Cómo envejece nuestro coche al sol

31 Julio, 2017, modificada el 3 Agosto, 2017 por

La radiación solar afecta a nuestro coche, no sólo por las elevadas temperaturas sino también debido al efecto de los rayos ultravioleta. Ellos son el principal factor de envejecimiento cuando exponemos nuestro vehículo al sol.

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Ha llegado el calor y los días de sol eterno. Nuestros coches, al igual que nosotros, sufren con el sol y el calor. Muchos de los componentes de nuestro vehículo se ven expuestos a la radiación solar y el calor extremo: la consecuencia será un envejecimiento prematuro de nuestro vehículo. Te contamos cómo envejece nuestro coche al sol y, a continuación, te damos pistas para que lo protejas.

En verano debemos ser más cuidadosos, si queremos conservar correctamente nuestro coche. Los días más largos y las temperaturas más elevadas propician el desgaste de diferentes elementos del vehículo. Los factores que se ven implicados en este envejecimiento son:

  • La radiación ultravioleta
  • Calentamiento

 

Así envejece el exterior del coche

Como es obvio, la exposición a los rayos solares afecta de forma diferente a cada uno de los componentes de nuestro coche. Los primeras partes afectadas por el paso de las horas bajo el sol serán aquellas que se encuentren en el exterior o directamente expuestas, como la pintura, las molduras y gomas, los faros y pilotos y el salpicadero y la bandeja trasera.

La pintura se ve atacada por el sol y sufre la pérdida de brillo y/o de color. Los colores que peor sufren su exposición al sol son rojo, amarillo, negro y blanco. Es muy habitual que los rojos tiendan convertirse en rosas, los amarillos acaben beige y los blancos pierdan el brillo con el que salieron de fábrica.

La exposición a la radiciçon ultravioleta incrementa el desgaste de los elementos de nuestro vehículo.5
La exposición a la radición ultravioleta incrementa el desgaste de los elementos de nuestro vehículo.

Las molduras y gomas pierden sus propiedades, resecándose y adquiriendo cierto tono blanquecino. Especial importancia tienen las escobillas de los limpiaparabrisas, que se resecan con mucha facilidad. Las juntas de las puertas y del maletero pueden llegar a perder su estanqueidad, además aumenta su fragilidad y se agrietan.

Los faros y pilotos, fabricados en materiales plásticos, también tienen una factura que pasarnos por estar expuestos al sol. Las tulipas de los faros delanteros pierden su brillo y, lo más importante, tienden a volverse opacas, lo que impide que la luz de nuestras bombillas ilumine correctamente la carretera. Los pilotos pierden color y pasan de rojo y naranja a blanco; el problema en este caso es que no se nos verá adecuadamente, además de que no señalizaremos de forma correcta (ya ya conocéis  la importancia de ver y ser vistos cuando circulamos).

Zonas más sensibles del interior del vehículo

Por último, elementos que se encuentran en el interior de nuestro coche pero a los que afecta enormemente la exposición solar son el salpicadero y la bandeja trasera. Son las zonas del habitáculo de un coche más expuestas al sol, que incide más en ellas porque se sitúan tras grandes cristales muy inclinados que facilitan la entrada de radiación solar.

Tampoco debemos olvidar el volante, la tapicería, los paneles de las puertas…, pero estos elementos se ven menos afectados por estar menos expuestos al sol. Y cuidado con nuestro parabrisas: si tiene algún impacto, con el calor es más probable que se agrande y acabemos sin luna (mira cómo se rompe una luna con impacto).

Salpicadero Mercedes Clase E5
Salpicadero Mercedes Clase E

Además, los nuevos y complejos sistemas de infoentretenimiento pueden dejar de funcionar o sufrir daños por sobrecalentamiento. Componentes electrónicos como los procesadores o, incluso, las pantallas necesitan de ambientes óptimos para su funcionamiento, y no son los 60 grados (en ocasiones más) que puede haber en el habitáculo de nuestro coche al sol. Quizá el sistema de tu coche tenga una programación de seguridad que lo apague o quizá no. Este es un problema que las marcas tratan de solucionar con disipadores y espacios en el salpicadero para evacuar el calor (un ejemplo es el Mercedes-Benz Clase E).

Cómo debemos proteger nuestro coche del sol

Un parasol ayudará a que tu coche se mantenga en óptimas condiciones.5
Un parasol ayudará a que tu coche se mantenga en óptimas condiciones.

Lo primero será buscar siempre un lugar a la sombra para aparcarlo, aunque no podremos evitar la exposición al sol cuando circulamos. Si no encontramos sombra, tampoco deberíamos estar preocupados por el envejecimiento de nuestro coche. Para solventar este problema, en el mercado se encuentran disponibles diferentes ceras que protegerán nuestra carrocería de la radiación ultravioleta. Es recomendable proteger la carrocería antes del verano y antes del invierno.

Recurrir al típico parasol es una solución fácil para preservar volante y salpicadero, incluso los asientos delanteros (además de que no sufriremos al coger el coche a mediodía…).

Tampoco debemos lavar el coche cuando esté caliente, los shocks térmicos a los que exponemos la carrocería estropearán el aspecto de nuestro vehículo.

Como ves, con eso pequeños cuidados, tu coche no sufrirá tanto el envejecimiento por radiación solar. Si eres de los que cuidan su vehículo, aquí tienes nuestro especial con consejos y trucos para mantener el coche como nuevo.

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Carlos Pascual

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