Reportaje

Cómo vender tu coche fuera de España

2 fotos

Ampliar

05 de septiembre, 2018

¿No te acaba de llegar esa oferta que tú consideras justa? ¿Tienes un clásico y quieres sacarle el máximo provecho posible a su transferencia? Te contamos cómo puedes ampliar el número de ofertas vendiendo tu coche fuera de España.

A más de uno se le habrá ocurrido la idea de vender su coche fuera de nuestras fronteras. Esto se puede hacer de una manera relativamente fácil a nada que sigamos unos sencillos consejos.

También es verdad que el mercado de segunda mano en nuestro país no es excesivamente atractivo a los ojos de los europeos (poca variedad, poca exclusividad, precios elevados), pero, aun así ,la red de redes –Internet- y la libre circulación de personas y mercancías nos brinda la posibilidad de ampliar nuestras opciones de venta a todo nuestro continente y prácticamente al resto del mundo. Ello conlleva, eso sí, una serie de consideraciones aparte, sobre todo logísticas si hay mar de por medio, que hoy no vamos a tocar.

Como dije una cosa respecto a nuestro mercado de segunda mano, digo la otra referente al mercado de coches clásicos. En pocas partes se consiguen tan baratos como en España, pues su demanda es realmente baja y muy poquita gente aquí está dispuesta a desembolsar 150.000 euros por un Porsche 930 Turbo de primera generación en perfecta condición, cuando en Alemania o en Países Bajos, por ejemplo, habría tortas por él.

Si ése es tu caso (envidio tu suerte), lo mejor es acudir a casas de subastas como Bonham´s o Sotheby´s acostumbradas a vender ese tipo de productos en todo el mundo a cambio de una jugosa comisión. Recientemente ha aparecido la más “mundana” Catawiki, que también cobra comisión, pero goza de una difusión más amplia, a pesar de que sus ventas “reales” sean mucho más bajas.

Cómo anunciar el coche para venderlo fuera de España

Sea como fuere y tengas el modelo que tengas, lo primero para vender el coche fuera es poner un anuncio en aquellos portales con un perfil más europeo (aquellas plataformas que te dejen publicar un mismo anuncio para toda la UE). Y, por supuesto, en él te vas a tener que trabajar los idiomas.

Obviamente vas a tener que crear un texto como mínimo en inglés (da rabia, sobre todo cuando Gran Bretaña va a dejar de formar parte de la Unión Europea, pero es lo que hay), al que yo añadiría otro en alemán y tal vez en francés. Sí, a todos nos gusta que nos hablen en nuestro idioma, aunque gocemos de cierta desenvoltura en otro distinto.

Si no lo podéis hacer vosotros, conseguid a alguien que de verdad lo hable y lo escriba, pues usar un traductor automático hará que vuestro anuncio sea visto con “cierta suspicacia” por los posibles interesados (ya sabéis lo de los timos en Internet y el lenguaje generalmente incorrecto que utilizan).

Y, dicho esto, en ese texto habréis de ser lo más descriptivos posible. Tened en cuenta que, si ya desplazarse de Zaragoza a Murcia a ver un coche es incómodo, venirse desde Heilbronn a Aranjuez y encontrarse con otra cosa distinta a lo que se creía puede fastidiar bastante.

Puede que te interese: Cómo describir el estado de un coche usado

También aconsejo que anotéis que el contacto sea preferiblemente por correo electrónico. Que los alemanes son mucho de llamar y os pueden coger con el pie cambiado. Así, por email, manejaréis mejor los tiempos de la negociación, os dará tiempo a exponer lo que queréis decir o resolver las dudas de manera más concreta y clara (y quedará todo por escrito).

Si todo esto se ha hecho bien y a tu coche le hemos encontrado un comprador allende nuestras fronteras, sólo queda pactar el pago y la entrega, amén de otras consideraciones administrativas.

Normalmente es el comprador quien se hace cargo de los costes del transporte.

2 fotos

Ampliar

Lo suyo es que el comprador venga a por el coche, que ya te haya pagado una parte por transferencia y que acuda con otra en efectivo. Aquí parece que el dinero contante y sonante lo quieren eliminar (o quedárselo todo los bancos), pero te aseguro que por ahí fuera lo siguen usando.

Por supuesto, necesitaremos un contrato de compra-venta en los idiomas de comprador y vendedor. Y ambos firmados y por duplicado. Algunos recomiendan que dicho documento esté elaborado o visado por un traductor jurado, pero en realidad no hace falta.

Si vendes el coche fuera de España, tendrás que darlo de baja en la DGT

Lo que sí que necesitará el comprador,, para matricular en su país el coche, es que esté dado de baja en España.

Para ello, hay que solicitar la baja definitiva por exportación o tránsito comunitario en la Jefatura de Tráfico de tu comunidad. Creo que vale poco más de 8 euros.

Lo rellenaremos y lo presentaremos junto con el DNI del titular del vehículo (vendedor), el permiso de circulación del coche, la tarjeta de inspección técnica (ficha) y el recibo del último impuesto municipal sobre vehículos de tracción mecánica. Se ha de estar al corriente del pago o no te podrán dar el coche de baja. Si el coche está exento del mismo, debes aportar el justificante que lo acredite.

A ello se ha de añadir el contrato de venta del que ya hablamos.

Con todo esto, la DGT procede a la baja por exportación, anulando el permiso de circulación español, que te será devuelto pero con una anotación (sello) al igual que la ficha técnica. Con ambas cosas en regla, el comprador podrá matricular el coche en su país sin ningún problema.

Este trámite se puede hacer con el comprador presente –ojo, en muchas oficinas de la DGT hay que pedir cita para este asunto- o, si ha habido “feeling”, hacerlo tú a posteriori y mandarle por mensajero o correo certificado a su ciudad la ficha y el permiso ya anulados.

No es recomendable hacerlo antes, puesto que, si por algún motivo se fastidia la venta, tú te vas a quedar con un coche dado de baja que no vas a poder rehabilitar para circular en España.

Cómo transportar a otro país el coche vendido

En cuanto al transporte, se valora mucho si se le puede facilitar a través de las muchas empresas que operan en nuestro país, pero también cabe la posibilidad de que se lo quiera llevar rodando.

A ver, que te puedes fiar de que no vaya a pasar nada y que, puesto que tiene una placa europea, tire millas con ella hasta su casa. Pero es un riesgo. Se pueden pedir unas placas verdes provisionales, pero dejan de valer en cuanto llegue a la frontera. Lo mejor es contratar una grúa y pactar quién se hace cargo del coste. Suele ser el comprador, pero igual nos compensa ir a medias.

Y ya está. Nuestro coche disfrutará de una nueva vida en otro país de nuestro continente con un dueño que seguro lo cuidará, pues mucho le habrá de gustar si ha venido hasta aquí a por él…

¡Descubre la web de Curro San Miguel y hazte con sus libros!

Comparte este artículo:

Artículos similares

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche