Reportaje

VÍDEO PRÁCTICO | Cómo cambiar la rueda de repuesto

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10 de julio, 2019

Cambiar una rueda en medio de la carretera es, además de peligrosísimo, un verdadero engorro. Lo mejor es que sepamos antes de tener el problema cómo se hace para tener las cosas claras y hacer todo más rápido y mejor. Te recomendamos que lo pruebes tú mismo y te dejamos este vídeo con consejos muy útiles.

En este vídeo práctico de Autocasión os mostraremos cómo cambiar una rueda pinchada por la de repuesto, las precauciones que debemos tener y cómo hacerlo correctamente. Te recomendamos que te entrenes tú mismo después de ver el vídeo y cojas cierta práctica. De este modo, el día que tengas que cambiarla en la carretera por un pinchazo real lo harás mucho más rápido. Cuanto menos tiempo estemos expuestos al riesgo de estar parados en el arcén cambiando una rueda, más seguridad para nosotros.

Como siempre, lo primero que debemos hacer es intentar detenernos en un lugar lo más seguro posible, cuanto más apartado del borde de la carretera, mejor y, si esto no es posible, mejor en un tramo recto y con buena visibilidad.

Lo siguiente que debemos hacer es señalizar correctamente el problema, ya sea con los triángulos o con la luz de emergencia HelpFlash y, por supuesto, con el chaleco de alta visibilidad puesto antes de bajarnos del coche.

Cambiar una rueda pinchada: seguridad por encima de todo

Cambiar la rueda nos llevará menos de 10 minutos con un poco de práctica.

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Empieza el trabajo y lo primero que haremos será retirar la rueda de repuesto y la herramienta necesaria para cambiarla. Además, yo suelo también llevarme la alfombra del maletero y la tiro en el suelo para no mancharme ni cortarme con cristales o restos de siniestros que pueda haber en el arcén.

El coche debe estar bien frenado y con una marcha metida y, antes de colocar el gato, debemos aflojar los tornillos. Si hacemos fuerza con el coche subido en el gato corremos el riesgo de que se caiga y, además, es más difícil soltar los tornillos porque la rueda tiende a girar.

Es conveniente aflojar un tornillo y su opuesto para que se afloje mejor, luego al apretar haremos lo mismo para garantizar así que la llanta asienta perfectamente sobre el buje.

Ahora subimos el coche con el gato y para esto son vitales dos cosas:

1.- Asegurarnos de que colocamos el gato en el lugar correcto (si no lo hacemos podemos estropear la carrocería del coche), para ello deberemos consultar en el manual de usuario del vehículo dónde están las marcas de referencia para colocar el gato.

2.- Asegurarnos de que la base del gato está en un suelo estable, sin piedras ni nada que pueda fallar.

Subiremos el coche hasta que la rueda esté claramente en el aire. Como está deshinchada, hay que darle margen porque la rueda hinchada que pondremos tendrá un poco más de diámetro y, si no hemos subido el coche lo suficiente, no tendremos espacio para ponerla.

A veces la rueda está gripada contra el buje, la mejor forma de soltarla es darle una patada o un golpe seco en la parte alta para que se suelte.

El gato que traen los coches para cambiar la rueda es un “tente mientras cobro”, ni se te ocurra meterte debajo del coche ni meter la cabeza en el hueco de rueda porque suelen fallar más que las escopetas de feria.

Retiramos la rueda vieja, echamos un vistazo a los discos y pastillas para ver si todo está bien y colocamos la rueda nueva. Aproximamos los tornillos hasta el tope también vigilando que el orden sea en cruz, pero no los apretaremos hasta que no estén todos y hayamos puesto de nuevo el coche en el suelo.

Bajamos el coche despacio, retiramos el gato y recogemos todo evitando olvidar nada y, sobre todo, sin dejar residuos en la vía pública.

Como ves, con un poco de práctica es algo que se hace poco más de 5 minutos, pero es muy importante saber cuáles son los peligros (señalizar correctamente, aflojar y apretar los tornillos con el coche en el suelo, colocar bien el gato y evitar meternos debajo del coche).

Cómo conducir con una rueda de emergencia

Con la rueda de emergencia debemos circular más despacio y con precaución.

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Hasta que nos volvimos locos con las llantas de diámetros absurdos, las posibilidades de pinchar una rueda eran cada vez menores. Ahora, con neumáticos de perfil tan bajo, más que pinchazos lo que suele suceder es que cortamos el neumático y lo reventamos y no nos sirve de nada el kit antipinchazos.

Si tenemos la suerte de que el coche tenga una rueda de emergencia podremos continuar viaje, pero con algunas precauciones. Incluso aunque la rueda de repuesto sea idéntica a las otras cuatro, conviene tener en consideración que suele ser una rueda que está mal mantenida, a veces con una presión incorrecta y, además, muy envejecida, así que tampoco te confíes.

Recuerda que no se deben superar los 80 km/h con las ruedas de emergencia y que tampoco están pensadas para circular con ellas indefinidamente, son una solución temporal para salir del apuro. En cuanto tengamos oportunidad debemos detenernos y reparar el pinchazo de la rueda normal y volver a montarla en su sitio.

Con las ruedas de emergencia las distancias de frenado son mayores y, además, los sistemas de control de estabilidad e incluso el ABS reaccionan peor, así que debemos extremar las precauciones, mantener una mayor distancia de seguridad para evitar frenadas o maniobras bruscas y trazar las curvas a menor velocidad.

Es importantísimo que mantengamos la presión correcta en la rueda de emergencia. Ya es raro que la gente compruebe la presión de las 4 ruedas normales, la que va en el maletero lo más fácil es que el día que la tengamos que usar esté deshinchada, así que no te olvides de mirar su presión al menos un par de veces al año.

Si te ha quedado alguna duda estaremos encantados de resolvértela si nos la dejas en los comentarios.

Vídeo práctico: cómo cambiar una rueda pinchada

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Comentarios

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  • Txuchin

    Si la rueda es del lado izquierdo y en una vía rápida (o no rápida pero sin posibilidades de salir de la vía en las proximidades) lo mejor es dejarse de “tonterías” y llamar a la grúa.
    Hoy día con telefonía móvil, grúas que te atienden en menos de una hora, no es prudente jugársela salvo que la rueda pinchada esté del lado del arcén.
    Yo lo tengo muy claro, o ruedo “en llanta” hasta un lugar seguro o de lo contrario llamo a la grúa.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, en efecto si hay que quedarse tan expuesto y no hay arcén ni cuneta suficiente como para apartarse del tráfico mejor no cambiar la rueda, por eso en el principio del vídeo dejamos claro que hay que apartarse a un lugar seguro. Un saludo y muchas gracias por tu acertada apreciación.

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