Cómo evitar que los niños se mareen en el coche

6 Abril, 2017 por

¿Cómo evitar que los niños se mareen en el coche? Seguro que más de una vez te has hecho esta pregunta y habrás escuchado decenas de consejos. Ford se ha propuesto dar una respuesta científica y así es cómo ellos pretenden solucionar este problema tan desagradable, tanto para los niños como para los que los acompañan.

Cómo evitar que los niños se mareen en el coche1

A la hora de realizar un viaje con críos en el coche, uno de los problemas más recurrentes es que se suelen marear. Hay decenas de “soluciones” a este problema en el saber popular, algunos tan disparatados como poner una aspirina infantil en el ombligo durante el viaje. Lo cierto es que si uno busca en internet cómo evitar que los niños se mareen en el coche te puedes encontrar prácticamente de todo, lo raro es que nadie acabe dándoles morfina directamente.

El problema de los mareos en el coche no es exclusivo de los más pequeños. Algunos adultos también son sensibles y se marean con facilidad. Lo bueno es que para ellos hay remedios más eficaces porque toleran algunos medicamentos como la conocida Biodramina, pero en los niños son menos eficaces y algunos no las toleran aunque las haya infantiles.

En Ford se han propuesto atajar este problema de una forma eficaz y para ello lo han estudiado, buscando el origen del mareo y fijándose en quiénes son los que más lo padecen y quiénes no.

Por qué nos mareamos en el coche

Unos amortiguadores en buen estado disminuyen los mareos que se pueden producir durante el viaje.1
El mareo se produce cuando el cerebro recibe estímulos que se contradicen.

Lo primero es saber la causa que provoca el mareo y ésta está claramente identificada. La sensación de mareo está provocada por una contradicción entre las señales que envían los ojos al cerebro y las que recibe por parte de los sensores de equilibrio que están en nuestros oídos. El cerebro humano es el de un animal cazador y ha evolucionado de manera que da prioridad a los objetos en movimiento y esto es un problema a la hora de desplazarnos en un coche y por eso es más fácil marearse en las plazas traseras que en las delanteras, o si tratamos de leer mientras nos movemos.

Hay un experimento que puedes hacer más o menos fácilmente para comprobar este efecto. Necesitarás que alguien te ayude y una cartulina con un dibujo a lápiz (o en blanco y negro, si hay colores o es una imagen muy compleja llama más la atención de nuestro cerebro y no será tan evidente que la imagen desaparece). Mientras nosotros miramos al dibujo, la otra persona por sorpresa tiene que mover algo a nuestro lado, por ejemplo pasar la mano de arriba a abajo a nuestro lado. En ese instante el cerebro detecta algo que se mueve en nuestra visión periférica y centrará la atención en ella. Automáticamente el dibujo de la cartulina desaparece y se queda en blanco.

Cuando viajamos en los asientos traseros o tratamos de leer mientras nos movemos sucede algo similar. Tenemos un asiento que nos impide ver hacia delante mientras que por las ventanillas “el paisaje se mueve”. Esto genera mucho estrés a nuestro cerebro porque lo hacemos trabajar contra su instinto fijando la atención en un libro o en la pantalla del móvil mientras nuestra visión periférica, en cambio, está saturada de estímulos.

Aunque no intentemos leer mientras nos movemos, también es fácil marearse porque nuestro sentido del equilibrio a veces no siente las cosas de manera coordinada con lo que ven nuestros ojos. Si en un simulador nos pusieran sobre la pantalla una curva a la izquierda pero lo inclinasen en sentido contrario y nuestro equilibrio notase una aceleración hacia la izquierda, esta incongruencia provocaría nuestro mareo al instante. Por eso es fácil marearse en un barco. En el mar el horizonte se ve como algo fijo debido a la distancia a la que está, sin embargo nuestro cuerpo se mueve. Para el cerebro ver algo inmóvil pero sentirnos en movimiento “son datos no computables”, y “se cuelga”, es decir nos marea.

