Reportaje

Aniversario del Honda NSX, un mito japonés

7 fotos

Ampliar

20 de mayo, 2019

La década de los ochenta acababa con el máximo esplendor de los deportivos japoneses. Nissan 300 ZX, Mitsubishi 300 GT, Toyota Supra... todos estaban en lo más alto, pero uno destacaba por encima de todos ellos. Hoy rendimos homenaje al Honda NSX que nació en 1989 y ahora cumple 30 años.

La década de los ochenta y noventa fueron años dorados para los deportivos japoneses. Nissan 300 ZX, Mitsubishi Starion y 3000 GT, Mazda RX-7 turbo, Subaru SVX, Toyota Supra biturbo… la variedad era enorme y con estilos muy diferentes, pero todos ellos con rendimientos excelentes. De todos ellos uno destacó especialmente: el Honda NSX al que hoy rendimos homenaje por su 40 cumpleaños.

En aquellos tiempos Honda dominaba el diseño de motores gracias a sus estudios en los sistema de distribución y admisión variables y sus mecánicas de gasolina atmosféricas alcanzaban unas potencias específicas que dejaban en ridículo a sus rivales, además, con una fiabilidad envidiable. Gran parte de este mérito se debía a la excelente experiencia obtenida como motorista del equipo McLaren en la Fórmula 1, donde contaba con el mejor piloto de la época, Ayrton Senna.

En medio de este ambiente tan optimista, Honda se atrevió a lanzar al mercado un deportivo que pretendía rivalizar con los mejores de su época, incluidos los Ferrari, pero lo hizo con un coche muy diferente, muy al estilo nipón, en el que más que la potencia bruta lo que se sublimaba era la precisión.

Su motor V6 de 3 litros con 270 CV era potente pero estaba lejos de las cifras de modelos europeos como los Ferrari 348 con 300 o 320 CV, los Porsche 964 RS de 300 CV, etc. Sin embargo, frente a ellos el Honda ofrecía un equilibrio, unas suspensiones, una aerodinámica y unos pesos que lo convertían en la máquina más eficaz del momento, un bisturí frente a unos serruchos. El NSX era más confortable, más eficaz y también más fiable que la mayoría de sus rivales.

Honda NSX: digno de Senna

Senna participó de manera muy activa en la puesta a punto y desarrollo del NSX original.

7 fotos

Ampliar

Además del genio y la meticulosidad con la que trabajaron los ingenieros de Honda, gran parte del secreto por el cual el NSX se convirtió en una referencia fue el contar con Ayrton Senna en el proyecto, vital para que la puesta a punto de su chasis y del puesto de conducción rozasen la perfección.

Podría decirse que el Honda NSX fue pionero en eso de ensayar sus coches en el circuito de Nürburgring, donde Senna ayudó a los responsables de desarrollo a afinar al máximo cada detalle de las suspensiones, dirección y frenos del NSX.

Honda implicó a sus mejores ingenieros y desarrolladores en el proyecto y para la producción del NSX se registraron más de cuatrocientas patentes de todo tipo, desde nuevas aleaciones en la mecánica para garantizar su fiabilidad girando a más de 8.000 rpm, métodos de fabricación para su carrocería de aluminio, la primera dirección asistida eléctricamente (ahora son todas así) o el primer motor con el acelerador controlado electrónicamente sin un cable mecánico para su mariposa.

Con todo este pliego de tecnologías vanguardistas está claro que el nombre de NSX (New Sportscar eXperimental) estaba más que bien justificado.

Honda NSX: la silueta de aluminio más bella

La línea de perfil del NSX era casi perfecta.

7 fotos

Ampliar

Una de las cosas que más enamoró al público en la presentación del Honda NSX (Acura NS-X para el mercado USA) fue su preciosa carrocería. Fabricada sobre el primer chasis monocasco de aluminio de la industria de la automoción, el Honda NSX tenía una silueta impecable.

La visibilidad del piloto fue una de las principales premisas y se redujeron al mínimo los montantes. El habitáculo se concibió tomando como referencia la carlinga del F-16 Falcon, con un parabrisas panorámico un diseño que parece una especie de burbuja en medio de la silueta de un bólido.

Además de una enorme superficie acristalada y las caderas del piloto exactamente posicionadas en el centro de gravedad del coche para que percibiese cada reacción del vehículo de forma instantánea, el diseño del NSX era muy fluido y se huyó de aparatosos alerones y de estridencias. El spoiler posterior se integró de forma magistral en el diseño y es invisible desde la vista lateral.

Su diseño elegante y agresivo a la vez ha sido un factor clave para que el Honda NSX se haya convertido en el deportivo japonés más deseado junto con el mítico Toyota 2000 GT.

Honda NSX: la evolución

Las cualidades del NSX lo han convertido en un clásico por méritos propios.

7 fotos

Ampliar

El diseño del Honda NSX original fue tan perfecto en 1989 que apenas varió a lo largo de sus 16 años de vida (desde 1989 hasta 2005). Es más, para la mayoría, el NSX NA2 presentado como evolución en 1997 fue un claro paso atrás en cuanto a diseño y no fueron pocos los aficionados que se echaron las manos a la cabeza al ver la nueva estética con unos controvertidos faros fijos de dudosa estética o unas enormes llantas.

Estética aparte, los NSX NA2 mejoraron algunos puntos clave del modelo como el sistema de frenos, con unos discos de mayores dimensiones que obligaron a montar unas llantas de más diámetro que no mejoraron el comportamiento, pero sí las distancias de frenado y, sobre todo, el aguante a la temperatura.

El motor V6 pasó de 3 litros a 3,2 y la potencia subió de 270 a 290 CV, mejorando también el par y la respuesta a medio régimen.

Con un precio en su época de más de 11.000.000 de pts (unos 67.000 euros), el Honda NSX era el coche japonés más caro del mundo en ese momento, pero estaba justificado hasta el último céntimo. Quienes lo hayan comprado nuevo no han perdido dinero pues es un coche por el que en la actualidad se están pagando cifras en el entorno de los 70.000 euros.

El Honda NSX en la actualidad

El Honda NSX de 1990 fue el primer vehículo fabricado en serie con chasis monocasco de aluminio.

7 fotos

Ampliar

La comercialización del NSX finalizó en 2005, pero se siguieron construyendo algunas unidades para competición hasta 2009. La crisis financiera hizo que Honda prefiriese no seguir gastando recursos en este tipo de vehículos hasta que en 2016 encontró el momento propicio para resucitar las míticas siglas y presentar la segunda generación del Honda NSX, con la esencia del original pero la tecnología del siglo XXI.

Del primer NSX se produjeron nada menos que 18.000 unidades, todo un éxito de producción para un coche de estas características y que deja claro que los responsables de Honda cumplieron con su cometido y lanzaron al mercado un coche perfectamente utilizable y producible en cadena pero de características únicas.

La actual generación del NSX está concebida de otra manera, casi fabricado artesanalmente su producción anual apenas supera las 500 unidades de media. Gran parte de estas bajas cifras es que no está presente en tantos mercados como su predecesor y que su precio es todavía más inalcanzable que el del NSX de los años noventa.

Ver información de los modelos

Comparte este artículo:

Artículos similares

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Ofertas en Autocasion.com

Aquí está tu coche