Examinamos la gama de avisadores de radar Coyote

18 Mayo, 2016, modificada el 22 Julio, 2016 por

Sometemos a examen a toda la gama de avisadores de radar Coyote, una comunidad que goza de gran éxito en países como Francia y que está en pleno proceso de reactivación en España. ¿Merecen la pena estos avisadores de radar? Vamos a verlo.

Examinamos la gama de avisadores de radar Coyote36

Las idas y venidas de las autoridades han creado cierta confusión entre los usuarios de sistemas de detección y alerta de radares. Que si son legales, que si es legal llevarlos pero no su uso, que si detectores sí, inhibidores no…

Para entender un poco este galimatías, conviene que que aclaremos qué es lo que entendemos por detectores de radar, pues, en realidad, bajo este término estamos englobando (y confundiendo) tres tipos de dispositivos:

  • 1.-Avisadores de radar: son sistemas denominados pasivos. El aparato no emite ninguna señal de rastreo, simplemente nos posiciona mediante GPS y nos avisa de la presencia de radares fijos o móviles que se encuentran en una base de datos o de cuya situación en un punto concreto al que nos acercamos han alertado otros usuarios. SU USO ES LEGAL.

  • 2.-Detectores de radar
    : son dispositivos activos, es decir, incorporan una antena o radar que va rastreando lo que hay por delante de nosotros buscando dispositivos que estén emitiendo una señal. Realmente detectan la presencia de radares. Los hay mejores y peores, pero, en cualquier caso, ninguno detecta todas las frecuencias de emisión de todos los tipos de radares que existen, ni los que emplean láser en lugar de radar para captar la velocidad. Tampoco es cierto que detecten el helicóptero Pegasus. NO ES LEGAL NI SU USO NI LLEVARLOS EN EL COCHE.
  • 3.-Inhibidores de radar: también son dispositivos activos. En este caso, además de rastrear la presencia de un radar, generan una señal que interfiere en el radar y en el láser y provoca un error en ellos, de modo que no pueden realizar una medición correcta. SU USO ES ILEGAL Y ADEMÁS ES UN DELITO.

Una vez aclarados estos puntos, es el momento de centrarnos en el producto que estamos sometiendo a examen hoy: la gama de avisadores de radar de Coyote. Se compone básicamente por 4 dispositivos, aclarando que su uso es perfectamente legal, pues no rastrean los radares, son avisadores, pero no detectores ni inhibidores.

Qué es Coyote

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Los gráficos son muy claros, verde indica que estamos respetando el límite.

Además del conocido personaje de animación, Coyote es una compañía francesa pionera en el desarrollo de aplicaciones para la alerta sobre radares. Su principal innovación es la idea de que sean los propios conductores los que “compartan” las incidencias que se van encontrando en su camino con el resto de miembros de “la comunidad Coyote”. Si, por ejemplo, vamos circulando por una vía y vemos una incidencia (un radar camuflado, un carril cortado por un desprendimiento del talud, un coche averiado, etc), marcamos ésta en nuestro dispositivo y todos los conductores que circulen por nuestra zona recibirán la alerta y las indicaciones pertinentes a medida que se vayan acercando a la incidencia. Además, el receptor del aviso podrá corroborar que la incidencia sigue presente, si es una falsa alarma o si ya se ha terminado el tramo en obras, por ejemplo.

La gran ventaja de esta idea es su inmediatez y que funciona realmente en tiempo real. Además, es bastante rápida a la hora de reflejar las incidencias denunciadas por los miembros de la comunidad Coyote. La idea ha sido un éxito en Francia, donde cuenta con millones de conductores que aportan información constantemente a “la nube”. En España, tras un primer intento fallido de lanzamiento, la compañía Coyote vuelve dispuesta a afianzarse y hacer crecer su “comunidad de coyotes”, que es realmente la piedra angular de este dispositivo y su “factor limitante”. Si no hay socios suficientes, no hay información que compartir y el dispositivo pierde eficacia.

Qué productos ofrece Coyote

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El soporte de ventosa no es de muy buena calidad.

