. Es decir, si puede ser arreglado in situ, mejor para todos.

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Sus conocimientos mecánicos son bastante amplios y, generalmente y con los coches más modernos, lo que les impide devolverlos a la carretera es la falta de herramientas adecuadas o piezas. Pero ten por seguro que lo deben intentar.

A mí siempre me han tocado auténticos “artistas” capaces de hacerme “arreglos provisionales”, alguno de los cuales me ha durado más de 5.000 km…

Si el coche es seguro y funcional, mejor seguir viaje con él que liarnos con talleres de urgencia, traslados en taxi, coches de sustitución etcétera.

Asistencia de la grúa: ¿en que consiste el timo de la batería?

Y como os digo una cosa os digo la otra: ojo con ciertos “vivillos” y ciertas reparaciones de urgencia. Me comentan que hay una especie de “mafia de la batería”. Su proceder: tu coche no arranca; sabes lo justo de mecánica como para poner gasolina y gracias, así que llamas a la grúa, “es la batería” te dicen. Casualmente llevan una nueva  consigo. Venga, pues la pagas, se llevan la tuya y aquí paz y después gloria.

El truco se descubre cuando, como hizo un conocido, pidió quedarse la batería antigua, pues la acababa de comprar y estaba en garantía. La llevó para que le devolvieran el dinero y fue allí cuando descubrió que ésta estaba perfectamente cargada. Y no sólo eso, cuando miraron la que le habían puesto, vieron que era de 2015, o sea, no precisamente nueva.

Yo le dije que tal vez fuera un borne saltado o algo así y el hombre vio la oportunidad para colársela. Sobre todo cuando mi conocido confiesa que el único “borne” que conoce es un barrio para salir de copas en Barcelona.

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Bien, eso por un lado, por el otro, ojo con cómo nos retiran el coche.

Cómo debe cargar nuestro coche una grúa

A ver, no esperéis que os lo suban en volandas y entre algodones cantándole salves y dando palmas, pero sí que tenéis que exigir un mínimo de cuidado, pues, si se produce algún daño, aunque tienen seguro para esos casos, es difícil de demostrar y un rollo de reclamar. Me comentan que esto viene dado porque se han detectado abusos… ¡por parte de los usuarios! Hay gente para todo (ya sabéis, se les para el coche y aprovechan para echarle la culpa al operario que lo carga del piloto roto desde 2005 que lleva su coche con seguro a terceros).

Yo recomiendo siempre supervisar la carga y descarga de nuestro coche ofreciendo los consejos que puedan ser de ayuda… sin ser unos listillos ni unos pesados.

Os contaré una anécdota personal al respecto.

Años atrás, la caja de cambios de mi coche se quedó bloqueada. La palanca se movía, pero el coche seguía en P de Parking. Llamé a la grúa, que tardó menos de cinco minutos. Tras probar a movilizarla, sin forzarla pero con contundencia, trató de encontrar sin éxito el modo de desbloqueo de emergencia (que no venía ni en el manual). Bueno, el caso es que se decidió a mojar con agua y jabón (Fairy) la rampa y un tramo de asfalto y, con mi permiso, subirlo a rastras al carecer de los patines oportunos para la operación. Y ahí yo, con más curiosidad que ganas de incordiar, hice mi aportación: “Vale, ahora lo sube tirando y arrastrando las ruedas, pero… ¿me puede decir después cómo lo va a bajar?”.

El hombre ser rascó la cabeza, me miró, sonrió y respondió: “También es verdad”. Llamó y a los 20 minutos teníamos una grúa con patines.

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Por contrariados que estemos con la situación, mejor siempre de buenas. Los buenos “grueros” siempre agradecerán una ayuda en forma de consejo positivo. En cuanto a los malos, no dudéis en poner en conocimiento de vuestra aseguradora lo que consideréis motivo de queja, pues a ellos tampoco les gusta tener un servicio contratado de mala calidad.

Seamos siempre exigentes, pero seamos justos.

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