*

Del Seat 600 al Seat Mii, 40 años de historia

9 Julio, 2013, modificada el 9 Agosto, 2017 por

“La Seat” ha tenido la estupenda idea de aprovechar el 40 aniversario del fin de la producción del Seat 600 enfrentándolo a su sucesor, el Seat Mii. ¿Se te ocurre mejor manera de comprobar la evolución del automóvil en 4 décadas? Pues sigue leyendo, porque la única marca española de coches ha hecho algo aún mejor…

Del Seat 600 al Seat Mii, 40 años de historia34

Aprovechando el “despiste” de las vacaciones veraniegas, la única marca española de automóviles anunció hace 40 años el cese de la producción del “Seiscientos“, por lo que el 31 de julio de 1973 salió por las puertas de su factoría el último Seat 600. Se trataba de una unidad de color granate y en versión L Especial; se ha conservado como patrimonio de la firma hasta nuestros días y puedes verla en las fotos junto a su “heredero”, el Seat Mii.

Como homenaje al famoso “pelotilla” -así se apodaba el 600 por sus formas y porque “todos tenían una”-, Seat ha tenido la excelente idea de organizar unas jornadas en las que hemos podido ver, tocar e incluso probar y comparar varias unidades del modelo frente al Seat Mii.

Seat 600 vs Seat Mii, nave A122, Rubén Fidalgo34
Esta unidad de los primeros Seat 600 está restaurada de manera exquisita por su propietario.

Antes de nada, me gustaría agradecer (además de a Seat) a los miembros del Club 600 que cedieran algunas unidades de sus socios para que las pudiésemos probar. Personalmente, he disfrutado mucho y debo felicitar al propietario del modelo de color verde (una de las primeras unidades, aún con los intermitentes sobre las aletas y motor de arranque sin béndix automático) por el buen gusto y la excelente puesta a punto de su joyita.

Pero Seat no sólo nos tenía preparada una interesante comparativa entre el Mii y el 600, un viaje en el tiempo de 40 años, sino que también nos mostró los tesoros conservados en la nave A122 de la Zona Franca de Barcelona. Todo un recorrido por la historia de la marca desde su primer Seat 1400, salido de la fábrica el 30 de noviembre de 1953, hasta ayer.

Un poco de historia sobre Seat

En 1950, el Instituto Nacional de Industria funda en España “la Seat” (como era conocida la compañía en sus primeras décadas) y sienta las bases para que comience la producción en nuestro país de modelos Fiat bajo licencia. No sería hasta  finales de 1953 cuando saliese el primer automóvil con el escudo de Seat orgullosamente plantado en su coraza delantera. En contra de lo que la mayoría piensa, no fue un 600.

Seat 600 vs Seat Mii34
Más de 200 joyas se cobijan en la nave A122 de Seat.

Aunque España estaba muy necesitada de un automóvil económico, el modelo elegido para estrenar la producción nacional de vehículos fue el Seat 1400, una berlina prácticamente de lujo a comienzos de los años 50. Puede que parezca una incongruencia, pero en realidad fue una sensata decisión. Con la fábrica recién estrenada, intentar manufacturar y vender un modelo para las masas habría sido una locura. Para hacernos una idea, en las primeras semanas de vida apenas salían de las cadenas de montaje 5 vehículos al día. De haber tenido una gran demanda, habría sido un desastre.

El motivo de una producción tan baja no era exclusivamente un problema de juventud de las instalaciones, debemos comprender que en 1953 el tejido industrial en España era tercermundista y no existían apenas proveedores. Los primeros modelos Seat contaban con la carrocería de acero fabricada en nuestro país; todo lo demás venía directamente de abastecedores de Fiat en Italia y se montaba aquí. Poco a poco, fue aumentando el número de proveedores nacionales y los Seat se fueron “nacionalizando” hasta lograr que más del 80% de cada unidad se produjese con piezas “made in Spain“.

Seat 600 vs Seat Mii publicidad34
La publicidad de los años 70 era muy distinta a la actual.

