Reportaje

¿Cómo debe ser un taller de coches eléctricos?

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27 de septiembre, 2018

Las ventas de coches eléctricos están en pleno auge y, aunque todavía son nuevos y están en garantía, pronto empezarán a entrar por las puertas de los talleres, así que no está de más que nos vayamos preparando para ello.

Los talleres de automóviles están viviendo unos tiempos muy complicados. Los márgenes son cada vez menores, la complejidad de los vehículos exigen herramientas cada vez más caras y una formación más especializada y, para colmo de males, todo apunta a que en una o dos décadas lo que les entre por las puertas del taller sean más vehículos eléctricos e híbridos que de combustión.

Aunque en la actualidad apenas hay 13.000 coches eléctricos circulando por las carreteras españolas y, además, se trata de vehículos todavía muy nuevos que acuden a sus talleres oficiales para ser reparados en garantía, poco a poco se van disparando las ventas de coches eléctricos e híbridos y éstos van envejeciendo.

Es cierto que todavía no hay demasiada demanda de talleres especializados en coches eléctricos, pero tampoco hay oferta y puede ser un buen momento para anticiparse a la competencia y estar bien posicionado para cuando el mercado termine de decantarse por los eléctricos (por si estás pensando en montar un taller).

Lo cierto es que, ya en la actualidad, los mecánicos necesitan tener una formación más completa en electrónica y electricidad que en mecánica. Ya hace décadas que la mayoría de los problemas que hacen que el coche acabe en el taller son eléctricos o electrónicos en vez de mecánicos y un osciloscopio o un equipo de diagnosis son ya herramientas tan necesarias en el taller como unos alicates.

Coches eléctricos: menos averías, pero más caras

La mayoría de los componentes de un coche eléctrico no son reparables, simplemente se sustituyen.

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Uno de los problemas para la red de reparación y mantenimiento de vehículos con la llegada del coche eléctrico es que se trata de automóviles mucho más sencillos desde el punto de vista mecánico, con casi la mitad de piezas y que requieren de mucho menos mantenimiento. Los motores eléctricos no llevan aceite que haya que cambiar, ni filtros, ni la mayoría de sus componentes están sometidos a desgaste, simplemente porque no rozan como sí lo hace un cigüeñal o unos pistones.

En un coche eléctrico siguen existiendo componentes puramente mecánicos, como los frenos hidráulicos, la dirección, la suspensión… pero son elementos que no suelen dar demasiadas averías y basta con un mantenimiento periódico. Cambiar los amortiguadores, alinear la dirección o sustituir el líquido o las pastillas de freno son tareas que se seguirán llevando a cabo más o menos como hasta ahora.

Tal y como se fabrican los motores y los componentes eléctricos en la actualidad, no hay mucho margen para reparar ninguna avería en el sistema eléctrico del coche. La mayoría de las averías se solucionarán sustituyendo el componente completo en mal estado. Un cable rozado tendrá que ser sustituido en su totalidad por seguridad, nada de cinta aislante para empalmar otro trozo, el motor eléctrico no se puede abrir y reparar… sólo las baterías se pueden desmontar y sustituir sólo las celdas que estén defectuosas, el resto, será sacar el viejo y poner uno nuevo.

En la actualidad, la mayoría de las averías por las que entran los coches eléctricos en los talleres se centran en fallos con los puertos de carga, normalmente provocadas por una mala manipulación de los enchufes, o bien defectos en las celdas de las baterías.

Talleres para coches eléctricos: lo primero es la seguridad

Todos los coches eléctricos e híbridos disponen de un cortacorrientes para la red de alta tensión.

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Cambiar una pieza suele ser más sencillo que repararla. En este sentido parece que el trabajo de los mecánicos de coches eléctricos se presenta sencillo, pero para nada será así. Sí, los sistemas de diagnosis online y la realidad aumentada facilitarán mucho la tarea, pero todo será mucho más complicado y, además, surge otro gran problema: la seguridad.

Las explosiones espectaculares en las películas de acción hacen que todos le tengamos mucho miedo a la gasolina. Parece que cualquier cosa puede hacer explotar un coche. Sin embargo, esto no es así y, aunque se trata de un líquido inflamable, se ve, se huele y antes de arder avisa con muchísima antelación. Si hay una fuga de combustible en el motor, te das cuenta rápidamente.

La electricidad ni se ve, ni se oye, ni huele… Puedes acercarte a un coche en el que no aprecies absolutamente nada raro y morir electrocutado en un instante. En la actualidad, los mecánicos están acostumbrados a lidiar con tensiones entre 6 y 24 voltios, una diferencia de potencial muy pequeña que hace que nuestra piel (si no tenemos heridas ni las manos mojadas con agua salada) sea un aislante lo bastante bueno como para que no nos pase corriente.

En un coche eléctrico se trabaja con tensiones entre los 350 y los 450 voltios y con intensidades muy elevadas, más que de sobra para dejarnos fulminados.

Sin lugar a dudas, la seguridad es el punto más importante en un taller de coches eléctricos y los mecánicos deberán tener la titulación oportuna para trabajar con media tensión, así como los EPIS  (equipos de protección individual: guantes, gafas, calzado aislado…) necesarios.

Los talleres que ya trabajan con híbridos y coches eléctricos tienen mecánicos especializados en este tema. Lo primero que hacen cuando entra un coche al taller, aunque sea para algo que en principio no esté relacionado con nada mecánico como pintar una puerta, por ejemplo, es cortar la corriente de alta tensión del coche y dejar sólo la de 12 voltios de la red de a bordo (los elevalunas, las luces, la radio… Todo esto funciona exactamente igual en un coche eléctrico que en uno de combustión).

Una vez aislado el circuito de alta tensión, se señaliza que el vehículo es seguro para su manipulación y el resto de mecánicos, chapistas, pintores… pueden trabajar en él.

Viendo esto, queda claro que un taller para coches eléctricos tendrá que hacer una fuerte inversión en la formación necesaria para trabajos con media tensión, en los equipos de protección (guantes y calzado aislante, gafas, etc) y también en el utillaje necesario para las tareas bajo tensión (herramientas aisladas, equipos de diagnosis, comprobadores de aislamientos eléctricos…).

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Comentarios

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  • Oscar

    Muy buen articulo de lo que tendría que tener un taller para acoger a coches eléctricos. Puede ayudar a cualquier taller a especializarse desde ya, en el mantenimiento y reparación de coches eléctricos e híbridos. Con su Box Eléctrico tienes todo lo necesario para ello.

  • Carlos Hernández

    Excelente artículo. Me ha ayudado a entender todo lo que se debe de tener en cuenta para la puesta de un taller de éste tipo, sobre todo con el manejo de media tensión.

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