Consejos prácticos para conducir en la nieve

3 Enero, 2017 por

La conducción sobre nieve es algo a lo que no estamos acostumbrados en España. Con estos consejos prácticos podrás salir de algunas situaciones y evitar riesgos. Si quieres saber cómo frenar sobre la nieve o como salir del estacionamiento, sigue leyendo.

Consejos prácticos para conducir en la nieve3

En España no estamos muy acostumbrados a conducir sobre la nieve; apenas hay 3 meses al año en los que haya nevadas y suelen caer en zonas muy concretas. Ésta es la principal causa de nuestra falta de práctica a la hora de encontrarnos con este elemento en la carretera y también de que cometamos algunos errores y nos pongamos en situaciones de riesgo innecesariamente.

Lo primero que debemos tener en cuenta cuando haya nieve en la carretera es que se unen 3 factores de riesgo:

  • Mala visibilidad: por ello es prioritario encender siempre las luces y señalizar perfectamente nuestra posición (chaleco reflectante, triángulos…) en caso de estar inmovilizados.
  • Baja adherencia: implica siempre un riesgo y debemos minimizarlo. La regla básica es aumentar la distancia de seguridad, que, en el caso de la nieve o el hielo, debe ser más de tres veces la que guardaríamos en condiciones normales.
  • Bajas temperaturas: con el frío nuestros movimientos son más torpes, ya sea porque llevamos gruesas ropas de abrigo o porque estamos entumecidos. Al coche le pasa algo parecido (sobre todo a los neumáticos que no son de invierno), así que paciencia con él.

Otra cosa que debemos tener clara, para aplicar la mayor precaución posible, es que con las nevadas las condiciones meteorológicas y de la carretera pueden cambiar bruscamente. En pocos minutos puede hacerse impracticable un recorrido que era seguro antes. Ser previsores es fundamental para anticiparnos a los posibles problemas. Si no vamos equipados, la temperatura es baja y nieva copiosamente, es mejor buscar un lugar en el que pasar el tiempo de forma segura y confortable en lugar de arriesgarse a pasar y quedarnos atrapados.

Un fallo muy común es que nos acostumbramos a la nieve y acabamos asumiendo riesgos que acaban con el coche fuera de la carretera. Durante los primeros kilómetros con la carretera nevada, somos muy prudentes porque nos coge por sorpresa y es un elemento que desconocemos. A medida que recorremos kilómetros y no nos pasa nada, vamos bajando la guardia y subiendo la velocidad. Casi nunca hay accidentes en el inicio de un tramo nevado, sino en mitad de éste.

Consejos básicos de conducción en nieve

Mantener una velocidad uniforme y una distancia holgada de seguridad son reglas básicas para circular sobre nieve.3
Mantener una velocidad uniforme y una distancia holgada de seguridad son reglas básicas para circular sobre nieve.

Una vez aclarados los conceptos anteriores, pasamos a describir cómo debemos efectuar las maniobras básicas para conducir en nieve. La regla fundamental es que debemos ser extremadamente suaves con el acelerador, el freno, el cambio y el volante.

Cómo iniciar la marcha sobre nieve

¿Cómo caminas sobre el hielo? Con mucho cuidado e incluso a gatas. La ventaja sobre la nieve de un coche de tracción total no es que tenga más adherencia, sino que cada rueda recibe menos potencia al repartirse ésta entre 4 y no entre 2 ruedas. Nosotros podemos reducir la potencia que llega a las ruedas para evitar que patinen usando marchas largas. En lugar de salir en primera, deberemos iniciar la marcha en segunda (incluso en tercera si estamos en llano) sin apenas acelerar y jugando con el embrague para que no se cale el coche.

Hay una expresión inglesa que es perfecta para esta situación: “Take it easy”. Es algo así como “hazlo fácil”. Cuanto más le facilitemos al coche el avance, mejor. Si tenemos que salir desde parado, es mucho más fácil hacerlo con las ruedas rectas que giradas. Haz la prueba un día: pon el coche en una zona completamente llana, quita la marcha y el freno y trata de empujarlo con la dirección girada a tope o con las ruedas rectas, verás que con ellas giradas es mucho más pesado.

Inicia la marcha con las ruedas rectas y, en cuanto el coche empiece a rodar, vete girando poco a poco. Si giras las ruedas de golpe, lo más seguro es que acabes quedándote parado o incluso que el coche vaya hacia el lado contrario al que giras.

Cómo frenar sobre nieve

Si lo que queremos es reducir la velocidad, lo mejor es hacerlo con mucha suavidad sobre el freno. Hoy en día, con el ABS en casi todos los coches, mantendremos la capacidad de dirigirnos con el volante, pero las distancias de frenado se van a multiplicar incluso por 10. Por eso es vital mantener una distancia de seguridad mucho mayor. Si necesitamos detenernos en la menor distancia posible, es mejor salirse de la rodera por la que circulamos. La nieve que se amontona delante de las ruedas nos frenará más rápidamente.

El problema es que es muy probable que, después, no podamos salir de donde nos hayamos parado, tendrán que remolcarnos o tendremos que apartar la nieve de alrededor de las ruedas e incluso la panza del coche para salir, pero, al menos, nos habremos detenido lo antes posible y evitado el impacto.

Cómo circular sobre nieve

Mientras estemos rodando en línea recta, no hay ningún problema sobre la nieve. Lo complicado es tomar una curva, frenar e iniciar la marcha. De lo que se trata entonces es de intentar ir el máximo tiempo posible a una velocidad constante (sin tener que acelerar ni frenar) y en una trayectoria lo más rectilínea posible.

Mantener una velocidad uniforme es muy sencillo si seguimos una regla de oro: DEJA DISTANCIA CON EL COCHE DE DELANTE. Si vamos muy pegados, sus cambios de ritmo nos afectarán y nos obligan a frenar más bruscamente (y recuerda que ser brusco es lo último que debes hacer). Si el de delante comete un error y se sale de la carretera, podemos anticiparnos y esquivarlo sin tener que dar un volantazo ni un frenazo.

Seguir una línea recta es imposible, porque las carreteras tienen curvas, así que lo que debemos hacer es llevar una velocidad uniforme, lo bastante baja como para que podamos trazar una curva con la poquísima adherencia disponible.

No te embales en las zonas rectas, porque luego tendrás que frenar en las curvas… y frenar es un problema y tratar de acelerar al salir de la curva, también. Hay que ser disciplinado, fijar una velocidad segura y mantenerse dentro de ese rango.

Vídeo: cómo conducir en nieve

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Rubén Fidalgo

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