Cómo son los faros bixenón, la luz de la carretera

Cómo son los faros bixenón, la luz de la carretera

Los faros bixenón son una de las mejores alternativas para iluminar la carretera, aunque los fabricantes de automóviles están apostando más por la tecnología led. Vamos a ver qué son los bixenón, sus ventajas y sus inconvenientes.

Cuando compramos un coche, quizás no damos al apartado de la iluminación toda la importancia que se merece, sobre todo, claro, si vas a conducir de noche con frecuencia. ¿Sabrías elegir los mejores faros para tu vehículo? ¿Qué criterios son importantes para elegir un tipo de luces u otras? Hoy te contamos cómo son los faros bixenón, sus diferencias con otros tipos de faros y qué ventajas e inconvenientes tienen.

Los fabricantes montan diferentes tipos de faros en los coches y dentro de ellos, tal vez los mejores para viajar por la noche sean los faros bixenón, aunque, debido a su menor coste y flexibilidad de diseño, en la actualidad la mayoría de las marcas apuestan por la tecnología led.

Los faros bixenón se diferencian de los normales básicamente porque para producir la luz se emplea un tipo de lámpara especial en lugar de las de incandescencia. Su principal ventaja es que generan mucha más luminosidad a igualdad de energía consumida, pero son caras y complicadas.

En lugar de un filamento que se pone al rojo y emite luz al hacer pasar corriente por él, en las lámparas de xenón la luz se produce al cambiar de estado un gas (xenón) dentro de una ampolla de cuarzo mediante una corriente eléctrica. Esto hace que no se pueda fundir un filamento por la vibración al pasar por un bache, por ejemplo. Sin embargo, su mayor ventaja es su increíble luminosidad. Una lámpara bixenón de 35 W emite casi el doble de luz que una halógena de 55 W.

Qué diferencia el xenón del bixenón

Toyota Avensis Cross Sport D4 Cat 180D Exectutibe, largas, Rubén Fidalgo
Los faros bi-xenon dan una luz excelente, lástima que el sistema adaptativo sea tan lento.
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La única diferencia entre los faros de xenón y los bixenón es que los primeros sólo funcionan con la luz de cruce, dejando la iluminación de las largas o luces de carretera a otra lámpara, normalmente halógena. En cambio, los bixenón funcionan tanto en cruce como con las largas.

Para que el gas cambie de estado y emita luz al establecerse el arco eléctrico entre los dos electrodos de la lámpara es necesario aplicar una corriente de alto voltaje. Transcurridos unos segundos, el plasma es estable y no es necesaria tanta corriente para mantener cebado el arco y se reduce el voltaje en la lámpara para ahorrar energía. Esto hace que el encendido de estos faros no sea instantáneo sino que transcurren un par de segundos hasta que alcanzan toda su luminosidad.

Este hecho hace que no se puedan montar lámparas para cruce y otras para carretera de xenón, ya que las luces de carretera tienen que encenderse instantáneamente para, por ejemplo, dar ráfagas. Lo que en realidad hace el bixenón es que la lámpara tiene por un lado una especie de persiana que tapa parte de la luz cuando tenemos puestas las luces de cruce. Al encender las largas, lo único que hacen es abatir esa cortinilla (diafragma) para que la lámpara emita toda la luz a toda la superficie del reflector del faro. Así reacciona más rápido que el tiempo necesario para que alcance su máxima luminosidad.

Qué ventajas e inconvenientes tienen los faros bixenón

Detalle de los lavafaros telescópicos.
Detalle de los lavafaros telescópicos que se suelen emplear en los faros de xenón
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Los faros bixenón son muy eficaces y su luz es excelente, tanto como para ser el tipo de lámparas que se utilizan para iluminar los campos de fútbol, por ejemplo.

El problema es que son caros porque tienen bastantes componentes:

  • Balasto: es una bobina necesaria para generar la corriente de alta tensión que ceba el arco eléctrico al encender la luz.
  • Lámpara de xenón: son caras de fabricar y apenas se ha abaratado su producción pese a que ha aumentado su demanda.
  • Sistema de reglaje automático de altura: debido a la intensidad de la luz que producen, deben ir montadas con unos faros que regulen de manera automática su altura para evitar deslumbrar al resto del tráfico.
  • Sistema lavafaros: salvo que sean lámparas de xenón de baja intensidad, este tipo de luz tiene que ir acompañada de un sistema lavafaros para evitar que se forme hielo en el cristal (apenas generan calor, al contrario que las de incandescencia) y evitar que la suciedad produzca luz dispersa que deslumbra.
  • Diafragma: para poder hacer la transición de cruce a largas hace falta una especie de persiana que es un mecanismo complicado, susceptible de averías y que ocupa espacio.

Los led también son complicados, pero su producción masiva ha abaratado mucho los costes. Además, ocupan menos espacio y se pueden fabricar con varias formas, lo cual es una enorme ventaja para los diseñadores. Por este motivo, en la actualidad la mayoría de fabricantes apuestan por los led y el bixenón se usa menos, por no hablar de las ventajas de los sistemas matrix led, compuestos por grupos de led que iluminan zonas concretas en condiciones puntuales, pudiendo adaptar la forma de la huella de luz que produce el faro.

 

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