Cursos de conducción: ¿merecen la pena?

23 Octubre, 2012, modificada el 8 Febrero, 2017 por

¿Merecen la pena los cursos de conducción? Los cursos de conducción están destinados a mejorar las aptitudes de los conductores, ya sea por motivos profesionales o simple afición. ¿Cómo se realizan los cursos de conducción? ¿Son eficaces? Te respondemos en este reportaje.

Cursos de conducción: ¿merecen la pena?9

El conductor es el protagonista absoluto de un automóvil. Nos guste o no, de él depende todo lo que suceda en el coche. En contra de lo que pensamos, nosotros influimos más en el consumo del vehículo y en su seguridad que cualquiera de los sistemas más modernos que lleve incorporados.

Aunque nuestro coche equipe dispositivos de alerta de cambio de carril, sensores de ángulo muerto, control de estabilidad, ABS, suspensiones activas, pretensores, 9 airbags… todo esto no sirve de nada si no nos ponemos y tensamos (la gente suele olvidar esto último) el cinturón de seguridad, nos quedamos dormidos con el control de crucero conectado a 120 km/h y, además, tenemos las ruedas en mal estado. Puede que el ejemplo parezca rebuscado, pero, por desgracia, es más frecuente de lo que piensas.

Debemos distinguir dos factores que afectan directamente a nuestra seguridad (y a la de las personas que viajan con nosotros) cuando estamos al volante: nuestras aptitudes y nuestra actitud. En las escuelas de conducción se deben trabajar ambos elementos, sea cual sea el tipo de curso.

Las aptitudes tienen que ver con la habilidad. Ésta se puede mejorar hasta cierto punto, pero, lamentablemente, todos tenemos un límite. Por más que me expliquen cómo se usan un pincel y un lienzo, jamás seré capaz de pintar una obra de arte. Pero si me dicen cómo se mezclan los colores o me enseñan las técnicas sobre la perspectiva, podré mejorar bastante mis bocetos y -lo que es más importante- seré consciente de mis capacidades: en lugar de atreverme con un complicado paisaje, a lo mejor decido empezar por un sencillo bodegón con una pera y una manzana, pero bien pintados. Aquí ya entramos en el plano de la actitud.

Escuelas de perfeccionamiento para conductores explicación Alvarito, Hubert Ferroni9
Los cursos con monitores junto al alumno son más completos y personalizados. Foto: Hubert Ferroni

¿Por qué realizar un curso de conducción?

Dicen que la ignorancia es la madre del atrevimiento. Esto es tan cierto como que “Superman” no existe. Muchas personas acuden a los cursos de conducción pensando que saldrán de allí convertidos en Sebastien Loeb… y lo primero que hay que hacer es ser conscientes de nuestros propios límites y de lo bruscas que pueden ser las reacciones de un coche fuera de control. Esto, en mi opinión, es más importante que saber hacer un contravolante de manual, ya que te evitará muchos problemas. Si alguien tiene un accidente en una carretera mojada, seguro que la próxima vez que llueva irá con más cuidado o dejará de comprar neumáticos marca “Nisu” para ahorrar unos euros. Por desgracia, en este caso se aprende “por las malas”.

Otra situación frecuente: los coches actuales equipan sistemas de seguridad que la mayoría de los automovilistas no sabe cómo funcionan, ni qué se siente cuando trabajan. Esto conlleva un riesgo intrínseco, ya que nos asustamos cuando entran en acción; ahí tienes un motivo más que suficiente para plantearte acudir a un curso de perfeccionamiento o de conducción segura. Lo explicaré con un ejemplo real: como monitor de una de estas escuelas de conducción, me he encontrado muchas veces que el alumno vuelve loco al control de estabilidad (ESP). La cosa puede acabar con una salida de vía peligrosa. La razón es que nunca hemos experimentado cómo actúan en la realidad estos dispositivos, ni conocemos sus principios de trabajo, por lo que nos alarmamos ante el comportamiento del vehículo.

Escuelas de perfeccionamiento para conductores, Rubén Fidalgo9
Los cursos de conducción ayudan a mostrar cómo funcionan sistemas como el ESP.