Esto no afecta a todas las personas por igual. Por ejemplo, los bebés no se marean, posiblemente porque su cerebro todavía “tiene programas sin instalar”, entre ellos, el sentido del equilibrio, que se desarrolla más cuando empiezan a caminar solos; qué casualidad, justo cuando empiezan a marearse. Las mascotas, en cambio, sí se marean, algunos de ellos de manera sorprendente, como es el caso de los peces de colores.

Como es un problema provocado por nuestro cerebro podemos “aprender a no marearnos” que es lo que le sucede, por ejemplo, a los marineros, cuyo cerebro se acaba acostumbrando a recibir estímulos aparentemente contradictorios. Esto es un proceso muy lento, especialmente cuanto más sensible sea la persona que se marea, de modo que deberemos atajar el problema de otra manera.

Cómo evitar mareos en el coche

El tacto de la dirección nos ha gustado mucho, es muy fácil tomar curvas.1
La mayoría de las veces es nuestra forma de conducir la que fomenta el mareo.

Según el estudio, la causa que provoca el mareo es que hay una incongruencia entre lo que el ojo ve y lo que el cerebro espera sentir a través de sus sensores de equilibrio. Bien, pues nuestra forma de conducir es muchas veces la causa de esos mareos, aunque también hay otros factores de riesgo que debemos tener en cuenta, como el uso de pantallas. En este estudio de Ford han comprobado como la inmensa mayoría de los adultos que miraban pantallas durante el recorrido comenzaban a tener síntomas de mareo en apenas 10 minutos.

En cuanto a la forma de conducir, lo que más fomenta el mareo son las brusquedades y, sobre todo, los titubeos. Trazar una curva con pequeños golpes de volante en lugar de una única trazada limpia o dando golpes de acelerador y freno en lugar de llevar una aceleración o frenada progresivas provocan más mareos que el que haya más curvas en la carretera o vayamos más rápido.

Para muchos conductores que creen que su hijo tiene un problema con los mareos en coches, podría tratarse simplemente de que su hijo tiene un problema con la manera en que conducen”, asegura el profesor Bos, que también realiza estudios sobre percepción de movimiento en la Vrije Universiteit de Amsterdam y ha trabajado en un dispositivo que muestra cuándo el comportamiento al volante podría afectar a los pasajeros proclives a marearse. “Adoptar un estilo de conducción más suave ayuda a evitar la sensación de náusea y reduce los costes de combustible”.

En base a estas experiencias se proponen los siguientes hábitos que nos ayudarán a reducir los mareos en los viajes:

  • Las personas que sean más sensibles a marearse deben ir, siempre que sea posible, en el asiento delantero. Si no es posible, mejor en la plaza central trasera, de modo que puedan ver la carretera desde su posición.
  • Conduce de manera suave, evitando titubeos con la dirección y con el acelerador y el freno.
  • Evita los baches ya que también producen mareos. Cuando el ojo ve la curva, el cerebro ya se espera una sensación por parte de los sensores de equilibrio, pero los baches “le llegan por sorpresa” y favorecen más el mareo que el hecho de que el trazado sea más o menos sinuoso. De todos modos, tampoco des un bandazo para evitar el bache, si damos un volantazo cuando no hay curva, también marearemos más fácilmente a los pasajeros. El conductor no se marea por que como es él quien va a dar el giro con el volante, su cerebro ya está preparado para lo que va a sentir su oído interno.
  • Como el mareo lo provoca el cerebro, una forma de evitarlo es entretenerlo. Cantar una canción, proponer un juego de acertijos… esas cosas distraen y reducen el riesgo de mareo. Es importante saber que esto se debe hacer antes de que aparezca el mareo. Una vez que el mecanismo que provoca esta sensación se ha puesto en marcha ya no hay solución.
  • Baja la temperatura del climatizador. El calor favorece la aparición del mareo.
  • Lleva una almohada que reduzca el movimiento de la cabeza del pasajero que se marea.
  • Bebe para llevar una buena hidratación, pero evita bebidas con cafeína o lácteos.

Más trucos para viajar con niños

En Autocasión.com te proponemos más reportajes para facilitarte al máximo el viaje con niños en el coche.

 

 

 

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba