Reportaje

VÍDEO | Cómo conducir mejor un coche híbrido

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02 de octubre, 2019

La conducción de un coche híbrido es muy fácil y, además, por su forma de funcionar, poco a poco nos vamos acostumbrando a conducirlo "como a él le gusta". El proceso de adaptación es sencillísimo, pero con estos consejos ahorraremos todavía más combustible.

En este video práctico de Autocasión te mostramos algunas peculiaridades de los coches híbridos para que le saques más partido y los conduzcas aprovechando todas sus ventajas. De este modo ahorrarás mucho dinero y disfrutarás más de tu coche.

Lo primero que debes saber es que la conducción de los coches híbridos es muy sencilla y tal vez sea ésa una de sus grandes ventajas, incluso por encima de los consumos, que pueden no ser tan bajos como nos imaginamos.

Lo segundo que conviene tener claro es cuáles son las ventajas de un híbrido convencional, ya que dependiendo del uso puede ser una buena alternativa o no. En general, para un uso intensivo en ciudad son perfectos, pero para recorrer largos viajes por carretera no son eficaces al no poder aprovechar tanto sus ventajas energéticas.

La gran ventaja de un coche híbrido “auto recargable” -como los denominan ahora, aunque es un eufemismo- es que tenemos un sistema eléctrico que permitirá aprovechar una energía que se desperdicia en muchas ocasiones en un coche normal para utilizarla en momentos en los que nos conviene.

En concreto, lo que hace más eficiente a un coche híbrido principalmente es que, en lugar de transformar sólo en calor la energía cinética cuando frenamos o reducimos, el sistema eléctrico permite transformar esa energía en electricidad y almacenarla en una batería más o menos compacta para poder utilizarla luego cuando nos convenga.

Los motores de combustión tienen un buen rendimiento y contaminan relativamente poco cuando trabajan en un régimen constante. Es en las transiciones (cuando aceleramos para ganar velocidad o cuando iniciamos la marcha) cuando más consumimos y contaminamos y ahí es donde precisamente un coche híbrido aprovechará esa energía acumulada en la batería para ayudar al motor de combustión, en esas fases en las que rinde peor y gasta y contamina más.

Teniendo esto claro ya te imaginas cuál va a ser la base de nuestros consejos para conducir un híbrido de forma eficaz:

  1. Cómo aprovechar al máximo la capacidad de generar electricidad en las frenadas y deceleraciones.
  2. Cómo usar correctamente esa energía cuando sea necesaria.

Los coches híbridos tienen dos sistemas de frenado

En un coche híbrido o eléctrico, tenemos dos sistemas de frenado, el hidráulico convencional y una frenada regenerativa.

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Para el primer apartado necesitamos saber que en los coches eléctricos e híbridos hay dos sistemas de frenado:

  • Un freno hidráulico convencional como el que tienen todos los coches desde hace casi un siglo
  • Un freno electrodinámico

El freno hidráulico básicamente lo que hace es transformar la energía cinética del coche en movimiento en calor producido por la fricción de los discos freno.

El freno electro dinámico o regenerativo lo que hace es básicamente lo mismo que aquellas dinamos que teníamos en las bicicletas para dar luz, producir electricidad intercalando un generador eléctrico en el giro de las ruedas, lo cual produce un freno a su rotación. Cuanta más corriente generamos más frenamos la rueda.

Por desgracia, esta capacidad de freno eléctrico no es infinita y, si por ejemplo, tenemos la batería cargada ya a tope, no podemos generar más corriente porque “no nos cabe”. Tampoco aunque la batería esté vacía podemos generar toda la electricidad que queramos, ya que los cables y el generador tienen límites.

El pedal del freno de un coche eléctrico o híbrido es una máquina complicadísima que en cada milésima de segundo tiene que decidir cómo reparte la frenada, cuánto puede aprovechar de freno eléctrico y cuánto tiene que dosificar de freno hidráulico para detener el vehículo, de hecho, su calibración es uno de los mayores quebraderos de cabeza para los ingenieros cuando desarrollan un coche híbrido o eléctrico.

Usar bien el pedal de freno y el acelerador son las claves para ahorrar mucho dinero en tu híbrido.

Con el freno ajustamos cuánta electricidad generamos y con el acelerador cuánta energía demandamos, así que es un juego de equilibrio.

Si conseguimos frenadas en las que apenas trabaje el freno hidráulico (que sólo genera calor) y aceleraciones y arranques en las que la mayor parte del esfuerzo recaiga sobre el motor eléctrico seremos eficientes.

Cómo aprovechar al máximo la energía en las frenadas

En las frenadas bruscas y cortas desperdiciamos mucha energía, es mejor dejar distancia y hacer frenadas largas progresivas.

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Lo primero es dejar más distancia de seguridad con el coche que va delante de modo que podamos frenar con mayor suavidad sin llegar al límite en el que trabajan los frenos hidráulicos.

Lo segundo es anticiparnos mucho al tráfico, dejar que el coche ruede por inercia sin acelerar hasta llegar al semáforo que está en rojo o al Stop, etc.

Lo tercero es utilizar poco el freno motor de combustión. En este caso, este Toyota Corolla tiene una posición B (brake, freno en inglés) que lo que hace es que el motor de combustión se combine con el eléctrico para generar más freno motor. Fíjate en el display que muestra cuánta electricidad estamos generando. Si uso el modo B, apenas pasa de la mitad mientras el motor de combustión se revoluciona (arrastrado y sin consumo, eso sí). Sin embargo, puedo conseguir la misma retención usando el pedal de freno y llevando esa barra de energía hasta el máximo. Así estoy transformando toda la energía cinética posible en electricidad, que es lo que me interesa.

Cómo minimizar el consumo

Debemos ser suaves al iniciar la marcha y al acelerar para evitar que se encienda en esas fases el motor de combustión.

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Con los consejos anteriores lograremos tener la batería con el mayor nivel de carga posible para aprovechar esa energía eléctrica. Ahora toca sacarle partido y el truco está, una vez más, en evitar brusquedades.

El momento en el que más ventajas tiene un coche híbrido es cuando iniciamos la marcha, porque lo hace con el motor eléctrico. Una vez que el coche está ya algo lanzado es cuando pone en marcha el motor de combustión.

Sin embargo, si somos bruscos al iniciar la marcha el motor eléctrico no tiene fuerza suficiente para responder a nuestras ansias de potencia y el sistema de gestión encenderá el motor de combustión antes de tiempo. No sólo estará más tiempo encendido sino que, además, lo hará trabajar en el momento en el que peor rendimiento tiene, es decir, cuando más gasta y contamina.

Iniciar la marcha con suavidad de manera que el motor térmico encienda lo más tarde posible y con el coche ya lanzado es la mejor forma de conducir un híbrido.

Vídeo práctico: cómo conducir un coche híbrido

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Comentarios

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  • Francisco Guerra Medina

    Es aconsejable en un coche híbrido, concretamente en el Lexus 400 H, cuando estás esperando en un semáforo o en una cola por lo que sea, es poner la palanca en N, hasta que se despeje la situación; como si fuera un coche normal que lo cambias cuando quieras. Será mejor para la caja de cambios,para ahorro de gasolina? Saludos y muchas gracias

    • Rubén Fidalgo

      Hola, no, no es recomendable en un coche híbrido poner la N, es mejor dejar la D y el coche frenado mientras no tengas que arrancar. En un híbrido, salvo que la batería esté descargada por completo o el climatizador necesite enfriar mucho, el motor está apagado en las detenciones. Poner la N no sirve de nada más que para “despistar” a la gestión del híbrido. UN saludo y gracias por tu consulta.

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