El Seiscientos no llegaría a nuestro país (fue presentado por Fiat en 1955) hasta 4 años después, en 1957, y se mantendría en producción hasta 1973. A lo largo de su vida, el precio medio del Seat 600 fue de 63.000 pts, apenas 400 euros. Puede que nos parezca un importe casi ridículo hoy en día, pero, teniendo en cuenta que el salario de un obrero en aquellos años era de apenas 30 euros mensuales, resulta que el actual Seat Mii (con un precio que ronda los 7.000 euros) es claramente más accesible ahora que el seiscientos hace 40 años, y todo ello con un equipamiento muy superior.

La nave A122 de Seat

Saber que todo lo que alberga esta nave debería haber desaparecido por el capricho de un directivo es un trago amargo. El patrimonio anterior a la llegada del nuevo propietario, a mediados de los ochenta, tenía orden de ser desguazado, pero lo salvó la desobediencia de algunos miembros de la marca (que decidieron ocultar la “herencia” existente para su conservación).

Custodiados de manera clandestina en distintas ubicaciones, no sería hasta hace poco más de 15 años que un cambio en la dirección indultó a los condenados a muerte. Además, se tomó la decisión de potenciar su conservación y mantenimiento, algo que, afortunadamente, se ha logrado con el esfuerzo y la ilusión de unos pocos (pero muy involucrados) miembros de Seat.

Seat 600 vs Seat Mii, no es un Veyron, Rubén Fidalgo34
Aunque lo parece, no es un Veyron, es un Seat de competición.

Actualmente, la colección está formada por poco más de 200 vehículos que abarcan casi toda la historia de la marca, desde uno de los primeros Seat 1400 producidos hasta los más modernos concept para los salones o los exitosos modelos de competición.

En un momento como el presente, en el que la globalización y la apertura a nuevos mercados está convirtiendo los automóviles en máquinas cada vez más carentes de personalidad, poder visitar un lugar como éste para comprobar la verdadera identidad de una marca es algo indescriptible, más aún en un país como el nuestro, donde la palabra “viejo” tiene una fuerte carga negativa.

Siempre me ha dado mucha envidia la afición a los clásicos en otros países, mientras en España es más fácil encontrar un “alas de gaviota” que un Simca 1000. Ojalá algún día pueda abrir sus puertas el Museo Seat y así admiremos un pedazo de nuestra historia en directo y no a través de una serie de televisión.

Vídeo de la jornada conmemorativa

Seat Mii vs. Seat 600, la comparativa

Personalmente, creo que en muchas ocasiones las cifras no dicen nada. Contar que el Seat Mii pesa 344 kg más que el Seat 600, que sólo es 27 cm más largo o 30 cm más ancho, que el 600 tenía 23 CV y el Mii triplica esa cifra… es tan sencillo como buscar las fichas técnicas de ambos y compararlas. Por el contrario, me parece mucho más interesante intentar transcribir lo que se siente en uno y otro, y eso es lo que voy a intentar.

Seat 600 vs Seat Mii, maleteros, Rubén Fidalgo34
La capacidad de carga del Seat Mii es casi el triple que la del 600.

Aunque actualmente no suele ser así, los coches evolucionan de manera paralela a la sociedad. Me explico: los cambios sociales han impuesto modificaciones en los vehículos. Por ejemplo, aunque los automóviles europeos de los años 70 eran más modernos que los de la década anterior, su aspecto era menos elaborado, tenían menos potencia, incluso estaban peor equipados. Puede parecer incongruente, pero si sabemos que en 1973 tuvo lugar la primera crisis del petróleo, el rompecabezas encaja.

El Seat 600 es un claro ejemplo de esta afirmación. Es un coche pequeño, barato, sencillo casi hasta el extremo. Estaba diseñado con una única finalidad: que la gente se pudiese desplazar con él. Las carreteras en aquellos años eran poco menos que caminos, muy estrechas, con mal firme… pensadas casi más para carros y camiones que para automóviles.