Si en una curva mal trazada (prohibido eso de “se me fue el coche”: hablamos de un objeto inerte que no hace nada que no le hayas ordenado previamente… Lo que pasa es que no sabes que se lo has ordenado) el vehículo empieza a deslizar la parte trasera y tenemos ESP, se da una situación muy peligrosa. De repente, el conductor se acuerda de haber oído o leído que hay que girar el volante hacia donde se va la zaga del automóvil, pero (como no lo ha hecho nunca) gira demasiado. El ESP no tiene ojos, no “ve” la carretera, pero tiene un sensor de volante. El control de estabilidad hará lo posible por dirigir el coche hacia donde apuntemos con el volante. Si nos hemos vuelto locos girando hacia donde se iba la trasera, el ESP nos echará fuera de la carretera porque así se lo hemos ordenado con el volante. Esto sólo se entiende cuando lo ves y lo notas en tus propias carnes, y la única forma de hacerlo sin correr demasiados riesgos, ni poniendo en peligro el resto del tráfico es en un circuito y con alguien que te explique lo que ha pasado y por qué.

Un ejemplo más claro de comprender que el del ESP es lo que sucedía con el ABS (ahora ya está tan extendido que casi no sorprende a nadie). Cuando un conductor pisa el freno bruscamente en un coche con antibloqueo de frenos, el pedal produce una vibración. Algunos se asustaban y levantaban el pie del pedal cuando, en realidad, deberían seguir pisándolo.

Aquí tienes una razón económica para que merezca la pena acudir a una escuela de perfeccionamiento de conducción: amortizar el dinero que has invertido en equipar tu coche con sistemas de seguridad. Saber cómo usar esos dispositivos hará que les saques el 100% de su rendimiento.

Tipos de cursos de perfeccionamiento

Afortunadamente, en España hay suficientes escuelas a las que recurrir para mejorar nuestras aptitudes y actitudes como conductores. Cada una ofrece su programa, que puede ir desde cursos para profesionales (conducción 4×4 para brigadas forestales, defensiva para cuerpos de seguridad, etc.), copilotaje o velocidad para competición, conducción económica, cursos de conducción segura para jóvenes… seguro que hay uno que se ajuste a lo que necesitas. Es más, lo normal es que muchos alumnos empiecen por la conducción segura, por ejemplo, y vuelvan a cursos de mayor nivel para seguir mejorando.

Escuelas de perfeccionamiento para conductores, Hubert Ferroni9
Algunas escuelas cuentan con pilotos de competición entre sus monitores. Foto: Hubert Ferroni.

Existen también cursos para empresas. Normalmente, se trata de clases de conducción segura destinadas a reducir las posibles bajas por accidentes in itinere. En otras ocasiones, se adapta el curso a las necesidades del servicio de la compañía (ambulancias, mercancías peligrosas, etc.) o bien se organiza como evento suplementario en las presentaciones de nuevos automóviles para clientes de concesionarios, empresas de ocio y aventura, etc.

Cómo son los cursos de conducción

Las distintas escuelas plantean una serie de ejercicios que son bastante similares y buscan reproducir situaciones reales: frenadas con esquiva o de emergencia, sobrevirajes, subvirajes… cada una lo organiza como considera que es más didáctico. Normalmente, se comienza con una o dos horas de clase teórica. Además de presentarse el curso y las normas de seguridad que se seguirán a lo largo de la jornada, se explican los principios básicos que rigen las reacciones del coche (insisto en que el vehículo reacciona, es el conductor el que actúa).

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También hay cursos para copilotos y toma de notas. Foto:Hubert Ferroni.

Una vez finalizada la parte teórica, se pasa a la pista. Aquí sí hay diferencias de método. Muchas escuelas dejan al alumno en el coche y un monitor hace de liebre en la pista. Los alumnos tienen que seguirle y fijarse en las trazadas, el ritmo, dónde frena…El inconveniente es que hay que esperar al más lento del grupo. Además, no se adapta al nivel de cada participante y, al no ir dentro del vehículo, el monitor no puede ver si el alumno comete errores como dejar el pie izquierdo sobre el pedal del embrague, llevar una mala colocación de las manos… el alumno tiene que ser mucho más autocrítico para sacar partido del curso.

En otras escuelas, lo que se hace es que en cada coche va un monitor con dos alumnos. Mientras uno de ellos conduce, el otro va atento a las explicaciones del monitor y a los errores o aciertos de su “compañero”. Este método permite adaptar el ritmo al nivel de cada participante, insistir en los puntos débiles de cada uno, etc. Para algunos alumnos se hace incómodo, ya que se sienten cohibidos por el monitor… pero, en general, ésta es la mejor manera de aprender.

