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Cien años de Ferry Porsche

19 Noviembre, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

El hombre que sentó las bases de Porsche AG en toda su dimensión, el principal fabricante de vehículos deportivos del mundo.

“Salí a buscar el automóvil que había soñado conducir y como no lo encontré, decidí construirlo”. Esta frase resume la iniciativa, obra y milagros de Dr. Ing h.c. Ferdinand Anton Ernst “Ferry” Porsche, la persona que sentó las bases de Porsche AG en toda su dimensión, el principal fabricante de vehículos deportivos del mundo.


Bajo su orientación, la oficina de ingenieria fundada por su padre, Ferdinand Porsche, se convirtió en una empresa de producción independiente. Alumbró su primera creación en 1948, el Porsche Type 356. Después, y durante cinco largas décadas, llegarían muchos más, pero áquel fue el primero con la denominación Porsche.


Ferdinand Anton Ernst nació en Wiener Neustadt, Austria, el 19 de septiembre de 1909. Recibió de su cuidadora el cariñoso apelativo de “Ferry”, que le acompañaría durante el resto de su vida. Por aquel entonces, su padre era ingeniero jefe de la casa Austro-Daimler-Werke austriaca.


En 1923 los Porsche se trasladan a Stuttgart. El cabeza de familia abandona Austro-Daimler para ingresar como director técnico y miembro del Consejo en Daimler-Motoren-Gesellschaft, en Untertürkheim. Como ya hiciera en los viejos tiempos en Wiener Neustadt, Ferdinand seguía transmitiendo a su hijo su pasión por los coches y la competición.


A principios de 1929, después de completar un año de prácticas con Robert Bosch AG, Ferry retornó con su padre a Austria, después de que éste dejara Daimler-Benz AG y se convirtiera en ingeniero jefe de Steyr-Werke AG. Un año después, Ferdinand Porsche, comenzaría a trabajar de forma independiente en su propio negocio como constructor autosuficiente. El 25 de abril de 1931 se inscribía Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH – Construcción y Consultoría para Motores y Vehículos en el registro comercial de Sttutgart. Nace la Oficina de Ingeniería de la familia Porsche..


Desde el principio, Ferry Porsche estuvo comprometido con todos los proyectos y desarrollos que realizaba la compañía. En 1932 pasa a coordinar el trabajo de los ingenieros, supervisando los procedimientos de prueba y, junto con su padre, manteniendo las relaciones con los clientes.


Proyecto Volkswagen


La primavera de 1933 la Oficina de Ingeniería Porsche recibió un encargo de Auto Union en Sajonia para desarrollar un vehículo de carreras de 16 cilindros, en línea con las reglas de las nuevas carreras de Fórmulas de 750 kg. Fue sólo el preámbulo de un extraordinario logro: la Volkswagen.


El 17 de enero de 1934 Ferdinand Porsche presentó su “Estudio para la Construcción del Coche del Pueblo Alemán“. Un proyecto de coche robusto y compacto, asumible economicamente por el conductor medio. Se trataba de un reto de envergadura en el que la pequeña oficina pugnaba por una tarea que anteriormente habían rechazado los grandes constructores de automóviles alemanes. Finalmente, el 22 de julio de 1934 la Reichsverband der Automobilindustrie (RDA), Asociación de la Industria del Automóvil del Reich Alemán, rubricaba un contrato con Porsche para la construcción de un prototipo Volkswagen.


Dos requisitos complicarían sobremanera la tarea: el precio de compra sería inferior a 1.000 reichsmarks y la fecha límite, tan sólo diez meses. El desarrollo del Volkswagen duró más tiempo del planeado. No fue hasta el 3 de julio de 1935, justo un año después, cuando Ferdinand presentó su nuevo turismo con nombre en clave V1.


Porsche en Zuffenhausen


Con el fin de optimizar la producción del V1, Ferdinand Porsche encargó la construcción de una fábrica nueva en Zuffenhausen, distrito de Stuttgart, en 1938. En mayo de 1937 Ferry Porsche ya había adquirido las tierras para la nueva planta, sin saber que ésta sería la localización de la fábrica principal de Porsche hoy en día. El V1, conocido después como Escarabajo, se fabricó en Zuffenhausen en junio de 1938.


Esta labor no apartaría a los Ferry de su principal pasión: la construcción de vehículos de competición y deportivos. No obstante, la clase política prohibiría el uso de motores de pruebas Volkswagen para la fabricación de deportivos: todos eran necesarios para fines armamentísticos. Los Porsche no tuvieron más remedio que desarrollar su propio deportivo de 1.5 litros, basándose en los conceptos utilizados en el coche de carreras de Auto Union. Con nombre en clave Type 114, el coche disponía un motor central con dos árboles de levas en cabeza y cámaras de combustión semihemisféricas. Ferry se entregó al proyecto en cuerpo y alma. “Estaba convencido de que llegaría a haber un gran mercado para un vehículo de estas características tras la guerra”, dijo años después.


Durante la IIGM, padre e hijo fueron arrestados por los servivios secretos franceses y el proyecto del Type 114 quedó inconcluso. En marzo de 1946 Ferry Porsche fue puesto en libertad, mientras que su padre tuvo que permanecer en custodia a pesar de una severa enfermedad. Ferry se vio en la obligación de asumir el liderazgo de la empresa familiar.


