Cómo y dónde guardar tu coche durante mucho tiempo

21 septiembre, 2016 por

Una residencia ocasional en el extranjero, una grave avería mecánica, un desuso provisional del vehículo, una baja médica o, simplemente, unas largas vacaciones son algunos de los motivos por los que conviene saber cómo “hibernar” correctamente nuestro vehículo.

Cómo y dónde guardar tu coche durante mucho tiempo3

“Te dejo las llaves; si eso, le echas un ojo y de vez en cuando me lo arrancas y le das una vuelta”. Eso fue todo lo que me dijo mi amigo Pablo cuando decidió irse a trabajar un año a Florida dejando atrás su querido Volkswagen Golf GTi en su plaza de garaje a las afueras de Madrid.

Pues mira qué bien. Gracias a los doce meses que me tuvieron “esclavizado” él y su coche, a su regreso el Volkswagen estaba listo para ser usado desde el primer día. Y  me amenazó con una nueva marcha incluso más larga, a lo que yo le dije “o lo vendes o lo hibernas, pero hacer de nuevo lo mismo es estar perdiendo el tiempo (mi tiempo) y el dinero (su dinero)”. Y decidió hibernarlo, o sea, retirarlo de la circulación hasta su regreso.

A la hora de guardar un coche durante largo tiempo sea por el motivo que sea, hay que observar una serie de sencillos consejos tanto mecánicos como administrativos que nos ahorrarán quebraderos de cabeza. Y sólo hace falta paciencia… y una plaza de parking.

Sí, porque, si lo que deseas es conservar tu vehículo en la calle, ten por seguro que no te lo vas a encontrar en el mismo estado en el que lo aparcaste. Incluso puede que ni siquiera lo encuentres, y no sólo por los cacos, sino porque, en función de las ciudades y sus normativas, un coche aparcado en la calle más de “X” días pasa a ser un coche abandonado y te van a multar y seguramente retirar el vehículo. Tenlo muy en cuenta… Mejor a cubierto o en una parcela de tu propiedad. Pero, antes de llegar a eso, vamos con las consideraciones burocráticas.

Si vas a dejar tu vehículo sin mover durante más de un año, lo más recomendable es dejar el coche "hibernado". 3
Si vas a dejar tu vehículo sin mover durante más de un año, lo más recomendable es dejar el coche “hibernado”.

Trámites para “hibernar” tu coche

Lo suyo es gestionar una “baja provisional del vehículo”. Esto se pide en la Jefatura Provincial de Tráfico oportuna con el consabido impreso. Tienes que presentar tu documentación como titular del vehículo y su documentación, que quedará retenida. Te cobrarán unos 8 euros de tasa, pero con esa baja temporal quedas eximido del pago del Impuesto de Circulación y puedes dar de baja el seguro, ya que lo que estás diciendo es que ese coche no va a circular durante un largo periodo de tiempo.

Cómo dejar el coche bien preparado

Bueno, pues ya estamos de baja y sin seguro. Ahora nos ponemos con el coche en sí. Algunas personas se complican la vida drenando líquidos, purgando válvulas etc, pero eso para mí más que hibernar es embalsamar, y en su día no queremos despertar una momia sino un coche funcional.

Por ello nos vamos a limitar a dejar los líquidos como están y donde están, guardando una nota en la guantera con las cantidades que nos ayude a revisar si ha habido pérdidas a nuestro regreso. De todas formas, si el tiempo de estacionamiento ha sido superior al año, a la “vuelta a la vida” conviene hacer un cambio de líquidos “preventivo”.

Lo que sí recomiendo desde el punto de vista mecánico es dejar liberado el freno de mano para que no se agarrote. En coches modernos es más complicado, porque son eléctricos y automáticos, pero, en los más antiguos, mejor dejarlo bajado si se puede en función de la orografía del terreno.

Y claro, eso nos hará calzarlo, lo que nos lleva a mi segunda recomendación: soportes para las ruedas. Los más famosos se llaman “autoshoes” y, además de sujetar el coche, mantienen la forma redonda de las ruedas conservando la presión y evitando deformaciones. Son baratas y resultan muy prácticas para este fin.

Optativo sería ya el recurso a los mantenedores de batería. Son unos artilugios que se enchufan a los bornes y cargan la batería ellos solitos cuando detectan una bajada en la tensión. Aunque es verdad que no conviene dejar mucho tiempo un coche sin alimentación eléctrica –y menos los más modernos, que son todo electrónica-, muchos de estos aparatos tienen que estar enchufados a la luz, lo que hace necesario un enchufe que no siempre tenemos a mano. Con un coche algo más talludito, mejor desactivar uno o los dos bornes y cruzar los dedos, para que lo único que se desprograme sea la radio.

Recuerda que si puedes, contra lo que puedas creer, dejar el freno de mano quitado es la mejor opción. 3
Recuerda que si puedes, contra lo que puedas creer, dejar el freno de mano quitado es la mejor opción.

Preparar el mantenimiento en tu ausencia

Es importante que sepas cómo mantener tu vehículo. Por supuesto, el coche debe quedar cerrado y las ventanillas subidas. Algunos prefieren dejar un dedito bajado para que “circule el aire”. Eso es una chorrada. Lo único que va a circular es el polvo y los bichos. Los coches no son totalmente herméticos y, por otro lado, tampoco vamos a dejar a nadie dentro respirando ni en descomposición, con lo que no va a necesitar “corriente”. A todo esto, limpiad bien el interior, porque, como dejéis restos de un bocata de mortadela… a los dos años cerrado no le vais a quitar el olor ni sumergiendo el coche en Channel Nº5.

Una recomendación más es cubrir la carrocería del vehículo, como hacen las madres con los muebles de la casa de la playa. Si va a estar en interior, basta con una funda barata o con una porción de unos plásticos multiuso que venden en rollos de 50 metros de largo por 3 de ancho en las tiendas de bricolaje.  Así nos libramos de polvo, huellas de gatos o sospechosas marcas en círculo que coinciden al milímetro con las dimensiones del culo de una lata de cerveza (creedme, me ha pasado).

Para el exterior, mejor escoger una funda fuerte impermeable y resistente a rayos UVA. Son caras, pero merecen la pena, porque, además, son las que mejor ajustan, y eso –o asegurarla de alguna manera- va a ser crucial para que no se la lleve el viento a los dos días y hayamos hecho el “canelo”.

El último consejo me lleva inevitablemente al principio del artículo: tener a alguien que se pase de vez en cuando a verlo. Y es que, en este nuevo tiempo en que algunos quieren automatizarlo todo, no hay nada como un humano para quitar un avispero del escape o colocar un cartón en los bajos ante un incipiente goteo. Al fin y al cabo… ¿para qué están los amigos?

¿Te interesan los artículos sobre coches de ocasión? Echa un vistazo a la web del autor de este reportaje, Curro San Miguel.

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Curro San Miguel

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