35 años de Ford Fiesta

9 Noviembre, 2011, modificada el 6 Junio, 2016 por

Ford festeja un doble acontecimiento: los 35 años del Fiesta y de la fábrica valenciana de Almusafes, donde nació el modelo. Tras seis generaciones y más de 15 millones de unidades producidas, el Ford Fiesta se ha convertido en uno de los coches más populares del mundo. Ésta es la historia de un automóvil mítico.

Con un nombre tan brillante como Fiesta era muy difícil que un coche no triunfase. Eso es lo que debió pensar Henry Ford II, el máximo responsable de la firma, cuando a finales de los años 70 dio el visto bueno al proyecto Bob Cat, denominación en clave de un nuevo vehículo pequeño y económico ideado para Europa. Un ambicioso automóvil compacto -el primero en este segmento de Ford- que, debido a la crisis energética de la época, debería consumir lo mínimo sin renunciar a unas buenas prestaciones y a una calidad y equipamiento propios de modelos más grandes.

Tras manejar varios nombres (Amigo, Bambi, Bebe, Bolero, Bravo, Cherie, Chico, Forito, Metro, Pony, Sierra y Bravo), se eligió Fiesta. Curiosamente, este apelativo estaba registrado por General Motors, competidor directo de Ford Motor Company, pero decidió cederlo de manera gratuita. GM no podría ni imaginarse entonces el error de su resolución…

Sí fue un acierto para España -y enorme- que Ford escogiera nuestro país para idear y fabricar el Fiesta. El 26 de marzo de 1974, Henry Ford II y autoridades españolas colocaban ‘la primera piedra’ de lo que sería la planta de Almussafes, ubicada en Valencia. Con una inversión de más de mil millones de dólares (la mayor realizada hasta entonces por la marca en un vehículo), la primera unidad se produjo el 18 de octubre de 1976, una semana antes de que el Rey Don Juan Carlos inaugurase oficialmente la factoría. Desde entonces, las instalaciones españolas son uno de los motores económicos más importantes de nuestro país y una de las fábricas más avanzadas y modernas de la firma del óvalo.

Nace el primer Ford Fiesta

Presentada en verano de 1976, la primera generación de este tracción delantera con motor transversal trajo un aire fresco al mercado europeo. Estaba disponible con dos mecánicas: el modelo básico contaba con el propulsor de 957 centímetros cúbicos y 40 o 45 CV y estaba disponible en versión Normal y Lujo, y existía otro motor de 1.117 centímetros cúbicos y 53 CV en acabados Sport o Ghia. Todos ellos tenían cambio manual de 4 velocidades, suspensión MacPherson delante y eje rígido detrás, frenos de disco delanteros, carrocería de tres puertas y un peso de sólo 700 kilos.

Sobre el papel, el Fiesta era superior a sus rivales más directos, el Renault 5 y el Seat 127, ambos de 1972. El Ford era pionero en cuanto a resistencia en caso de choque, aerodinámica y consumos -sólo 5,6 litros/100 km a 90 km/h-. Contaba de serie con elementos de coches superiores, como cristal laminado, cinturones de seguridad automáticos y luneta térmica trasera. Incluso podía disponer en opción de techo solar con cristal extraíble.

Antes de la aparición de la segunda generación de 1983, en 1977 vio la luz una dinámica versión 1.3 de 66 CV en acabados Sport y Ghia. Y también llegaron los GL (1979), S (1980) y Super Sport (1981), el primer Fiesta deportivo cuyo motor 1.6 ofrecía nada menos que 83 CV, auténtico objeto de deseo de la juventud española. El éxito del Fiesta se corroboró con la unidad 1 millón, producida el 9 de enero de 1979.

1983, el año del gran cambio

Las versiones deportivas S y Super Sport son de 1980.16
Las versiones deportivas S y Super Sport son de 1980.

La segunda generación llegó en septiembre de 1983. El Fiesta ya era todo un “best seller” premiado en todo el mundo. Cambió la carrocería y el interior, y mejoró en comodidad manteniendo el mismo chasis, aunque ligeramente optimizado. El nuevo modelo era más aerodinámico y moderno.

Un año más tarde, nuestro protagonista se convirtió en el primero de su categoría que montaba una mecánica diésel, un propulsor 1.6 de 54 CV que sólo consumía 3,8 litros/100 km a 90 km/h. En paralelo aparecía la versión deportiva XR2 de 96 CV y, un poco más tarde, el motor 1.3 HCS de gasolina, uno de los mejores de su época. Otro hito fue el uso de una transmisión automática con variador continuo (CTX), novedad entre los vehículos de pequeñas dimensiones.

Estas mejoras fueron muy bien recibidas en el mercado y tuvieron su espaldarazo con la consecución de la unidad 3 millones en febrero de 1984. De este acontecimiento también fue responsable la presencia del Fiesta en competición; entre las participaciones más destacadas de entonces está la victoria en el Rallye Rías Bajas de 1978 y las posiciones décima y novena en los Montecarlo de 1979 y 1980, respectivamente. Estos inicios se consolidaron, más tarde, con diferentes copas monomarca tanto en rallyes como en circuitos. 35 años más tarde, el Fiesta defiende los intereses de Ford en el Mundial de Rallyes.

