Reportaje

10 trucos para salir al campo con un todo terreno

25 de enero, 2022

Si tienes un verdadero 4x4 y te gusta salir con él fuera del asfalto por ocio o por trabajo, te interesa este reportaje en el que te contamos algunos trucos que pueden resultar de mucha ayuda. Además, te incluimos este vídeo práctico con 5 maniobras básicas que te pueden ser muy útiles.

La conducción 4×4 varía bastante respecto a la manera en la que llevamos un coche por el asfalto. Las velocidades son distintas y también los problemas a los que nos enfrentamos. Si el sentido común es siempre importante, a la hora de conducir un todo terreno por el campo todavía debemos darle más importancia y no asumir riesgos para los que no estemos preparados. Conocer bien las cualidades del vehículo es fundamental para saber qué armas tenemos para salir de los distintos obstáculos que se nos presenten.

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En este vídeo te damos cinco consejos que te pueden resultar muy útiles para salir de varios de los problemas típicos que suele encontrarse uno en el campo cuando conduces un todo terreno, no un SUV, pero también te dejamos esta lista con detalles que debes tener en cuenta cuando conduces un 4×4 fuera del asfalto.

Consejos básicos para la conducción 4×4

Conocer las armas y limitaciones del vehículo es básico para saber qué obstáculos podremos afrontar.

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Aquí tienes una lista con varios consejos y detalles que deberás tener en cuenta para salir con seguridad al campo con tu todo terreno:

