Reportaje

Cómo evitar averías en los asistentes de conducción

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25 de enero, 2019

Los coches a la venta en la actualidad están repletos de sistema de asistencia avanzada a la conducción, conocidos como ADAS por sus siglas inglesas. Si quieres evitar gastar un dineral en reparar averías, sigue estos consejos para alargar su vida.

Como de costumbre, estos sistemas empezaron a instalarse en modelos de gama alta y poco a poco se han indo implantando en el resto. En la actualidad, si una marca quiere que su criatura tenga una buena puntuación en los ensayos EuroNCAP, no hay más alternativa que cargarlo de ADAS.

El precio de su instalación se ha abaratado mucho gracias a su gran difusión, pero sus averías no son nada baratas, así que no está de más el conocer algunos detalles para evitar problemas con ellos. La buena noticia es que cuidar los asistentes a la conducción no es complicado y basta con no hacer las cosas rematadamente mal para mantenerlos a salvo.

Para saber cómo cuidarlos hay que tener en cuenta cómo funcionan sistemas como el asistente de frenada de emergencia, la alerta de colisión, el sistema de mantenimiento en el carril, etc.

Aunque son dispositivos muy complicados, simplificando su funcionamiento tenemos que la mayoría de ellos se basan en varios sensores (cámaras, infrarrojos, láser, radares…) que van montados principalmente en el parabrisas, el faldón o la parrilla delantera.

Pese a que estos sensores van instalados de forma que están protegidos, van montados en las partes más expuestas del coche a impactos, y ahí es donde está el problema.

El parabrisas afecta a los ADAS

Los sensores de los asistentes de conducción se concentran principalmente tras el retrovisor interior, en el parabrisas.

Los sensores de los asistentes de conducción se concentran principalmente tras el retrovisor interior, en el parabrisas.

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Existen algunos mitos sobre si los autolavados pueden estropear el rendimiento de los sistemas de asistencia avanzada a la conducción, que si determinados jabones pueden dañarlos, etc. La mayoría de estas afirmaciones son bulos, pero sí hay cosas que debemos evitar para proteger estos sensores.

El primer consejo y más evidente es que seamos cuidadosos en las maniobras y evitemos “aparcar de oído” para evitar golpear los sensores que van montados en el faldón o en la parrilla delantera. Tampoco es buena idea poner pegatinas o elementos como las protecciones de goma que se ponen a veces en los bordes de los parachoques, ya que, aunque no lo parezca, podemos estar apantallando su “campo de visión”. Aunque no pongamos ese accesorio justo delante del sensor, puede que tape parte de su ángulo de barrido, así que mejor no instalar nada en el frontal del coche.

El segundo consejo es cuidar el parabrisas. Utilizar escobillas en mal estado que puedan rayarlo es uno de los errores más frecuentes y, por ahorrar apenas 10 euros podemos provocar fallos graves y caros. Mantén en buen estado los limpiaparabrisas.

Por último, cambia el parabrisas lo antes posible en caso de rotura en un centro especializado y evita reparaciones de mala calidad. Los defectos en el parabrisas, además de afectar al correcto funcionamiento de estos sistemas (que son de seguridad), pueden dañar los sensores, que pueden ser más caros que el propio parabrisas.

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