Seat 600 vs Seat Mii, anchuras34
La diferencia de anchura entre el Mii y el 600 es evidente.

Sería absurdo haber diseñado un coche capaz de rodar a 100 km/h durante horas, ancho o con un enorme maletero para ir de vacaciones con la familia en una época en la que la jornada laboral era de 10 horas. Bastaba con que entrase la merienda para pasar el domingo a la orilla del río o de alguna playa cercana. Tampoco hacía falta una gran capacidad de carga para ir al hipermercado. La gente vivía más al día, muchos incluso no tenían frigorífico en casa, por lo que la compra era para lo que necesitabas en el momento y la hacías en la tienda del barrio… o lo cogías de la huerta.

Aunque la comparativa es entre el Seat 600 y el Mii por ser los modelos más pequeños de la marca (cada uno en su época), lo cierto es que el Seat 600 no era un utilitario ni el segundo coche de la familia, era el único vehículo y en él tenía que caber todo, incluida la suegra. Imaginarse a 5 personas dentro del 600 durante 4 horas de viaje nos parece una tortura hoy en día. Es normal: el concepto de confort ha cambiado mucho en 4 décadas… Intenta dormir hoy en un colchón de lana lleno de nudos o viajar en un autobús sin aire acondicionado, algo habitual en aquella época.

El Seat Mii es todo lo contrario. Gracias a su mayor anchura, se permite el lujo de contar con unos asientos que te tratan mejor que tu madre (comparados con los del 600 que, sin ser incómodos, tienen un carácter más parecido al de tu suegra y te recuerdan constantemente que estás gordo y ocupas demasiado). El maletero del Mii es una caverna, mientras que el 600 tiene dos “huecos” (uno tras los asientos traseros y otro bajo el capó delantero) para el equipaje. Alguna ventaja tendría que tener el diseñar un coche casi cúbico como el Mii: no se pierde ni un milímetro de espacio interior en proporción a su tamaño y, con casi 300 litros de capacidad, el maletero alberga lo que en el 600 solía ir sobre el techo.

Seat 600 vs Seat Mii, interior Seat 600, Rubén Fidalgo34
El volante del 600 parece aún más grande dentro del pequeño habitáculo.

Hasta ahora “va ganando” el Mii, con dos puntos a favor por su habitabilidad y confort a bordo, pero llega el momento de buscar un hueco donde aparcar y la tortilla se da la vuelta. Vale, el 600 no tiene dirección asistida, tampoco la primera y la marcha atrás sincronizadas, pero con 27 cm menos de longitud y una anchura mucho menor, casi lo puedes meter dentro del Mii. Para aparcar de oído no necesitas sensor de aparcamiento, esos parachoques de acero con bananas te avisan con un “clonk” que se oye mucho mejor que los pitidos de los sistemas modernos.

Llega el momento de dar un paseo en ambos. Me toca uno de los 600 más veteranos, exquisitamente restaurado y puesto a punto. Va como la seda, se nota que es un coche que usan con frecuencia y es de los mejores que he probado nunca: sin holguras, incluso la primera carece de ese ruido a “piñonería” que caracteriza al pelotilla. Calzo un 44, así que no encuentro dónde dejar el pie izquierdo cuando suelto el embrague y el codo me golpea contra la puerta, pero la dirección es suave, el motor mueve bien el cochecito y me reafirmo en que en 40 años han avanzado más los frenos que los motores. Los cuatro tambores del 600 necesitan más del triple de distancia para detener el coche que el Mii, y eso que este último pesa un 50% más que su “abuelo”… Punto para el Mii por comportamiento y capacidad rutera.

En definitiva, el Seat Mii demuestra que es capaz de aplicar de manera eficaz todo lo aprendido en 40 años fabricando coches. Supera a su predecesor en todo y además lo hace siendo claramente más barato (en proporción), pero del paseo en el Seiscientos no me olvidaré en la vida.

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

1 Comentario

Rubén Fidalgo 9 Julio, 2013

El Seat Mii llama la atención por aprovechar cada centímetro de su compacta carrocería.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba