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¿Coche pesado igual a coche seguro?

19 Junio, 2017 por

¿Qué es más seguro un coche pesado o uno ligero? Desmentimos una de las creencias populares más extendidas acerca de la seguridad de nuestros vehículos. A mayor masa, peor se pasa 😉

¿Coche pesado igual a coche seguro?

Una de las ideas más arraigadas en el subconsciente colectivo es esa de los “tanques” y su seguridad, esa en la que, si tenemos un accidente y nos encontramos en un vehículo pesado, tenemos más posibilidades de salir indemnes. Podemos decir que esto sólo ocurrirá si chocamos contra otro vehículo. Pero, más allá de que un coche sea seguro cuando tenemos un accidente, el más seguro de todos es aquel que nos permite evitar el accidente, sortear con eficacia un peligro, detenernos con seguridad antes de impactar con algo o simplemente salir por pies (por ruedas en este caso) de una situación de peligro; aquí es donde un vehículo más ligero tiene todas las de ganar.

Ahora expondremos por qué y el motivo por el que los fabricantes de automóviles han iniciado la carrera por disminuir el peso de sus vehículos.

Esta “carrera” comienza por las prestaciones; hemos visto cómo un utilitario o compacto alcanza cifras de potencia superiores a los 300 CV, mientras que su peso únicamente ha crecido y crecido, razón por la que este aumento de potencia no lleva aparejado un aumento equivalente en las prestaciones del vehículo. Aquí comienza la preocupación por el peso. 

Ford Mondeo NCAP
La nueva generación del Ford Mondeo puede incluir muchos sistemas de seguridad y en los crash test de Euro NCAP ha obtenido las cinco estrellas.

Al mismo tiempo, los coches modernos exigen más unidades de control, más ordenadores y mayor equipamiento y esto se traduce en peso; hemos llegado a ver coches con más de 20 ordenadores a bordo. Cada vez que montamos un opcional, solemos aumentar el peso del vehículo: esos asientos tan cómodos con función masaje, calefacción y ventilación con los que tu cuñado te vacila cada domingo son peso añadido al vehículo.  Con todo esto, también vemos cómo las cifras de consumo y emisiones aumentan, hasta existe una guerra abierta con las autoridades por disminuir el consumo y aumentar la eficiencia en nuestros trayectos.

De este modo, llegamos a la preocupación por el peso de los vehículos. Los fabricantes apuestan por la eficiencia para superar las nuevas normativas anticontaminación de las autoridades, tanto europeas como estadounidenses. Vamos al apartado de la seguridad.

Las zonas de deformación programada garantizan la máxima protección.
Las zonas de deformación programada garantizan la máxima protección.

Cuando ponemos un coche en marcha, comienzan a intervenir las leyes de la física. Aquí es donde se encuentra el grueso de la cuestión. Cuanta mayor sea la masa del vehículo en el que nos desplazamos, mayor es la energía y por tanto mayor será la fuerza necesaria para realizar un cambio de trayectoria o detener el coche. Al tiempo, esta es energía que, en caso de llegar a tener un accidente, debe ser disipada, para lo que será necesaria una estructura más sólida y un espacio mayor.

De este modo, si lo que tenemos que esquivar es un animal en la carretera, el cambio de trayectoria lo hará de una forma más eficaz el vehículo más ligero, evitando el peligro. A la hora de abordar una curva, la inercia del vehículo será menor, por lo que su tendencia a continuar recto también se ve disminuida, con la consecuente mejora en la agilidad. Del mismo modo, los neumáticos sufrirían menor desgaste por tener que contener fuerzas inferiores.

Y… ¿si chocamos con un objeto? Como os hemos comentado anteriormente, el coche más ligero poseerá una energía menor, permitiendo a la estructura del vehículo disiparla con mayor eficacia, con lo que las consecuencias para sus ocupantes serán menores.

EuroNCAP celebra 20 años de crash test
EuroNCAP celebra 20 años de crash tests.

Si queremos/necesitamos detenernos, la cantidad de energía que debe transformarse en calor es inferior, por lo que será más sencillo y al mismo tiempo ocurrirá lo mismo que con los neumáticos viendo disminuido su desgaste, lo que además redunda en un ahorro en cuanto a mantenimiento se refiere.

También, por este mismo motivo, necesitaremos mayor espacio para lograr detenernos o para manejar las derivas producidas por la mayor cantidad de masa del vehículo, con lo que nuestra capacidad para evitar, sortear y “defendernos” de un peligro será menor. Por esta razón, deberemos conducir de un modo más defensivo, previendo los peligros que puedan aparecer y comenzando las maniobras con mayor antelación.

En conclusión: si vamos a realizar un trayecto en coche, lo más seguro será evitar el accidente y en ello los vehículos más ligeros serán más eficaces, tendrás la oportunidad de salir de atolladero con mayores garantías. En cambio, un vehículo más pesado te complicaría completar con eficacia estas maniobras rápidas y no tan sencillas. El trabajo de Sir Isaac Newton nos explica por qué es mejor y más seguro un coche más ligero o, lo que es lo mismo, que tenga menor masa.

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Carlos Pascual

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