La marca está en pleno relanzamiento de los productos Coyote en España, con Luis Moya como embajador, y hemos tenido ocasión de probar su gama de dispositivos, así como la aplicación para móviles. En la actualidad, la gama de avisadores de radar Coyote está compuesta por cuatro opciones:

  • Coyote Mini: Se trata de un dispositivo con una pantalla de 3,2 pulgadas y control mediante los botones del propio dispositivo y por voz, empleando palabras clave. Su precio recomendado es de 149 euros. Sus ventajas son el precio, que es fácil de llevar en el bolsillo y que, pese a su pequeño tamaño, sus indicaciones son claras. Sus inconvenientes: que el soporte es malo. Hay que pegar una peana al salpicadero y el Coyote se fija a ella con unos imanes. La idea de usar adhesivos en el plástico del salpicadero no me parece buena (pueden dañar el material del salpicadero, además de que con el sol y el frío acaba despegándose) y, además, en un frenazo fuerte, el imán no es suficiente como para retener el dispositivo, que sale disparado. Por ello recomiendo adquirir a mayores alguno de los soportes disponibles como accesorios, entre los que está un soporte para moto.
  • Coyote S: Este dispositivo tiene una pantalla táctil de 4 pulgadas y control por voz. Además, cuenta con una cámara en la parte trasera que “ve” la carretera y permite proyectar las alertas de radar sobre la pantalla con una imagen de realidad ampliada muy intuitiva y fácil de ver. El precio de este dispositivo es de 199 euros. Su ventaja se basa, precisamente, en mostrar la información en modo de realidad ampliada. Su defecto, el mismo que el del Mini, el soporte.
  • Coyote Nav: Esta versión cuenta con una pantalla táctil de 5 pulgadas y, además del avisador de radar, ofrece la función de navegador (con actualizaciones de mapas de por vida, aunque su funcionamiento no es de los mejores, sinceramente) y el sistema de reconocimiento de voz. Su precio es de 229 euros. Su ventaja es que es el único que va fijado con una ventosa (aunque su calidad es mejorable) y que su pantalla permite ver mejor la información. Sus inconvenientes son el precio, su tamaño (que lo hace incómodo de guardar en un bolsillo para llevárnoslo), que el navegador que integra no es muy bueno y que ocupa bastante espacio en el parabrisas.

Todos los dispositivos Coyote tienen dos inconvenientes en común: el primero es que la batería apenas tiene autonomía, lo que exige que los llevemos conectados al cargador del coche permanentemente. Esto nos limita bastante, porque no nos deja cargar el móvil u otro aparato (o nos obliga a comprar un puerto de carga múltiple, si no lo tiene nuestro coche). El otro inconveniente es que, una vez caducado el período de licencia, el dispositivo se bloquea y no sirve para nada.

  • App Coyote: se trata de una aplicación para móviles cuya descarga es gratuita (tanto en Google Play como en App Store), pero que precisa del pago de una cuota para tener acceso a los servicios de alerta de Coyote. Su ventaja es que no necesitamos llevar otro “cacharro” más en el coche y que, al caducar la licencia, no cargamos con un aparato que no sirve absolutamente para nada. Su inconveniente es que la presentación de la información no es tan nítida, que la precisión a la hora de calcular nuestra ubicación no es tan buena y que su uso implica consumir datos de nuestra tarifa telefónica. Esta aplicación se puede activar por días, meses o anualmente. Si, por ejemplo, no solemos viajar, podemos simplemente pagar una cuota el día que vayamos a viajar y ya está.

En mi opinión, el hecho de que, al caducar nuestra afiliación a Coyote los dispositivos se bloqueen, hace que su compra resulte un poco absurda existiendo la aplicación para el móvil. Entiendo que uno pierda el derecho a recibir información en tiempo real, por ejemplo, pero poder seguir usándolo como avisador de radares fijos o alguna utilidad determinada daría mayor sentido a desembolsar entre 149 y 229 euros por el dispositivo Coyote.

A favor de los avisadores de radar Coyote

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El modelo con cámara nos muestra las alertas en realidad ampliada.

