Escuela de conducción de furgonetas Mercedes-Benz

26 Octubre, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Con sede permanente en el circuito de Calafat (Tarragona), la escuela española de la firma de la estrella, especializada en furgones, ofrece cursos gratuitos a usuarios de la marca dentro de su compromiso con la seguridad en la conducción.

El compromiso de Mercedes-Benz con la seguridad y la experiencia de más de 6 años impartiendo cursos de conducción de forma itinerante ha llevado a
Mercedes-Benz España a la creación de una escuela fija de perfeccionamiento de conducción para facilitar el desarrollo de los cursos con total seguridad y mejor aprovechamiento para los participantes.


La marca ha optado por el circuito catalán de Calafat para establecer de forma permanente su Escuela de Conducción de Furgonetas, si bien mantiene y compatibiliza su naturaleza itinerante en ciertos casos. Las instalaciones cuentan, además del propio circuito de velocidad de 3.250 metros de longitud, recientemente asfaltado, con una pista de suelo deslizante configurable en múltiples combinaciones y curvas de diversos radios que permiten simular distintas situaciones extremas. Para la realización de los cursos la Escuela dispone de un flamante parque de vehículos compuesto por 5 furgones Vito -en la imagen, junto a estas líneas- y otros tantos Sprinter en diferentes configuraciones -2 alumnos por unidad-, todos aptos a partir del carné B1.


El curso arranca en el aula con una parte teórica de aproximación en la que, sin ir más lejos, se imparten nociones básicas. Muchas, no por sabidas, son practicadas: posición correcta de conducción, ajustes de volante, retrovisores y asiento… A ello se añade una completa explicación del modo de coger el volante para evitar fallos a menudo frecuentes entre los conductores, incluso profesionales, sean o no de furgones. También se ahonda en la técnica de frenado, estableciendo paralelismos entre los dispositivos más veteranos y los más modernos, provistos de diseño antibloqueo ABS. Las nociones y explicaciones se acompañan de vídeos documentales y explicaciones de un profesor apoyadas en imágenes y esquemas sobre pizarra. Una ventaja es que todo acontece en un ambiente cordial y distendido que permite al alumno interrumpir en cualquier momento para plantear y resolver dudas sobre los temas tratados.


A continuación se accede a las pistas de trabajo, un recinto acotado de asfalto ideal para la práctica de distintos ejercicios con total seguridad. Aunque el orden puede variar, los alumnos pueden comenzar practicando con los furgones una freanda a 60 km/h sobre una superficie sumamente deslizante equiparable al hielo duro. A los mandos de un mismo vehículo, contrastan las diferencias de control que establece el ABS, pues con él conectado la dirección siempre está activa, mientras que sin él es casi imposible no bloquear las ruedas, calar y fijar una trayectoria recta que, casi siempre, termina en un impacto contra un obstáculo de goma espuma. En las últimas circunstancias, los más avezados dominan el vehículo fijando una intensidad de frenada previa al bloqueo y embragando al modo “escandinavo” -pisar a fondo el pedal- para evitar el bloqueo, aunque hoyMotor puede confirmar que no es precisamente fácil.


Un segundo ejercicio consiste en el aprendizaje a las maneras y acción del control de estabilidad ESP. Todo un desconocido para una mayoría que sólo ha de desactivarse cuando se montan cadenas, para evitar que éstas falseen la actividad del control de tracción ASR aparejado. Como buenos furgones, los Mercedes-Benz son de tracción trasera para optimizar el agarre una vez cargados. En virajes comprometidos por suelos mojados o poco adherentes, el ESP puede neutralizar desmanes del tren posterior si abordamos la trazada a velocidad excesiva e intentamos cerrar la trayetoria en pleno apoyo para no salirnos. En esas condiciones, y dentro de un orden, el mecanismo es definitivo -frena aunque aceleremos, mantendiendo la dirección en todo momento-, como el alumno verifica con él conectado o desactivado, situación en la que sólo un instintivo y acertado contravolante puede sacarle del atolladero -ver imagen superior-.


Luego el alumno accede al circuito 4×4, en el que se le demuestra la sorprendente capacidad de diferentes versiones offroad de los furgones de la marca, además de cómo afrontar obstáculos de envergadura como cruces de puentes o ejes, rampas de subida y bajada extremas, trazados de pronunciada inclinación lateral… Con el uso de la caja tránsfer de reducción y el control de descensos. Esta parte de la formación está especialmente dirigida a sacar el mayor rendimiento posible a estas variantes destinadas a trabajos forestales, de bomberos y otros, siempre campo a través.

Por último, el alumno es aleccionado en la técnica de frenada asimétrica. En este caso, el vehículo entra en un tramo que pisa, con las ruedas derechas delantera y trasera, sobre una superficie plástica de adherencia similar al hielo duro -en la imagen en blanco-. Por su parte, el costado izquierdo avanza sobre firme asfáltico mojado, pero convencional. Al frenar a fondo sin ABS, el alumno comprueba como el vehículo gira sobre sí mismo y a la izquierda, a modo de trompo, pues las ruedas derechas, con agarre mínimo, siguen avanzando, mientras las izquierdas han comenzando su detención. Acto seguido, la frenada con ABS conectado demuestra que el dominio del furgón es total, con una frenada recta y limpia, hasta en condiciones de grip precarias.


Tras la comida a la que invita la organización, el alumno vuelve al aula para recibir nociones acerca de la trazada en curva y acentuar conocimientos sobre el trabajo del ESP. Acto seguido, vuelve al circuito para practicar slalom en un pasillo de conos donde, nuevamente, verifica desde un punto de vista práctico el aprendizaje recibido sobre el quehacer del estabilizador. Después entra en el circuito permanente para practicar la frenada en curva sobre suelo seco adherente con el ABS activado, un tipo de detención con “mala fama” hasta la incorporación del sistema antibloqueo -sin él es fácil terminar cruzando el vehículo o acabar en trompo-. Por último, en tandas y con un furgón que oficia de “liebre”, se realizan varias vueltas al circuito practicando la mejor trazada, como si del mismísimo Fernando Alonso se tratase. Unos y otros ejercicios se acometen con monitores expertos de la firma TecDrive, que en todo momento guían y corrigen al participante a través de walkie talkie.


Como se aprecia el objetivo de los cursos, que normalmente duran una jornada completa de trabajo, no sólo es perfeccionar la técnica al volante, corregir posibles defectos y vicios y mostrar cuál debería ser la reacción correcta ante situaciones imprevistas que los profesionales de este tipo de vehículos pueden encontrase en su trabajo diario, sino también explicar el funcionamiento y ventajas de los distintos dispositivos de seguridad activa que incorporan estos modernos vehículos. Y es que la agregación a los furgones de los últimos sistemas de seguridad activa, como los citados ESP o ABS, no garantiza por sí misma una mejora en la seguridad vial si no se acompaña de los necesarios hábitos al volante.


El interés que ha despertado la escuela, sobre todo en un sector que registra elevados y crecientes índices de siniestralidad, conforme a las estadísticas de la DGT, la patronal de aseguradores y fuentes acreditadas como empresas flotistas, se refleja en los cursos realizados y planificados hasta final de año, donde cerca de 1.000 alumnos recibirán formación. En 2010 está previsto añadir a su programa docente un curso de nivel avanzado para los que hayan realizado el curso básico. Cabe destacar la magnifica acogida que este tipo de cursos ha tenido entre el colectivo de servicios de urgencias, especialmente entre las empresas de ambulancias y los cuerpos de bomberos de diferentes Comunidades Autonómas, Diputaciones y corporaciones locales.

Te puede interesar...

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba