Reportaje

5 coches que fracasaron y ahora matarías por uno

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29 de agosto, 2022

A veces las cosas no salen como esperas en el momento que quieres, pero el tiempo acaba por darles un valor incluso mayor que el que en un principio merecieron. Así ha pasado con estos cinco coches tan característicos.

La suerte es fundamental para tener éxito. Está claro que no es el único ingrediente y que muchas veces algo tiene que ser realmente bueno u original para llegar a buen puerto, pero desde luego hay muchos más ejemplos de buenos productos y personas que fracasaron por no tener suerte que al contrario.

Sí, ya sé eso de que la suerte hay que buscarla y esforzarse por ella y que estar en el momento y el lugar adecuados a veces no es cuestión de suerte sino de un buen estudio previo, pero, tal y como decía Napoleón, tener suerte puede ser incluso más determinante que tener al mejor general al mando, y si no que se lo digan a nuestros cinco protagonistas. Cinco coches que fueron un fracaso comercial y hoy en día están muy cotizados.

A continuación veremos cinco historias diferentes de modelos que en su momento fueron una pesadilla para sus responsables por diferentes motivos y que hoy, también por varias carambolas, son verdaderos unicornios muy buscados por los aficionados y coleccionistas de coches.

Alfa Romeo RZ: ‘il mostro’

El motor y respuesta dinámica del Alfa Romeo SZ eran excelentes.

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A finales de los años ochenta tuvo lugar un acontecimiento único, una nueva oportunidad de gozar del esplendor de un deportivo clásico y puro, pero con tecnología moderna. Alfa Romeo y Zagato se asociaban para crear un coche como se hacían antes, como un traje hecho a medida. El proyecto contemplaba la producción de dos versiones, un coupé (SZ) y un descapotable (RZ).

Cuando se presenta el Alfa Romeo SZ en 1989, las reacciones fueron extremas: alucinaban con el coche o decían que era espantoso. Pronto empezó a ser conocido como “el monstruo”.  Bajo un traje hecho a medida por Zagato, estaba la mecánica del Alfa Romeo 75 V6 3.0, pero con chuches de competición como las rótulas Uni-Ball, geometrías específicas, etc. El resultado era un coche de diseño exclusivo con un motor sensacional y una dinámica que se reía de la de los Porsche 911 de la época, capaz de soportar aceleraciones laterales de hasta 1,1 g.

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Primero se lanzó el coupé y sus ventas no fueron malas del todo, aunque costó lo suyo colocar los 1.036 ejemplares que se fabricaron (en un principio iba a ser una serie limitada a 1.000 unidades, pero entre preseries y unidades especiales para los amos de la compañía se sacaron 36 ejemplares más).

En 1992, una vez finalizada la producción prevista para el SZ, llega el turno del descapotable RZ (la R hace referencia a su condición de Roadster Zagato). Se piensan producir 350 ejemplares, pero la crisis económica hace que las ventas de este coche sean un verdadero desastre y no son capaces de despacharlos. Finalmente se cesa la producción sin llegar al número previsto, con apenas 278 ejemplares fabricados y vendidos con descuentos a duras penas.

En la actualidad, y pese a que hace apenas 6 años se cotizaban mejor los coupés, los RZ no cambian de mano por debajo de los 110.000 euros, y siguen subiendo.

Audi Sport Quattro

La cotización actual del Audi Sport Quattro se mueve en torno al medio millón de euros.

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Después de unos años de relativa supremacía en el Mundial de Rallys, Audi necesita afinar sus torpes pero rapidísimos Quattro para la nueva temporada y poder seguir plantando cara a rivales que se habían propuesto seriamente sacarlos del podio. Así se presenta en 1984 una versión de batalla corta del Audi Quattro que, además de una menor distancia entre ejes para tratar de hacerlo más ágil en los giros, contaba con una mecánica más potente que superaba los 300 CV: el Audi Sport Quattro.

VÍDEO| Probamos el Audi Sport Quattro: el mejor Grupo B ‘stradale’

El modelo no sale al mercado en el mejor momento ni Audi tenía por aquel entonces un caché que justificase un sobreprecio tan acusado por su modelo. El resultado es que los Audi Sport Quattro no paran de acumular polvo en los concesionarios de Audi hasta el punto de que la marca ofrece importantes descuentos para colocar la producción a clientes particulares. Sólo consiguen vender 164 ejemplares del Audi Sport Quattro por cifras alrededor de los 45.000 euros en el mejor de los casos.

Los que al final decidieron pagar más por un coche con menos espacio interior que el Audi Quattro normal hicieron el negocio de sus vidas. En la actualidad, el Audi Sport Quattro ha multiplicado casi 11 veces su precio de cuando era un coche nuevo y rara vez se vende un ejemplar en menos de medio millón de euros.

Bugatti EB110: el primer hiperdeportivo

El EB110 es el primer Bugatti de la era moderna.

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La historia del Bugatti EB110 ha sido bastante repetida a lo largo de la historia del automóvil: un fanático de los coches se gasta toda su fortuna en fabricar el automóvil de sus sueños, lo hace y acaba arruinado. Esto ha sucedido muchas más veces que al contrario, así que ejemplos como los de Pagani o Koenigsegg tienen mucho mérito, porque está claro que sus aventuras han tenido éxito donde muchos han fracasado.

Romano Artioli es un acaudalado italiano obsesionado con Bugatti hasta el punto de hacerse con los derechos sobre la marca, abrir una fábrica completamente nueva y embarcarse en el desarrollo del mejor superdeportivo del mundo… Casi nada. Podría decirse que gracias a la testarudez de Artioli hoy existen los hypercars, puesto que su criatura, el Bugatti EB110 podría ser considerado como uno de los primeros hiperdeportivos. No pretendía luchar contra Ferrari, Porsche o Lamborghini, quería establecer un nuevo segmento de coches fuera de lo corriente… y logró hacerlo en 1991 al lanzar el Bugatti EB110, el primer Bugatti de la era moderna.

Con motores de hasta 612 CV con cuatro turbos, tracción total, diseño de Gandini… El EB110 era una locura hace más de 30 años, pero sin duda era excepcional pese a las críticas que le cayeron por su excesivo peso (hoy en día es una sílfide comparada con un Porsche 911 Turbo, pero en 1991, sus 1,6 toneladas eran consideradas un elefante) y por un diseño algo controvertido. A Artioli le costó vender las 139 unidades que llegó a fabricar y para colmo la crisis del mercado de este tipo de coches deportivos a partir del año 93 (que afectó también a Lotus, otro de sus caprichos), terminó por poner la compañía en suspensión de pagos.

Hoy en día el Bugatti EB110 es un coche muy cotizado. En su día se vendían nuevos por un precio equivalente a unos 320.000 euros. Actualmente, las pocas veces que uno de estos unicornios cambia de manos, no bajan de los 2 millones de euros.

Citroën BX 4TC: el coche puzzle

Solo se fabricaron 200 unidades del Citroën BX 4TC.

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Se puede prohibir sin hacerlo expresamente y los responsables de PSA (hoy Stellantis) siguieron ese camino cuando al departamento de Citroën Sport le permitieron desarrollar su propio Grupo B cuando Peugeot había puesto toda la carne en el asador para sacar adelante el mítico 205 T16: “sí, os dejamos hacer vuestro propio Grupo B, pero no os damos ni un céntimo para desarrollar nada nuevo, coged lo que haya en las estanterías de recambios”. No sería con estos términos, pero la realidad fue más o menos así y al equipo de Citroën Sport no le quedó más remedio que diseñar un coche de carreras haciendo un puzzle con lo que tenían más o menos a mano.

Para poder homologar el coche de carreras, Citroën lanzó al mercado 200 unidades del Citroën BX 4TC, un engendro con la carrocería de un BX ensanchada por Heuliez para dejar espacio a los ejes modificados y un morro alargado en el que cupiese el motor del Peugeot 505 Turbo colocado longitudinalmente por delante del eje delantero, acoplado a un sistema de tracción total más propio de un Suzuki Samurai que de un coche de competición, sin diferencial central y con un mecanismo artesanal para acoplar el eje trasero cuando fuese posible.

Con 200 CV y una tracción total que sólo se podía usar fuera del asfalto, el Citroën BX 4TC costaba en 1986 unos 37.000 euros. Por menos de lo que cuesta hoy un Peugeot 308 PHEV te podías comprar la versión stradale de un auténtico Grupo B, pero nadie quería aquel BX con un morro desproporcionado.

Durante años el Citroën BX 4TC ha sido uno de los Grupo B más ridiculizados y menospreciados por la afición, pero el tiempo pone a todos en su sitio, y si hoy quieres tener uno de esos 200 ejemplares, más vale que prepares alrededor de los 250.000 euros.

DeLorean DMC-12: un coche de película

Las prestaciones y el comportamiento dinámico del DeLorean dejaban mucho que desear.

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El DeLorean DMC-12 es un ejemplo claro de lo que el cine puede lograr. Si la película de Regreso al Futuro se hubiese estrenado en 1982 en vez de en 1985, lo más seguro es que la compañía todavía existiese en lugar de ser sólo una anécdota en la historia del automóvil.

Lo cierto es que el DeLorean DMC-12 no tenía nada realmente especial más allá de su peculiar aspecto con una carrocería de acero inoxidable cepillado y puertas tipo alas de gaviota. Sus prestaciones eran modestas, por decirlo suavemente, su comportamiento dinámico no sobresalía especialmente, ni tampoco su calidad de fabricación, interiores, etc.

El coche no fue un fracaso estrepitoso, pero tampoco tuvo el éxito necesario. Empezó con buen pie pero en cuanto el boca a boca empezó a hablar sobre sus limitaciones, pronto se desinfló. Las escasas ventas y los problemas legales y financieros de DeLorean acabaron por echar el cierre definitivo.

Nadie quería un DeLorean, ni siquiera los que ya lo habían comprado, pero en 1985 arrasa en las taquillas la película de Regreso al Futuro y el DMC-12 pasó de ser un coche peculiar al estilo de los Gremlin y Pazer a ser popular.

Cuando los niños que fliparon con la película en 1985 cumplieron los cuarenta y con dinero en el bolsillo quisieron hacer realidad su sueño de tener la máquina del tiempo de Doc en su garaje, las cotizaciones de los DMC-12 explotaron y pasó de ser un coche que se vendía por apenas cinco o seis mil euros a multiplicar por 10 esas cifras. En la actualidad, es complicado poder comprar un DeLorean en buen estado de marcha por menos de 70 mil euros.

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