La gran ventaja y la genialidad del funcionamiento de Coyote es la idea de utilizar a los propios usuarios de las vías públicas como informadores de lo que hay en el tráfico. Esto aporta mucha información y, lo que es más importante, que ésta sea en tiempo real. Poder advertir con antelación de incidencias como un accidente que ha cortado un carril, estrechamientos en la calzada… etcétera, mejora nuestra seguridad en los viajes.

Además, los dispositivos que ofrece Coyote tienen algunas ventajas de uso:

  • Gráficos claros y sencillos: la información que se muestra es muy completa (velocidad máxima de la vía, velocidad real, número de conductores cercanos con Coyote que están enviando información, distancia al conflicto…) y muy fácil de comprender. Por ejemplo, si vamos a una velocidad inferior a la de la vía, la información sobre nuestra velocidad estará en color verde, pasando a rojo si la superamos, además de avisarnos con un pitido.
  • No consumimos datos de nuestra tarifa: el dispositivo de Coyote lleva su propia tarjeta SIM integrada y no va asociada a nuestra compañía telefónica, por lo que no consumiremos datos de nuestra tarifa de móvil, al contrario que si utilizamos la aplicación para smartphones.
  • Efectividad en los radares de tramo: una de las funciones más prácticas es que nos mide la velocidad media que llevamos a lo largo del tramo vigilado por radar. La indicación es muy intuitiva y precisa durante todo el tramo controlado.
  • Precisión: nuestra ubicación es muy precisa y nos alerta con distancias reales y suficiente anticipación.
  • Tiempo real: el hecho de que los propios conductores sean los que suben la información hace que ésta sea veraz. Así se evitan falsas alarmas, lo que nos distrae menos y hace que confiemos más en la alerta que nos dé. Si, por ejemplo, nos avisa de un tramo en obras, podemos buscar rutas alternativas o prepararnos para la incidencia, porque estará realmente ahí, no como sucede con las pantallas informativas que hay en las autovías, que muchas veces alertan de incidencias que ya no existen y, lo que es peor, no alertan de las que acaban de suceder y sí están presentes.

En contra de los avisadores de radar Coyote

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Hay que renovar la licencia y su activación es cara.

Por desgracia, aunque la idea es buena, tiene varias limitaciones. La más importante es que, para que sea eficaz, es precisa una “masa crítica” de usuarios. Si no hay gente que informe de lo que hay en la carretera, lo que tenemos es un aparato inútil. Por otro lado, aunque haya muchos miembros en la comunidad Coyote, debemos ser solidarios y compartir la información. No sirve de nada que haya mil potenciales informadores si nadie abre la boca…

Aquí es donde se centran los principales inconvenientes que me he encontrado con el uso de los dispositivos Coyote:

    • Su uso distrae bastante: pese a que tiene comandos por voz, si queremos “divulgar” todas las incidencias que encontramos, debemos estar pendientes de hacerlo. Además, si otro conductor ha visto algo y lo ha compartido, el aparato nos pedirá que confirmemos que sea cierto o que ya se ha terminado el incidente, lo cual hace que perdamos la atención al tráfico, aunque sólo sea para confirmar la orden por voz. El sistema resulta ideal si viajamos dos en el coche y es nuestro acompañante quien informa y confirma la presencia de incidentes.
    • Sistema de anclaje ineficaz: ninguno de los soportes me parece bueno. Los adhesivos y magnéticos pueden dañar el acabado del salpicadero o no se adhieren bien, y la ventosa es engorrosa de manejar. Esto prácticamente nos obliga a tener que hacer un desembolso extra para adquirir alguno de los anclajes opcionales que existen, como el que fija el soporte a las rejillas de aireación o el Kit Rider para usar en motos (por ahora sólo disponible para Coyote Mini).
    • Autonomía: la batería de las unidades probadas apenas dura 30 minutos durante el día (con el máximo brillo de la pantalla) aunque su autonomía teórica debería ser de 4 horas. Esta escasa duración de su acumulador nos obliga a llevar el dispositivo conectado al cargador. Además de la incomodidad que supone llevar un cable de 1 metro de largo (hay coches cuya toma de corriente está muy lejos del parabrisas, que es la zona más visible para el dispositivo), impide que podamos cargar el teléfono, por ejemplo.
    • Al caducar la licencia, se bloquean los dispositivos: este hecho hace que sea un poco absurdo desembolsar entorno a 200 euros por un aparato que se bloquea por completo. En mi opinión debería “capar” algunas funciones como la información en tiempo real, pero conservar cierta utilidad del dispositivo que justifique el desembolso que su compra supone.
    • Precio: el precio es elevado y el de las actualizaciones también. Esto provoca un efecto en espiral. Al ser caro, la gente no lo compra. Al no haber usuarios, el sistema pierde eficacia. Al perder eficacia por haber pocos usuarios, Coyote es menos interesante. Al ser menos interesante, la gente encuentra más absurdo pagar por su uso… y así sucesivamente.
    • Requiere usuarios participativos: no sirve de nada que haya millones de usuarios si ninguno comparte con el resto lo que se va encontrando. Esto es un problema en España, donde los conductores no destacamos precisamente por nuestra solidaridad y civismo cuando nos sentamos tras el volante.
    • Posibles sanciones por su uso: aunque el dispositivo es legal en sí mismo, su manipulación cuando vamos conduciendo no lo es. Cierto que tiene comandos por voz, pero a veces éstos no funcionan correctamente y tenemos que confirmar una incidencia o alertar sobre algo a mano. El reglamento prohíbe la manipulación de dispositivos como navegadores, móviles, etc… mientras conducimos, por lo que, si nos ven pulsando la pantalla del Coyote mientras conducimos, nos pueden sancionar por manipularlo aunque su uso sea legal.

