Consejo

Cuál es el mantenimiento de un coche eléctrico

Ampliar

10 de diciembre, 2018

Aunque su tecnología es complicada, los coches eléctricos son más simples y tienen menos piezas que un coche con motor de combustión, de modo que su mantenimiento es completamente diferente. Así es el mantenimiento de un coche eléctrico.

Los coches eléctricos tienen muchas menos piezas que los que conocemos ahora con motores de combustión o de explosión. Además, la mayoría de esas piezas que no tienen son las que están sometidas a más desgaste, de modo que el mantenimiento de un coche eléctrico debería ser, en teoría, mucho más sencillo. Esto es cierto también en la práctica, pero siguen teniendo que ser revisados de manera periódica y esto tiene un coste, que al final es casi el mismo.

Puede que no tengamos que sustituir filtros ni aceite, pero para su revisión son necesarios equipos de diagnosis caros que los talleres deberán amortizar y eso repercute en la factura, así que, al final, lo comido por lo servido, como se suele decir.

Tal vez te interese nuestro reportaje sobre cómo debe ser un taller de coches eléctricos

Aunque un coche eléctrico no tiene tantas piezas como uno de combustión y los motores eléctricos no tienen aceite, sí es necesario cambiar determinados líquidos y muchos otros componentes son idénticos a los de un coche con motor de combustión, así que, por ejemplo, revisar el estado de los amortiguadores o el alineado de la dirección seguirá siendo como hasta ahora.

También los frenos, aunque en un coche eléctrico o en un híbrido nos hablen de frenadas regenerativas que desgastan menos los frenos, seguiremos teniendo un sistema hidráulico-mecánico que acciona los frenos en las ruedas, y eso se mantiene exactamente igual, seguirá siendo necesario cambiar el líquido de frenos cada 2 años, revisar el estado de los latiguillos, pastillas, etc.

Los coches eléctricos no se mantienen gratis

Los equipos de diagnosis son muy caros y los talleres deben repercutir su amortización en el precio de las revisiones y reparaciones.

Los equipos de diagnosis son muy caros y los talleres deben repercutir su amortización en el precio de las revisiones y reparaciones.

Ampliar

Los motores eléctricos no necesitan un sistema de refrigeración tan grande como uno de combustión, pero sí necesitan refrigeración y también es necesario cambiar el líquido refrigerante, aunque aquí se degrada menos y no se encarga de mantener frío el motor sino otras piezas en las que el calor hace mella en su rendimiento, principalmente en el equipo donde se efectúan los cambios de la corriente continua almacenada en las baterías y la alterna que consumen y generan los motores.

Por otro lado, lo que nos ahorramos en filtros y aceite también nos lo acabamos gastando en otras revisiones que se deben hacer. Una de las principales tareas de las revisiones periódicas de los coches eléctricos es comprobar el aislamiento eléctrico de todos los cables, motores y baterías. Esto exige de una serie de EPIS (equipos de protección individual) y aparatos de diagnosis, herramientas aisladas, etc., que son muy caros y que, lógicamente, nos repercutirán en el coste de la factura.

Tampoco es cierto que no tengan aceite. No lo tienen en los motores, pero sigue siendo necesario lubricar el sistema de piñones que desmultiplica las revoluciones del motor respecto a las de las ruedas, algo así como la caja de cambios y, salvo en aquellos en los que se monta un motor en cada rueda, también tienen grupos diferenciales que van lubricados con aceite, homocinéticas con grasa… de modo que también es necesario revisar su lubricación y el estado de sus sellos de hermeticidad.

Es cierto que los coches eléctricos gastan menos pastillas de freno que los de combustión porque se usan menos los frenos hidráulicos/mecánicos al aprovechar las frenadas para que los motores recarguen las baterías, pero lo que ahorramos en pastillas de freno casi lo vamos a gastar en neumáticos.

Un neumático se desgasta mucho más al arrancar o al frenar que rodando a 100 km/h. Los coches eléctricos tienen mucho más par de arranque que los de combustión y esto provoca un mayor desgaste de los neumáticos.

Al final tenemos que el mantenimiento de un coche eléctrico es muy similar al de un coche convencional. La diferencia es que no tendremos que cambiar el aceite, ni los filtros de aire y aceite, pero tendremos que revisar aislamientos y otros componentes. Como se suele decir en mi tierra “a vaquiña que entra pola que sale”, es decir, que lo que nos ahorramos por un lado lo gastaremos por otro.

Comparte este artículo:

Comentarios

jcl 12 diciembre, 2018

gracias ruben….un muy buen articulo.

Rubén Fidalgo 13 diciembre, 2018

Gracias a ti, un saludo.

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche