Buscando nieve con el Land Rover Evoque

3 Diciembre, 2011, modificada el 7 Diciembre, 2011 por

Ya conoces el Land Rover Evoque, un crossover compacto llamado a revolucionar su segmento gracias a una imagen de “rompe y rasga”. A algunos les parece excesivamente espacial, a otros, les encanta… Pero lo cierto es que no deja indiferente a nadie. Ahora que se acercan los meses más fríos, lo ponemos a prueba sobre pistas heladas para comprobar si su conducción “off-road” es tan adictiva como la que muestra sobre el asfalto.

Aunque este Land Rover ya ha pasado por nuestras manos (realizamos una prueba del Range Rover Evoque 2.2 SD4 hace muy poco), no hemos querido perdernos la oportunidad que nos ha ofrecido la marca: comprobar sus cualidades sobre nieve. Entre tanto crossover compacto de “mírame y no me toques” -es decir, comprado para vivir sobre el asfalto y poco más-, el Evoque tiene ganas de demostrar que es perfectamente capaz de desenvolverse como un turismo en la carretera y como un 4×4 (para eso tiene la tracción total) cuando sale de ella.

Pertrechados con los jerséis más gruesos y los abrigos más calentitos que tenemos en casa (Land Rover anuncia que hará mucho frío), nos encaminamos a Munich (Alemania), donde empieza la ruta. Elijo el mismo motor que ya hemos “catado”, con 190 CV, y comienza la acción por las autopistas germanas. En los tramos sin límite de velocidad, el Evoque se lanza sin problemas; en cuanto te des cuenta, estarás por encima de los 160 km/h -y subiendo…- y no habrá un ruido aerodinámico que te moleste. Pisa con franqueza, el cambio (con levas tras el volante para manejarlo) obedece con rapidez y, si decides que la propia transmisión elija qué marcha es la más adecuada, el gasto de combustible no será excesivo. Esto empieza muy bien.

Un 4×4 que busca la nieve

Con semejante “caballería”, no es extraño que responda a los requerimientos del acelerador inmediatamente y que deje tan buen sabor de boca en las carreteras amplias, aunque pronto pasamos a la segunda parte del test. Debería llevarnos a una nevada estación de esquí en los Alpes austríacos, pero el cambio climático propicia que apenas veamos algunas motas blancas en las cunetas. Mientras tanto, disfrutamos del camino, que saca lo mejor del Evoque: fiel a su imagen musculosa y robusta, es rápido en las curvas y ágil como un felino en los cambios de apoyo, gracias a unas suspensiones sobresalientes.

[auto_quote quote=”Posición Dynamic” quote_title=”El Terrain Response más dinámico” quote_description=”El Terrain Response, dispositivo que permite elegir entre diferentes modos para adecuar la tracción al tipo de terreno en el que circulemos (barro, pistas, trialeras…), añade la posición Dynamic, ideal para la carretera.”]

Por fin nos acercamos a una pista y cambiamos el “Terrain Response” a la posición “Barro, tierra y nieve”. De nuevo, nuestro vehículo se lanza a la acción sin titubear y sólo “pierde la compostura” cuando encontramos hielo bajo las pequeñas piedras que salpican el camino. La zaga se insinúa y el control de estabilidad de deja notar suavemente, permitiendo que todo vuelva a su sitio sin aspavientos, con un mínimo giro de volante.

En este tipo de carreteras, el Range Rover Evoque se muestra ágil como un felino.20
En este tipo de carreteras, el Range Rover Evoque se muestra ágil como un felino.

Cuando pienso que poco más nos queda por hacer sobre este tipo de terreno, llega el “fin de fiesta” (por hoy) en forma de carretera estrecha, llena de humedades y sospechosos brillos -la temperatura exterior roza los cero grados desde hace un buen rato-. Es aquí, precisamente, donde termino de enamorarme del Evoque. Las curvas aparecen sin tregua y, cual esquiador en un slalom, las enlaza con elegancia, con finura, como si hubiera sido instruido por un aplomado coche deportivo. La carrocería no derrocha movimientos, la dirección obedece al milímetro, la sensación de confianza es alta. Y los neumáticos de invierno (parte importante en esta ecuación) siguen pegándose al piso frío…

Off-road de lujo

Con “lujo” no me refiero únicamente al precio (echa un vistazo a la Ficha Técnica y, después, a nuestra sección de Coches Nuevos para encontrar las mejores ofertas), sino a las pruebas que Land Rover preparó durante la jornada siguiente, en las que nos sentimos privilegiados.

