Reportaje

Coches míticos: Maserati Bora, un viento de aires franceses

16 fotos

Ampliar

20 de marzo, 2021

El Maserati Bora se desarrolló con Maserati bajo el control de Citroën, su propietaria desde 1968 y fue un modelo pionero para la marca en muchos aspectos que os contaremos a continuación con motivo de su 50 aniversario.

Cuando te conté la increíble historia del Citroën SM te comentaba que en 1968 Citroën se hacía con la propiedad de Maserati y que gracias a eso el SM montaba un potente V6 Maserati. Bien, pues además de beneficiarse los de los chevrones con los motores del maestro Alfieri, los del tridente consiguieron fondos para poder desarrollar nuevos modelos, entre ellos su más moderno deportivo, el primero con suspensión independiente en las 4 ruedas y con un estilo muy vanguardista, el Maserati Bora.

Maserati bautizaba a su nuevo modelo siguiendo la tradición de emplear nombres de vientos, como el Mistral o el Ghibli anteriores. El Bora es un viento frío y con corrientes de más de 100 km/h que afecta sobre todo a la zona del mar Adriático desde el norte.

El nuevo Maserati Bora, que comenzaría a tener los primeros bocetos en 1968, llegaría al público en 1971, de modo que este año celebra su 50 aniversario y es justo darle el reconocimiento que se merece uno de los Maserati más exclusivos de todos los tiempos, con apenas 564 ejemplares producidos entre 1971 y 1978.

Maserati Bora: un deportivo avanzado

El Bora tenía un perfil muy afilado gracias a su disposición mecánica.

16 fotos

Ampliar

Aunque Maserati creaba muchos de los deportivos más bellos y del mundo desde hacía décadas y sus prestaciones eran poderosas, lo cierto es que, salvo genialidades como el Birdcage, su técnica era bastante sencilla y tradicional. Los nuevos propietarios de Maserati estaban en el otro extremo. Citroën fabricaba coches con tecnologías muy avanzadas, pero con mecánicas y prestaciones modestas. La unión de ambas marcas abría un horizonte muy esperanzador en la que ambas compañía, se iban a beneficiar mutuamente. Maserati daba un salto tecnológico y Citroën tenía acceso a la genialidad de Giulio Alfieri, considerado uno de los 5 mejores diseñadores de motores del mundo en su momento.

El nuevo Maserati Bora nacía con la intención de dejar claro que la marca del tridente de Neptuno iniciaba una nueva era en la que ya no sólo se iba a conformar con una cara bonita y un corazón poderoso. Con el nuevo modelo se implantaba por fin el esquema de suspensión independiente en las 4 ruedas, el motor en posición central y un diseño muy moderno que sería capaz de combinar unas dimensiones compactas, unas proporciones de auténtico deportivo (muy bajo, ancho y estilizado) con una buena aerodinámica y un interior más espacioso y confortable que sus rivales.

Te interesa: los 5 mejores Maserati de la historia

Citroën dio mucha libertad e independencia a los diseñadores de Maserati, pero también impuso ciertas prioridades y tecnologías de sus armarios. Para la marca francesa, la seguridad, el confort y la aerodinámica eran tres pilares fundamentales, así que el Maserati Bora iría equipado con elemento como el sistema de frenos de alta presión del sistema hidroneumático de Citroën, el mando del embrague hidráulico, la columna de dirección regulable en altura y profundidad que fue primicia en el SM y detalles como los tiradores de la puertas de los DS/SM.

Maserati Bora: otra escultura de Giugiaro

El Bora era uno de los deportivos más aerodinámicos de su era, con un CX de 0.30.

16 fotos

Ampliar

Si me preguntas cuál creo que es el diseñador de automóviles más importante de la historia, mi pasión y mi corazón querrán decir que Opron o Bertoni, pero con algo más de objetividad, probablemente sea Giorgetto Giugiaro. No tiene un coche estratosférico como Gandini y el Miura o el Countach, pero detrás de la muchísimos coches icónicos está el lápiz de Giugiaro: Fiat Panda, VW Golf, Lancia Delta o el mismísimo DeLorean (de hecho, si te fijas en la foto superior verás algunos trazos similares entre el Bora y el coche de Regreso al Futuro).