Eran tiempos difíciles en los que la fábrica de Porsche en Gmünd se dedicó a cubrir las necesidades del momento. Después de fabricar un pequeño tractor y una turbina de agua, la empresa recibió el encargo de producir el coche de carreras de Gran Premio Type 360, además del deportivo biplaza de motor central Type 370. Debido a la falta de fondos el programa no pasó la fase de pruebas, pero sirvió para que Ferry pagase la fianza de su padre, fijada en un millón de francos franceses. Cuando Ferdinand Ferry vio los planos del type 360 le dio a su hijo la nota máxima posible: “Yo habría hecho todo igual, hasta la última tuerca“.


El primer deportivo Porsche


En 1947 Ferry Porsche expresó por primera vez su idea de fabricar un deportivo utilizando componentes de Volkswagen. Recibió el número de fabricación 356. La visión del director junior no era otra que la de fabricar un revolucionario roadster con carrocería de aluminio. El riesgo económico era inconcebible: toda Europa estaba pasando grandes apuros después de una guerra terrible y el mercado demandaba automóviles prácticos y asequibles.

El 8 de junio de 1948 el primer deportivo de motor central Porsche -con 35 CV– recibía la homologación oficial con número de chasis 356-001. Montaba un motor de cuatro cilindros opuestos y todos los elementos -nueva caja de cambios, suspensión, muelles y dirección- eran de origen Volkswagen. Pesaba 585 kg y alcanzaba 135 km/h de máxima.


Pese al éxito del 356, Ferdinand padre todavía enfocaba la actividad primordialmente a la producción de tractores diésel y turbinas de motor. Al contrario que a Ferry, la fabricación de deportivos en aquellos tiempos le parecía muy arriesgado.


Pero la apuesta de Ferry junior era firme. En 1948 retornó a Stutgart para comandar la puesta en marcha de una gran flota de deportivos. El 356 se convirtió pronto en un súperventas del que se acabarían fabricando 78.000 unidades. Un factor crucial para el éxito fue la visión empresarial de Ferry, quien, supo ver la oportunidad de fomentar la exportación de vehículos a América en 1950. Cinco años más tarde, no menos de la mitad de la producción anual de la empresa acababa en los EEUU. Así, se introdujo en la cadena de producción el 356 Speedster, que ganaría los corazones de muchas estrellas de Hollywood.


El 911


Sensible a comprender e interpretar las señales específicas de cada época, a finales de los 50 decidió embarcarse en el relevo del 356 y empezó a trabajar junto a uno de sus cuatro hijos, Ferdinand Alexander, en el diseño del 911. El nuevo modelo debía desmarcarse de las líneas maestras del Escarabajo, que aún se adivinaban en el ya clásico 356.


Porsche presentaría el 911 en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1963. Además de por su diseño innovador y revolucionario, destacaba por su motor de seis cilindros capaz de funcionar a altas revoluciones, e incluso por su variedad de soluciones tecnológicas.


La introducción del Porsche 911 también fue un paso audaz de Ferry Porsche en términos de emprendedor, ya que la compañía pasó a absorber a Reutter & Co. GmbH -el anterior proveedor de carrocerías- y comenzó a preparar la producción de la nueva gama en 1964. Este hecho significó la integración de la totalidad de los casi 1.000 empleados de Reutter en las filas de Porsche KG como miembros de la plantilla.

El continuo éxito dio como resultado posterior un proceso de constante evolución que terminaría por convertir al Porsche 911 en el deportivo perfecto.


En 1969 llegaría el 914. Un proyecto común con Volkswagen en un intento de ganar parte del mercado por debajo del 911 a través de un deportivo asequible para un segmento más amplio. Tras las críticas iniciales, casi 120.000 unidades vendidas convirtieron al 914 en el deportivo de mayor éxito comercial a principios de los 70.


Última etapa


Después de largas conversaciones sobre su sucesor en la cúpula del management de Porsche, en 1971 las familias Porsche y Piëch decidieron dejar de incluir a miembros de las familias en puestos de alta gestión. En agosto de 1972, los principales socios de Porsche KG decidieron convertir la sociedad limitada en una sociedad anónima. Ferry Porsche aceptó esta decisión unánime y se retiró del management activo.


Desde entonces acompañó el desarrollo de la compañía en su nueva posición de presidente de la Junta de Supervisión, puesto que mantuvo hasta el año 1990 cuando su hijo Ferdinand Alexander le sucedió, pasando entonces a figurar como presidente honorario. Ferry Porsche seguiría de forma activa el desarrollo de la compañía el resto de su vida.


En los últimos años de la vida de Ferry la compañía entró en una severa crisis que amenazaría incluso su existencia. Abocada a una posible absorción, la voluntad inquebrantable de Ferry de mantener la independencia fue determinante para que la empresa mantuviese su identidad, forjada a lo largo de los años.


La introducción del Porsche Boxster en 1996 marcó la continuación de su visión de un roadster de motor central y supuso la recuperación económica. La muerte de Ferry Porsche el 27 de marzo de 1998 marcó el final de una era; en ese mismo año el último 911 refrigerado por aire salía de la línea de producción.

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