Reportaje

Coches míticos: el McLaren F1, cuando tres no eran multitud

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14 de noviembre, 2020

El McLaren F1 está cerca de poder ser matriculado como vehículo histórico al faltarle apenas dos para cumplir 30 años de edad. Este madurito sigue siendo todavía uno de los hiperdeportivos más eficaces del planeta y ésta es su historia.

En mayo de 1991 se presentó al mundo el primer McLaren F1, un superdeportivo con un nivel de prestaciones y requerimientos técnicos tan formidable que hoy, casi tres décadas después, sigue siendo un hipercoche competitivo. Sí, después han salido cochazos mucho más potentes y rotundos, pero el McLaren F1 tiene un detalle que lo hace único: no es un elefante lleno de esteroides.

Haciendo un chiste fácil, es normal que mantener el peso a raya fuese una máxima en un coche diseñado por un tipo que se llama Gordon. Desde el primer momento en que en McLaren se plantearon la idea de diseñar un hiperdeportivo que dejase atrás a todos sus rivales, el único límite que se fijaron fue su peso: no podía superar las 2.500 libras (1.100 kg) de peso.

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Gordon Murray (encargado de la tecnología y chasis) y Peter Stevens (diseño) supieron  hacer que sus equipos cumpliesen con esta limitación. El resultado es que el McLaren F1 de 1992 con 627 CV se permitiese el lujo de poner contra las cuerdas a todo un Bugatti Veyron con más de 1.000 CV y mucho más moderno y que todavía hoy sea una máquina muy difícil de batir por los superdeportivos actuales.

Entre 1992 y 1998 se fabricaron sólo 106 ejemplares del McLaren F1, lo que lo convierten en un unicornio, no sólo por sus prestaciones, también por su exclusividad.

McLaren F1: ruedas de utilitario

La medida de los neumáticos era llamativa hace 30 años, hoy es casi de utilitario.

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Basta con echar un vistazo a las ruedas del McLaren F1 para ver que aquí los ingenieros decidieron y no los responsables de Marketing. Nada de llantas de medio millón de pulgadas. Los neumáticos delanteros del McLaren F1 tienen una medida similar a la que hoy nos encontramos en un VW Golf normalito (235/45-17).

Unas llantas más grandes habrían dejado espacio a unos discos de freno más grandes, pero también pesarían más y tendrían un momento cinético más grande, lo que implica que parte de lo que ganas en unos discos más grandes lo pierdas en frenar la mayor energía de la rueda girando… es una huida hacia delante, más llanta, más freno, más peso, más trabajo para las suspensiones, más caballos desperdiciados…

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El McLaren F1 prescindió de todo lo prescindible y lo imprescindible se hizo con un detenimiento, detalle, calidad y horas de estudio formidables.

McLaren F1: en el centro

El piloto en posición central mejora el dominio del coche.

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Sin duda, uno de los elementos más distintivos del McLaren F1 es su habitáculo con 3 plazas, pero no es el número lo que llama la atención (un humilde Matra Bagheera también tiene 3 plazas) sino que el conductor va en el centro y sus pasajeros a sus lados y algo retrasados respecto a él.

Murray tenía claro que el McLaren F1 era un coche para el piloto. Posicionado en el centro tiene un mejor campo de visión y, sobre todo, la simetría le ayuda a percibir las reacciones del coche con más precisión. No había lujos en su habitáculo, nada superfluo tenía cabida en él, pero el acabado de todos los detalles era extremo, un punto de costura mal hilado era desechado de inmediato por los departamentos de calidad, no ya por estética, también incluso porque lo veían como un síntoma de ineficacia e imprecisión y todo en el McLaren F1 debía ser eficaz y preciso.

Su cuadro de instrumentos no tenía miles de filigranas, pero el McLaren F1 contaba con un ordenador y una central de comunicaciones que enviaba la información de todo lo que sucedía en su chasis y mecánica a la sede de McLaren, como las telemetrías de los coches de Fórmula 1 a sus boxes.

McLaren F1 un motor cubierto de oro

Una lámina de oro aísla el motor y su calor.

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El corazón del McLaren F1 fue obra de BMW. Nada de turbos ni dopajes de ningún tipo. Sus 627 CV se conseguían gracias a una gestión de los flujos aerodinámicos internos exquisita, materiales aeroespaciales y miles de horas de banco de pruebas.

Se trata de un V12 con las bancadas formando 60º y con 4 árboles de levas para accionar sus válvulas y con 6 litros de cilindrada capaz de girar a 7.000 rpm con seguridad (8.000 en las versiones LM). Su sistema de escape y las cabezas de los cilindros emanan una considerable cantidad de calor y en McLaren no estaban dispuestos a poner pesadas carcasas aislantes ni a separar demasiado la carrocería (que debía ser aerodinámica) de la mecánica. Para evitar que el calor deformase los finos paneles de fibra de carbono o su pintura, se recubrieron con una manta de oro aislante como la que se emplea en los satélites espaciales. Idéntica solución se aplicó a elementos del chasis trasero como el refuerzo entre las torretas de suspensión.

Se trata de una pieza muy ligera que podría sufrir distorsiones con el calor de los escapes, así que… oro al canto. ¿Recuerdas que al principio decía que no hay nada imprescindible?, pues aquí el oro que se ve al dejar la mecánica al descubierto no es para satisfacer los caprichos de un jeque, es porque es la solución más eficaz y ligera disponible. Sí, ya sé que el oro es un metal muy pesado, pero es que es uno de los mejores aislantes que existen y también muy laminable, tanto como para que se pueda hacer una lámina de oro tan fina como para ser transparente.

Sin asistencia electrónica de ningún tipo para la conducción (ni siquiera control de tracción), es considerado uno de los deportivos más puros de todos los tiempos.

McLaren F1: el equipo de sonido más rápido del mundo

McLaren rechazó muchos equipos de sonido por su excesivo pesor.

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Otro de los elementos en los que se puede ver reflejada la obsesión en McLaren por mantener el peso a raya está en su equipo de sonido. El cargador de compact disc que lleva el F1 en su cofre delantero tuvo que superar el examen de la báscula y era el más ligero del mundo en su momento, firmado por el especialista Kenwood, que tuvo que satisfacer varias premisas del propio Murray.

Es el único elemento absolutamente prescindible que uno puede encontrar en un McLaren F1.

McLaren F1: sensacional en competición

El McLaren F1 tiene un palmarés formidable.

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Dicen que el nombre de F1 fue una pullita de Murray a los de Ferrari cuando vio el Ferrari F-40, dijo que él sería capaz de hacer un deportivo que quedase 39 puestos por delante de él en una carrera… y vaya que si lo hizo.

El McLaren F1 no sólo se convirtió en el capricho de millonarios, también fue un automóvil de competición formidable que obtuvo muy buenos resultados, sobre todo en carreras de resistencia, llegando a ganar las 24 Horas de Le Mans de 1995 con bastante superioridad. Para celebrar esta victoria, la compañía produjo seis unidades especiales denominadas LM, una de las cuales se ha quedado en la fábrica de Woking.

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