El diseño del Bora era espectacular y bastante futurista en 1971, pero también aerodinámico (un CX de 0,30) y bastante espacioso en el habitáculo, que sería uno de los más confortables de los deportivos de la época.

Bajo su estilizada carrocería se escondía el motor V8 Maserati de 4,7 y 4,9 litros de cilindrada, con potencias entre los 300 y 330 CV (dependiendo de las especificaciones y mercados) que, junto con su aerodinámica, permitían al Bora convertirse en un huracán con vientos de hasta 280 km/h. De este modo, el Bora se convertía en uno de los automóviles más rápidos de su tiempo.

Maserati Bora: un deportivo para todos los públicos

El Bora era uno de los deportivos de altas prestaciones más cómodos de su época.

16 fotos

Ampliar

A diferencia de otros deportivos de las prestaciones del Bora, Maserati diseñó un habitáculo bastante confortable. Sus dos pasajeros disponían de bastante espacio para viajar cómodamente, el maletero era amplio y el motor que rugía tras las nucas de los viajeros estaba muy aislado del habitáculo, encapsulado en un vano motor recubierto de aluminio aislante y con dos cristales acallando los más de 300 CV del V8 Maserati.

El interior se forraba en piel de búfalo y en él hay elementos de confort que se tomaban directamente del Citroën SM, como los reposacabezas regulables en altura e inclinación, el cenicero con mechero oculto tras una persiana, las guanteras bajo los reposabrazos de las puertas o la mencionada columna de dirección regulable en altura y profundidad.

Además de un confort inusual en un automóvil capaz de alcanzar los 280 km/h, el Bora contaba con uno de los sistemas de frenado más eficaces del momento y el manejo de la mecánica era bastante dulce. Aunque sus prestaciones eran punteras, su temperamento no era nada radical, más cerca de un GT que de un deportivo extremo.

Maserati Bora: un sueño truncado

Las ventas del Bora se vieron muy afectadas por motivos ajenos a sus cualidades.

16 fotos

Ampliar

Lamentablemente, aunque el primer Maserati moderno de verdad nacía con unas cualidades excepcionales, sus ventas fueron muy escasas. Se presentaba en 1971, las primeras entregas comenzaban a finales de ese año y apenas un año y medio después estallaba la crisis del petróleo por la guerra del Yom Kippur. Las ventas de este tipo de automóviles se pararon en seco ante el descomunal incremento del precio de la gasolina, pero la tormenta no hacía más que empezar para Maserati.

En 1974 Citroën tiene muchos frentes abiertos en plena crisis (abre una fábrica nueva para el CX, Fiat rompe su acuerdo en la sociedad PARDEVI, su otro socio en la fabricación de motores Wankel, NSU, es fagocitada por Audi…) y tiene que soltar lastre, aún así no conseguiría salvarse a sí misma y acabaría en manos de sus rivales de Peugeot a finales de año.

Maserati se queda a la deriva y es rescatada por De Tomaso, un fabricante que ya tenía dos modelos demasiado similares en concepto al Bora: el Pantera y el Mangusta, de modo que al viento del Adriático se le cerró el grifo para no canibalizarse entre ambas marcas, dándole más oxígeno al Quattroporte, un concepto de automóvil que no tenía rival directo en De Tomaso.

Pese a ser más exclusivo que sus rivales de Ferrari contemporáneos y con unas prestaciones a su mismo nivel, el Bora no ha gozado nunca del respaldo de la afición, aunque no es un clásico para todos los bolsillos. En la actualidad, las cotizaciones del Maserati Bora se mueven entre los 150.000 y 200.000 euros, cuando por un Ferrari 365 GTB (el Daytona) se paga más del triple o, en el caso del 512 BB (el Bora estuvo en producción a caballo entre ambos modelos de Ferrari) un 50% más que por el Bora.

Ver información de los modelos

Comparte este artículo:

Artículos similares

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • Isidre

    Muy interesante

  • 4Rojo

    Espectacular!! A mí, particularmente, me gusta más el Metal SS

    • 4rojo

      Merak SS, quería decir

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche