Cómo conducir con hielo: ¡no patines!

Cómo conducir con hielo: ¡no patines!

13 diciembre, 2017

El mayor peligro del hielo en la carretera es que no lo vemos o cuando lo hacemos es ya demasiado tarde. Te damos las claves para saber dónde puede ser mayor el riesgo de encontrar una placa de hielo y las precauciones que debemos tomar para evitar tener un patinazo.

Tras el intenso temporal de nieve que ha colapsado las carreteras, llega un nuevo y peligroso enemigo para los conductores, las placas de hielo. Este problema es aún más grave en nuestro país, ya que no estamos tan acostumbrados a conducir en estas circunstancias. Ya te hemos dado algunos consejos para conducir con nieve; hoy te damos  las claves de cómo conducir con hielo.

Lo primero que debemos saber es que el hielo genera dos problemas a nuestros neumáticos para mantenernos atados a la carretera:

  • La baja temperatura endurece las gomas y reduce todavía más su adherencia
  • El hielo es uno de los elementos con menor coeficiente de fricción que existe

Estos dos inconvenientes son las principales premisas con las que se diseña un neumático de invierno. Sus compuestos de goma están formulados para mantenerse flexibles a temperaturas más bajas de lo normal (por debajo de 7 ºC, que es cuando pierden adherencia los neumáticos normales) y, además, su dibujo está diseñado para ir dando pellizcos y mordiendo el hielo para sujetarse a él.

Te vendrá bien consultar esto: Especial informativo sobre neumáticos

Por ello, el primer consejo evidente es que, si vives en una zona con frecuentes heladas o circulas por ellas, compres este tipo de neumáticos. De todos modos, aunque son muy eficaces, no hacen milagros y no tienen un agarre infinito. Por esolos consejos que te daremos a continuación también te vendrán bien aunque lleves ruedas de invierno en el coche.

Cómo detectar el hielo en la carretera

Si el asfalto está muy brillante, cuidado: algunas zonas pueden esconder placas de hielo.
Si el asfalto está muy brillante, cuidado: algunas zonas pueden esconder placas de hielo.
Ampliar

Uno de los mayores peligros del hielo es que no es fácil de ver. La mayoría de las veces sólo lo detectamos cuando ya estamos patinando sobre él o ya tan cerca que no tenemos tiempo de reducir la velocidad. Por ello es muy importante saber identificar dónde es casi seguro que habrá hielo, para anticiparnos y circular con más precaución.

Si te encuentras con alguna de las siguientes situaciones, debes circular con una velocidad más prudente, aumentar la distancia de seguridad, sujetar bien el volante y prestar atención a cualquier reacción extraña del coche:

  • Temperatura por debajo de 3º C: la mayoría de los coches tienen un termómetro de temperatura exterior. Si ésta es menor de 3º C, es probable que encontremos hielo. Baja la velocidad, sobre todo si no montas neumáticos de invierno. Recuerda lo que te dijimos antes: las ruedas de verano, a menos de 7 grados, se endurecen y pierden mucho agarre. Aunque no haya hielo, puedes patinar con ellas.
  • En los puentes: la Tierra emite calor. En los puentes, la temperatura del asfalto es menor debido a que no hay suelo bajo el asfalto. Además, en ellos suele ser frecuente que haya más viento, lo cual favorece aún más la formación de hielo y la condensación, al bajar más todavía la temperatura. Cuando vayas a pasar por un puente (sobre todo si pasa sobre un río), reduce la velocidad y aumenta tu alerta.
  • A la entrada y salida de túneles o pasos elevados: suelen ser zonas sombrías y donde puede haber filtraciones de agua. Reduce la velocidad tanto a la entrada y salida de los túneles como cuando pases bajo un viaducto o un puente.
  • En zonas sombrías: en invierno el sol va muy bajo y hay muchas zonas que permanecen a la sombra la mayor parte del día. Esto hace que en ellas el asfalto esté más frío de lo normal y la humedad de la noche se condense sobre él y se congele. Mucho cuidado.
  • Asfalto brillante: si el asfalto parece casi un espejo, es muy probable que haya placas de hielo.
  • Manantiales naturales: hay algunas carreteras que están hechas sobre zonas con manantiales naturales. En invierno, sobre todo después de nevadas, llegan a salir filtraciones a través de fisuras del asfalto y se forman pequeños charcos y humedades aunque no haya llovido. Especialmente si el asfalto es viejo y tiene grietas, ten mucha precaución.

4 claves para conducir sobre hielo

Sé que ya lo he dicho, pero es importantísimo que sigas estos cuatro puntos si hay riesgo de que haya hielo:

  • Reduce la velocidad
  • Aumenta todo lo que puedas la distancia de seguridad con el resto de vehículos
  • Mantén las dos manos en el volante
  • Evita distracciones como fumar, buscar una emisora en la radio, hablar por el móvil, etc.

 Cómo reaccionar sobre una placa de hielo

Ford AWD nieve, Astún, Rubén Fidalgo

Si ya estamos sobre la placa de hielo lo único que podemos hacer es tratar de mantener la calma y prepararnos para lo que venga.Por desgracia, para que el coche acate una orden que le demos con el volante, con el acelerador o con el freno, necesita transmitirla al asfalto. Si no hay adherencia, no podremos girar, frenar ni acelerar, así de claro. Si no hemos tenido precaución antes y nos enteramos de que hay hielo cuando ya estamos patinando, no podemos hacer nada mientras no haya adherencia, estamos vendidos.

Esto no significa que no podamos hacer nada. Lo mejor es tratar de mantener la calma y no cometer más errores:

  • No frenes bruscamente: no hay adherencia, no conseguirás reducir la velocidad y sólo empeorarás las cosas al saturar más el neumático.
  • No aceleres: lo mismo que frenar, no sirve de nada y sólo saturas más la capacidad del neumático.
  • No gires demasiado el volante: como el coche no nos hace caso (no hay adherencia), pensamos que, girando más el volante, nos obedecerá. Sin embargo, sólo provocaremos una cosa: cuando se acabe la placa de hielo y el coche vuelva a tener adherencia, no sabremos hacia dónde apuntan las ruedas y, con casi toda seguridad, estaremos apuntando fuera de la carretera y nos saldremos.

Las placas de hielo no son infinitas, en algún momento se acabará y recuperaremos el control del coche. Si vamos despacio, tenemos más posibilidades de que el coche no se descoloque demasiado en el patinazo antes de recuperar la adherencia. Por eso es importante circular con más precaución. Mientras estemos sobre el hielo, debemos prepararnos para cuando pasemos la placa. Si vamos demasiado rápido y ya no hay solución, debemos prepararnos para el impacto que se nos avecina.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

luis mariano 14 diciembre, 2017

hola ruben te escribo poque acabo de comprarme un coche que me gusta mucho en todos los aspectos pero creo debido a su peso le falta un poco de alegria como le podria dar algo mas de potencia o par es un peugeot 407 coupe 2.2 163 cv se podria modificar la centralita y ganar algun cv muchas gracias anticipadas.

Rubén Fidalgo 14 diciembre, 2017

No es fácil ganar potencia real en un motor atmosférico sin que salga más caro el collar que el perro. Los filtros de aire y escapes deportivos dan más sensación de potencia, pero la ganancia es poca. Para sacarle más potencia a ese motor habría que meterse en cambios de árboles de levas, esmerilado de válvulas, inyectores gordos, nueva unidad de mando…

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba