Reportaje

Furgonetas de segunda mano: qué debes tener en cuenta

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08 de noviembre, 2022

A la hora de comprar un vehículo de segunda mano hay que tener en cuenta una serie de consideraciones. En el caso de querer comprar una furgoneta, es importante tener en cuenta todo esto para evitar sorpresas.

Las furgonetas son un tipo de vehículos que tienen una serie de condiciones especiales que conviene tener en cuenta a la hora de comprarlas de segunda mano. Por supuesto, todos los consejos que os hemos dado en otros reportajes sobre qué tener en cuenta al comprar un coche de segunda mano son válidos también para las furgonetas de segunda mano, pero, además, debemos prestar especial atención a los detalles que te damos a continuación.

Antigüedad e ITV

Las furgonetas están homologadas como vehículos industriales y esto hace que sus ITV tengan distinta frecuencia que en los turismos. Hay que tenerlo en cuenta porque son anuales a partir del segundo año de antigüedad del modelo y pasan a ser cada sólo 6 meses en aquellas que tengan más de 10 años. Esto hace que, aunque el precio de una furgoneta con más de 10 años nos pueda parecer muy atractivo, tener que pasar la ITV con tanta frecuencia puede hacer que no nos compense. No es sólo el incordio de perder un día de trabajo cada seis meses más el coste de la propia inspección, es que esta periodicidad también aumenta la probabilidad de tener que realizar reparaciones más o menos caras para poder superar las pruebas, sobre todo las relacionadas con las emisiones.

Quién la ha usado

Es importante también el tener en cuenta quién ha sido el propietario anterior. Aquí podemos distinguir tres casos:

  • Un autónomo o particular: en el caso de que la furgoneta haya sido comprada por un autónomo o un particular, debemos pedir el histórico de mantenimiento y las facturas de las reparaciones llevadas a cabo. Si no las tiene, podemos desconfiar. Es extraño que un autónomo no guarde las facturas de los gastos del vehículo con el que trabaja. Aquí hay los dos extremos. Lo normal es que al ser propietario del vehículo lo haya cuidado porque parte de sus beneficios dependen de una buena conservación de la furgoneta y un correcto mantenimiento. Sin embargo, también hay quien simplemente compra la furgoneta y la usa sin miramientos hasta que ya no da más de sí. Este segundo caso es el menos frecuente.
  • Empresa con un conductor asignado: la furgoneta ha prestado servicio a una empresa pero el vehículo lo ha usado siempre el mismo empleado de la empresa. Suele ser la mejor alternativa. Las empresas suelen tener estos vehículos mediante rentings o leasings que se encargan del mantenimiento y, al tener un único usuario asignado, éste suele ser responsable y la mantiene también en buen estado porque es su herramienta y donde pasa las jornadas de trabajo.
  • Empresa con varios conductores: es el peor escenario posible. Al no tener un único conductor y estar rotando por varias manos, suelen estar peor tratadas.

Qué han transportado

Los desgastes no son los mismos en vehículos de paquetería ligera que de cargas pesadas.

Los desgastes no son los mismos en vehículos de paquetería ligera que de cargas pesadas.

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Más que los kilómetros que tenga, es importante saber cómo se le han hecho esos kilómetros. No es lo mismo transportar paquetería ligera que haber trabajado para una empresa de albañilería y haber ido cargada hasta el máximo de peso legal. Es cierto que las de paquetería urgente suelen circular «a todo lo que dan», pero suelen haber sufrido más desgastes importantes las que han transportado mercancía pesada.

También es importante saber si han sido vehículos destinados a rutas o a reparto, porque las averías y desgastes varían. Una furgoneta destinada a reparto es más propensa a tener problemas con los sistemas anticontaminación y embragues, mientras que las de ruta suelen tener más desgastes en elementos como el turbo, inyectores, transmisiones, etc.

Quién es el titular y reservas de dominio

Las furgonetas suelen ser vehículos que los usuarios adquieren normalmente por leasing o renting en lugar de comprarlas en propiedad. Esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de comprarla y asegurarnos bien de que estamos tratando con el titular legal del vehículo. Antes de cerrar el trato debemos asegurarnos en Tráfico sobre las posibles reservas de dominio o cargas pendientes que tenga ese vehículo porque después podemos tener problemas para realizar la transferencia. No es infrecuente que particulares pongan a la venta vehículos que son de renting, cobren el dinero y luego se desentiendan. Asegúrate de que pagas al propietario legal del vehículo y que es éste quien firma los documentos y trámites.

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