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Cuándo debo cambiar o reparar el parabrisas del coche

26 Octubre, 2016, modificada el 7 Febrero, 2017 por

¿Cuándo debo cambiar o reparar el parabrisas del coche? Reparar el parabrisas del coche o cambiarlo, hoy en día, es en muchos casos un pequeño trámite de pocos minutos y de muy poco coste. No sólo las roturas son un motivo para cambiar de parabrisas, ahora verás por qué.

Cuándo debo cambiar o reparar el parabrisas del coche2

El parabrisas es un elemento que puede llegar a costar casi una fortuna en algunos modelos. Debido a sus curvaturas y tratamientos superficiales anti radiación, laminado, etcétera, hay algunos que superan fácilmente los mil euros, sólo el vidrio, sin el montaje ni las molduras o embellecedores que a veces también es necesario sustituir.

Es por ello por lo que es muy recomendable incluir las lunas en el coste de nuestro seguro obligatorio, algo que la mayoría de conductores hace. De este modo, nos sale mucho más económico hacer frente a estas costosas reparaciones. Precisamente por ello, por reducir costes, en los últimos años se han desarrollado mucho las técnicas que permiten reparar un parabrisas roto y así evitar su sustitución.

Personalmente soy más partidario de reparar cuando se puede que de cambiar la luna del coche. El motivo es que el sellado que puede hacer el fabricante en la cadena de montaje tiene mucha más calidad que el que podamos hacer con posterioridad.

Por qué debo cambiar o reparar el parabrisas

A cualquiera se le ocurre que una raja que atraviese el parabrisas es motivo para sustituirlo, pero hay muchos más defectos que son peligrosos para la conducción y que exigen su sustitución o reparación. Es más, muchos de estos defectos pueden provocar un rechazo a la hora de pasar la ITV, especialmente si estos defectos se encuentran en el campo de visión del conductor, por ejemplo:

  • Parabrisas rayado: la mayoría de las veces se debe a un mal mantenimiento de las escobillas limpiaparabrisas. Si no las cambiamos a tiempo, acaban produciendo rayas en el cristal que son muy molestas, porque reducen nuestra visión.
  • Parabrisas esmerilado: se trata de pequeños poros en la superficie del cristal provocados por circular por zonas con polvo y arena. Son peligrosos, porque hacen que las escobillas no limpien bien cuando llueve y también provocan una visión muy reducida con el sol de frente y por la noche con las luces del tráfico.
  • Bulleye: se conocen con este nombre las roturas que tienen forma como de uña rota en el cristal. Estos defectos no son causa de rechazo en la ITV, salvo que se encuentren directamente en el campo visual del conductor.
  • Rajas en el parabrisas: las rajas en el cristal suelen provocar rechazo en la ITV estén o no en el campo de visión, debido a que suponen un riesgo, puesto que estas rajas tienden a extenderse y suelen provocar la rotura total del cristal.
  • Despegado del laminado: a veces, en los bordes del parabrisas hay zonas que parecen estar empañadas, pero que, por más que las limpiemos, no desaparecen. Lo que está pasando es que se está despegando el laminado del parabrisas. Aunque nos parezca un único cristal, en realidad la luna del coche está formada por dos vidrios que se adhieren cada uno a una cara de una lámina de material plástico. Se hacen así para que no se desprendan trozos de vidrio en caso de rotura y queden pegados a esa lámina. A veces, los cristales se despegan de esa lámina y aparece este defecto, que se va extendiendo rápidamente, sobre todo en zonas húmedas y cálidas.

Qué se puede reparar y qué no

Este tipo de rotura no tiene reparación y sólo se puede sustituir el parabrisas.2
Este tipo de rotura no tiene reparación y sólo se puede sustituir el parabrisas.

Algunos de los defectos descritos anteriormente se pueden reparar, pero otros exigen la sustitución del parabrisas. En general, salvo que sean muy profundas, las rayaduras y los cristales esmerilados se pueden reparar haciendo un pulido con un equipo especial. Si la imperfección es muy profunda, no será posible pulir, de modo que el recurso será sustituir el cristal. En este caso, al no estar roto, no suele estar cubierto por la póliza de seguro.

El despegado del laminado del parabrisas no es reparable. Normalmente es un fallo que empieza en una esquina, por lo que no suele provocar rechazos en la ITV. Su única solución es sustituir el cristal.

En cuanto a las roturas, los chinazos conocidos como “bulleyes”, se pueden reparar fácilmente con unos adhesivos especiales y luz ultravioleta. Cuanto más tardemos en repararlos, más probable es que el cristal se rompa más y no se pueda reparar o que entre suciedad y la reparación posterior no sea correcta. Si ves este tipo de defectos en tu cristal, repáralos lo antes posible.

Las roturas con forma de estrella o rajas no son reparables en ningún caso. Además, suelen extenderse rápidamente, sobre todo si hay cambios bruscos de temperatura o si circulamos por zonas con baches o asfalto en mal estado.

 

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Rubén Fidalgo

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