Cuáles son las tarifas de activación de Coyote

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Las alertas de radar son muy claras.

Uno de los aspectos que más limita el crecimiento de Coyote en España es su precio, que varía en función del plan al que nos suscribamos y del dispositivo que hayamos adquirido.

Precios de la App Coyote: en el caso de decidirnos por usar Coyote en nuestro smartphone, su descarga es gratuita y nos incluye 15 días de servicio premium. Tras esos 15 días de prueba, las tarifas aplicables son: 2,99 euros por 48 horas; 11,99 euros por un mes; 49,99 euros por un año y 89,99 euros por 2 años.

Precios del servicio al comprar un dispositivo Coyote: si te decides por alguno de los Coyote descritos anteriormente, su precio incluye acceso al servicio Premium durante 6 meses. Tras este período, el precio del servicio mensual son 12€. Esta suscripción se puede activar y suspender a demanda. No hay ningún tipo de compromiso en el tiempo.

Teniendo todos estos datos en cuenta y viendo el funcionamiento de cada dispositivo, en mi opinión, lo más razonable es utilizar la App para móviles (por precio y comodidad de no tener que llevar más aparatos en el coche, aunque deberemos tener cuidado con nuestra tarifa de datos) y el Coyote S (por su visualización con realidad ampliada).

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Rubén Fidalgo

3 Comentarios

Sergio 19 Mayo, 2016

Como mola decis en el reportaje que seamos solidarios diciendo los sucesos de carretera y no creeis que ya lo hemos sido pagando por la aplicacion cuando existe waze que es gratis?encima te bloquean el aparato sino pagas vamos menuda solidaridad la de ellos.

Rubén Fidalgo 19 Mayo, 2016

Hola Sergio, como puedes ver en el reportaje soy bastante crítico con el dispositivo y, especialmente, con su precio y coste de activación. Sin embargo, lo que es el dispositivo y la aplicación en sí, funcionan bastante mejor que waze, sinceramente, otra cosa es que merezca la pena esa diferencia de precio, eso es algo que debe juzgar cada uno y su bolsillo. La aplicación de Coyote es buena y está bien pensada, pero es cierto que su precio es su principal enemigo. Un saludo y gracias por tu comentario.

jose felix 19 Mayo, 2016

la ley esta para cumplirse, si no es correcta tendremos que modificaría.
Si no se puede correr a mas de 120 pues no se corre, Si corre mas que lo permitido y se mata por un despiste bueno se mato, pero si esta mi familia cerca y por esa velocidad nos perjudica le considero un asesino.
El importe de las multas le multiplicaría por 100 como mínimo la gente dejaría de correr y de saltarse la ley

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