La tercera generación llega en 1889

Versión de 1993 con techo practicable de generosas dimensiones.16
Versión de 1993 con techo practicable de generosas dimensiones.

En febrero de 1989, el Ford Fiesta se renueva totalmente con una carrocería más grande, de lineas más suaves y aerodinámicas, y versiones de 3 y 5 puertas, un gran salto que también afectó al equipamiento. Por primera vez en un coche equivalente, el Fiesta incorporaba frenos con antibloqueo SCS y sus motores de gasolina podían funcionar con o sin plomo. Se estrenó un propulsor diésel 1.8 y el acabado más deportivo pasó a denominarse XR2i; contaba con la incorporación de la inyección en la mecánica 1.6 de 110 CV. Más radical era el RS Turbo de 133 CV, fabricado exclusivamente en España, y su evolución, el RS 1800i de 130 CV, de 1991.

Con una producción distribuida en las plantas de Valencia, Colonia (Alemania) y Dagenham (Reino Unido) y numerosos galardones en su haber, a finales de 1989 se llegó a  los 5,25 millones de unidades. En 1991, el Fiesta adoptó una carrocería comercial, denominada Courier. Coincidió en el tiempo con notables mejoras, como el airbag de conductor de serie en 1994, lo que hizo del modelo uno de los más seguros de su categoría.

Un Fiesta nuevo en 1996

El Ford Fiesta siempre ha sido objeto deseo de los más jóvenes.16
El Ford Fiesta siempre ha sido objeto deseo de los más jóvenes.

La cuarta generación se presentó a finales de 1995. Sufrió un cambio radical en el que estrenó carrocería, suspensión, dirección, frenos, caja de cambios y motores: mecánicas multiválvula de aleación ligera Zetec-SE 1.25 (75 CV) y 1.4 (90 CV), e importantes mejoras, sobre todo en emisiones contaminantes, en los conocidos Endura-E 1.3 (60 CV) y Endura-D diésel 1.8 (60 CV).

Más innovadora aún fue la plataforma, en la que se montó, por primera vez en su segmento, un sistema de frenos ABS con distribuidor y control de tracción. Más evidente era la nueva carrocería, redondeada y con faros de grandes dimensiones, así como un interior rediseñado y fabricado con materiales que ganaron en calidad.

A finales de 1999 se introdujeron una serie de cambios. La actualización incorporó unos faros angulados y, en materia de seguridad, airbag para el acompañante de serie, airbags laterales opcionales y frenos ABS de cuatro canales.

Llega el New Edge en 2002

La versión ST de a partir de 2002 con 150 CV de potencia.16
La versión ST de a partir de 2002 con 150 CV de potencia.

La quinta generación estrenó el diseño New Edge exhibido en modelos como Focus, Mondeo y Ka; un estilo en el que se prestaba especial atención a las formas, la habitabilidad, los bajos niveles de consumo y contaminación, la calidad de conducción, la comodidad acústica y la seguridad. Entre los “gadgets” que incorporaba destacaba el cambio automático Durashift EST y el control de estabilidad ESP. También llegaron nuevas carrocerías de la mano del Fiesta Coupé y el monovolumen Fusion.

La gama mecánica creció con el motor diésel de aluminio con “common rail” Duratorq 1.4 de 68 CV y el gasolina Duratec 16V con doble árbol de levas. Éste se ofrecía con dos configuraciones: 1.4 (80 CV) y 1.6 (100 CV). También llegó el Duratec 8V 1.3 (70 CV), de muy bajo consumo gracias a su tecnología de baja fricción. El Fiesta más potente era el ST, con propulsor Duratec 2.0i de 150 CV, deportivo y radical.

Generación VI: Regreso al futuro

La actual generación se presentó en el Salón de Ginebra de 2008.16
La actual generación se presentó en el Salón de Ginebra de 2008.

El Salón de Ginebra de 2008 fue el debut del actual Fiesta, ideado bajo el concepto Kinetic Design, heredado del concept Verve, con unas líneas ultramodernas y musculosas, totalmente alejadas de las del primer modelo. La gama actual comparte plataforma con el Mazda2 y cuenta con versiones de 3 y 5 puertas, diferentes niveles de acabado y nada menos que siete motores diferentes. Cinco son de gasolina: 1.25 Duratec de 60 y 82 CV; 1.4 Duratec de 96 CV, 1.6 Duratec (120 CV) y 1.6 Ti-VCT (134 CV). Tiene también dos turbodiésel “common rail”:un 1.4 TDCi de 70 CV y un 1.6 TDCi de 95 CV.[auto_quote quote=”La vida del Fiesta se prevé larga y fructífera” quote_title=”¡Que siga la fiesta!” quote_description=”Han pasado 35 años desde que nació el Fiesta, el único modelo de Ford que mantiene su nombre original y cuya vida se prevé larga y fructífera. Lo mismo que la de planta de Almussafes, donde se ideó y produjo para todo el mundo, y en la que Ford invertirá nada menos que 812 millones de euros para mantener la producción de los Kuga, Transit, Connect y C-Max.

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1 Comentario

Nico 17 Noviembre, 2011

como pasa el tiempo y gracias a Ford por creer en nuestra industria.
Porque no insentivamos mas a estas multinacionales que inviertan mas como se hizo en 1976.

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