Lo que opinan los alumnos

Una vez más, me vas a permitir que hable de mi propia experiencia como monitor –y también, como alumno que he sido en su día-. Sentado a la derecha de los participantes, yo los clasificaría en los siguientes grupos:

  • Escuelas de perfeccionamiento para conductores, PTC Forcarei, Rubén Fidalgo9
    Ejercicios como la frenada asimétrica ayudan a comprender las reacciones del coche.

    El aficionado a los coches: suelen ser jóvenes hasta 30 años a los que les apasiona el automóvil. Normalmente, creen que son mejores conductores de lo que en realidad son, pero vienen con una clara intención de aprender. Suelen hacerlo y sacan mucho partido de los cursos, con una gran mejoría tanto de aptitudes como de actitud.

  • El quemadillo que viene a demostrar sus dotes: a veces te llevas sorpresas y te encuentras con verdaderos virtuosos, pero son más la excepción que la regla. Normalmente, son conductores con una mala actitud al volante y como alumnos. No creen que puedan aprender nada que no sepan ya. A veces “ven la luz” a lo largo del curso en situaciones complicadas, cuando claramente se dan cuenta de que carecen de recursos para solucionar el problema. No suelen mejorar mucho sus aptitudes, ni su actitud.
  • La novia: muchas veces vienen parejas, a ella no le gustan los coches, pero él ha insistido. Vienen con cierto recelo y son, con diferencia, quienes más aprenden y mejor aprovechan los cursos, sobre todo los de conducción segura. Las frenadas de emergencia y esquiva son los ejercicios que más les suelen sorprender.
  • Los que se han llevado un susto: conductores que han tenido algún siniestro o salida de vía y deciden ir a un curso para comprender lo que les ha pasado y cómo evitarlo en un futuro.
  • Los “obligados” por la empresa: al principio vienen un poco reticentes, creen saberlo todo y no entienden por qué, después de 10 años llevando una ambulancia, por ejemplo, les quieren enseñar a conducir. A lo largo de la jornada, son ellos mismos los que dicen que tenían que haberlo hecho antes.

Principales escuelas de conducción en España

A continuación, os dejo enlaces a las principales escuelas de conducción que he podido encontrar en España (si sabes de alguna más, te agradezco que nos lo comentes). Espero que después de leer esto te animes a mejorar tu seguridad y la de los que te rodean. Seguro que no te arrepientes.

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Rubén Fidalgo

6 Comentarios

Rubén Fidalgo 23 Octubre, 2012

Recuerdo que tras realizar mi primer curso como alumno en 1995 en una campaña de conducción segura, lo que más me sorprendió fue ser mucho peor conductor de lo que me consideraba. La experiencia me enganchó y he repetido varias veces. Personalmente recomiendo este tipo de cursos. Si has asistido a alguno, deja aquí tu comentario y opinión al respecto.
Un saludo.

igar73 23 Octubre, 2012

Deberían ser obligatorios (incluso para Motos)

Una cosa es circular y otra bien distinta conducir.

Incluso iría más lejos y condicionaría además la renovación del permiso a su asistencia (no su aprobación que eso es otro cantar)

Rubén Fidalgo 23 Octubre, 2012

Es cierto que una cosa es saber guiar un coche y otra saber conducirlo. Es como con la informática. Una cosa es hacer un horario con colorines en una hoja de excel, y otra bien distinta utilizar excel como una hoja de cálculo para llevar una contabilidad. El problema es que no nos damos cuenta de que no saber manejar el excel con soltura no puede costarte la vida o la de otras personas, y el coche sí.

juancar 26 Octubre, 2012

debían ser moralmente obligatorios

Jesus 14 Octubre, 2015

Hola, a los que ya habéis realizado algún curso, ¿cuál es que recomendáis?

Rubén Fidalgo 14 Octubre, 2015

Hola Jesus, reconozco que no soy muy imparcial en este asunto, pero una ventaja enorme de los que da PTC Escuela es que el monitor va siempre contigo en el coche y se adapta a tu nivel. Un saludo, espero que algún alumno te aporte su punto de vista.

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