  • Conoce tu vehículo: una vez más, mi primer consejo es que leas el manual del coche y sepas bien qué dispositivos tienes a mano (bloqueos de diferencial trasero y central, si es un 4×4 integral o no tiene diferencial central, si podemos desconectar las estabilizadoras…). Conocer el vehículo es básico para saber cuáles son sus límites y no estropear nada.
  • Equipo básico para llevar siempre en el 4×4: hay infinidad de útiles que se pueden cargar en el automóvil para salir de casi cualquier situación, pero los más importantes son: guantes (imprescindible que sean resistentes, preferiblemente con la palma de cuero grueso), eslinga, tráctel, una pequeña pala plegable, un par de grilletes y un compresor portátil para poder variar la presión de las ruedas. Esto es lo básico, no es muy caro y ocupa poco espacio.
  • No vayas nunca solo en el coche; lo ideal es que te acompañe otro amigo con su 4×4: necesitarás a alguien que te guíe desde fuera para salir de las posibles «trampas» en las que puedes caer. Si vamos solos, estaremos perdidos. Si vais con dos coches, nunca os metáis los dos a la vez en el problema: uno debe esperar en una zona segura mientras el otro pasa, por si hay que hacer una maniobra de rescate con la eslinga.
  • Mejor pasarse que quedarse corto: en el cuerpo de francotiradores, una de las primeras lecciones que dan es que si tienes que asegurar un objetivo, debes utilizar un rifle el doble de preciso a la mitad de distancia. Este consejo es aplicable al uso del 4×4. Si no ves clara una situación, asegúrate de que vas con todo el armamento. Si llegas a una pendiente fuerte, prepárate antes: para el coche, conecta la reductora y -como mínimo- el bloqueo del diferencial central. Es mejor pasarnos y superar la pendiente con holgura que quedarnos atrapados en mitad de la rampa.
  • Pie fuera del embrague: «Left leg is a killer» es el primer consejo que me dio en su día un experto en 4×4 extremo. La traducción literal es «la pierna izquierda es una asesina«. Mientras el coche esté avanzando, no lo pares. No tengas miedo de que se te cale el motor: con las reductoras, el vehículo tiene mucha potencia en la rueda y es casi imposible que eso ocurra. Al pisar el embrague se parará instantáneamente y nos quedaremos atrapados en la trampa. Aún peor (esto es más frecuente de lo que te imaginas… y más peligroso también): si pisamos el embrague en un descenso, perderemos el control del coche. No «piques embrague»; con la reductora hay tanta potencia que lo único que harás será calentar y estropear el disco de fricción.
  • Cómo atacar las rampas: las rampas debes atacarlas siempre con el coche perfectamente alineado. Para subir, debes coger un poco de carrerilla (no mucha, para evitar «clavar el morro» en el inicio de la rampa) en segunda o tercera corta y que el impulso sea lo que te ayude a coronar la pendiente. Si has calculado mal y el 4×4 no llega a la cumbre, no intentes dar la vuelta o volcarás. Tendrás que bajar marcha atrás en línea recta. Lo más seguro es que apagues el motor, metas la marcha atrás, sueltes el embrague y levantes el pie del freno poco a poco, hasta notar que el coche queda sujeto por la compresión de los cilindros. Entonces, arranca el motor sin tocar ningún pedal. El coche empezará a bajar lentamente y controlado. No toques el freno hasta llegar casi abajo del todo o perderás el control del coche. Para bajar una cuesta, alinea bien el coche, mete primera y suelta el freno y el embrague: que el coche baje con el freno motor. Si tu 4×4 dispone de control de descenso, lee el manual; algunos funcionan mejor si dejamos que el sistema trabaje con la caja de cambios en punto muerto.
  • Nunca des nada por sentado: las condiciones en el campo cambian drásticamente de un momento a otro. Si se pone a llover, puede ser absolutamente imposible regresar por donde hace 5 minutos pasaste sin el menor problema. Así, ten en cuenta las condiciones climatológicas.
  • Cómo salvar un cruce de puentes: el cruce de puentes deja dos ruedas del coche sin adherencia. Si tu modelo dispone de control de tracción, pisa el acelerador suavemente, de menos a más, hasta que te saque del apuro. Si sueltas el acelerador, el control de tracción se «resetea» y se olvida de cómo tiene que hacer para salir adelante. Si el sistema trabaja, pero aun así no salimos, tendremos que calzar una rueda con una piedra o usar la pala. A veces, tirando del freno de mano provocamos un efecto similar al del diferencial autoblocante y podemos salir del paso: deja el coche con las ruedas patinando, suelta los pedales de freno y embrague y ve accionando el freno de estacionamiento poco a poco para bloquear una de las ruedas que está en el aire y que tire la que está apoyada.
  • Cómo rescatar con una eslinga o remolque: cuando uses una eslinga o un tráctel para remolcar el coche, ata una chaqueta o una alfombrilla cada 2 m de longitud. De este modo, si se rompe, el peso la tirará al suelo y hará que se enrede en esa tela en lugar de salir despedida y, posiblemente, golpearnos. Aun así, aléjate del radio de acción del cable, cuerda o eslinga con la que estés tirando. Si tienes que atarla a un árbol o a un poste, hazlo siempre en la parte más baja y coloca algo para proteger el árbol y la cuerda de posibles cortes con aristas, etc.
  • Ayuda externa: si alguien se tiene que bajar del coche para dar instrucciones al conductor, evitad confusiones como izquierda-derecha (al estar uno frente a otro, las referencias cambian). Sobre todo, jamás os pongáis en la trayectoria del vehículo ni caminéis de espaldas cerca de él. Es fácil tropezar y que el conductor, nervioso, nos pase por encima. Siempre dad las indicaciones desde un lugar seguro y visible; normalmente no hace falta ir pegado al coche.

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Comentarios

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  • 4ROJO

    Fantástico! Muy buenas recomendaciones, Fidel.
    Pregunta: para TT, lo más práctico y seguro para conductores de nivel medio, no es cambio automático y mejor diésel, por par y consumo? Gracias.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, muchas gracias por el comentario. Sí, es más fácil conducir un diésel automático en 4×4 que uno manual, salvo que se tenga ya cierta experiencia. Un automático nunca lo puedes calar en una rampa, por ejemplo. UN saludo.

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