Para empezar, nos recibió un circuito con enormes placas de hielo “estratégicamente” colocadas para recrear condiciones adversas. Primero, frenada “de subirte sobre el pedal” mientras un sistema especial que sale desde el suelo descoloca el eje trasero. La diferencia entre llevar el DSC conectado y no hacerlo es irte “de rositas”, controlando el sobreviraje hasta sortear las “chicanes” artificiales que hay ante el coche, o tratar de emular a cualquier experto piloto finlandés de rallyes… Sin éxito.

Segundo “round”: cambiamos de versión y nos metemos en el espectacular Evoque 3 puertas, dotado de un techo solar panorámico que deja pasar los rayos de un sol que apenas calienta. Con este modelo recorro el circuito, plagado de trampas: una placa de hielo en plena curva sobre la que hay que frenar, otra más que pone a prueba las dotes de “patinador” del vehículo (y la rapidez de mis manos), una bajada con un desnivel que supera el 20% y una subida en la que es obligatorio quedarse parado con las ruedas del lado derecho sobre el hielo y las del lado izquierdo sobre el asfalto.

[auto_quote quote=”Los sistemas de seguridad valen su peso en oro” quote_title=”¿Cómo funciona el control de descenso?” quote_description=”De nuevo, los sistemas de seguridad demuestran que valen su peso en oro: el control de descenso, que permite regular la velocidad, salva una enorme pendiente sin problemas. En la subida con una mitad deslizante, la tecnología se alía con los diferenciales para impedir que el Evoque se vaya hacia atrás cuando soltamos el freno, compensar la diferencia de agarre y permitir que sigamos nuestro camino.”]

Pasamos la plataforma especialmente construida para poner a prueba los vehículos: el trabajo de los diferenciales es impresionante.20
Pasamos la plataforma especialmente construida para poner a prueba los vehículos: el trabajo de los diferenciales es impresionante.

Llega la “prueba de fuego”, una especie de momento sagrado para monitores y periodistas: tras el personal de Land Rover, nuestro grupo es el primero que pasa por una plataforma especialmente construida con el fin de examinar las virtudes de un todo terreno en los ángulos y situaciones más difíciles.

Comenzamos por algo relativamente fácil: superar una serie de escalones no muy altos y bajar por el lado contrario. La suspensión MagneRide de este Evoque nos mima con dulzura y no permite que los “botes” dañen nuestra espalda. Después, empiezan los retos “serios”, como subir el coche por una pared a 45º de inclinación y depositarlo suavemente sobre un terreno plano. Hay que insistir en el “suavemente”, ya que el ángulo de ataque de este Land Rover no es muy generoso; resulta más sencillo  de lo que parece dar con el “morro” en el suelo.

Repetimos el ejercicio al otro lado de la plataforma (imagina dos cartas de una baraja formando una especie de tienda de campaña) y pasamos a la prueba final: un cruce de puentes en toda regla, “trepando” por un lado de la estructura y bajando por el contrario. El Evoque se “engancha” alguna vez, hay que acelerarlo para que vuelva a encontrar la tracción y, justo en la cresta… El monitor nos manda parar. La situación es crítica: sólo dos de las ruedas tienen agarre. Pero la fuerza se reparte entre ambas y la situación queda salvada.

Evidentemente, la ayuda de los especialistas, que en cada momento indicaban dónde debían pisar los neumáticos, fue fundamental, pero no es menos cierto que el Evoque pasó este “winter test” con nota. Y sin que hubiera nieve…

¿Será tu próximo coche?

Requisito uno: dinero. Prepara tu bolsillo, porque el Evoque, como casi todo objeto de deseo, no es barato. Requisito dos: sácalo al campo. Sabemos que está comodísimo sobre el asfalto, que es rápido y que bajarte de él al llegar a un restaurante te hará parecer el mismísimo Beckham (su señora esposa es embajadora del modelo), pero cambia de vez en cuando el terreno y no te arrepentirás –siempre con prudencia, claro-. Su maletero es razonablemente amplio, sus acabados, excelentes y su imagen habla por sí sola (si no tienes sillitas infantiles que meter en las plazas traseras, yo me inclinaría por el tres puertas). Prepárate para las miradas: tienes uno de los próximos coches de culto.

Así es el Range Rover Evoque 3 puertas

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Evoque, pero quizá con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar varias ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, pincha en el enlace si quiere conocer las que hay para el Range Rover Evoque,

Te puede interesar...

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba